Completamente de acuerdo con el artículo. Un juego que parecía destinado a ser "kilos de plástico y poco más" resulta que es un sistema fantástico (sencillo, pero con muuuchas posibilidades, muy rolero, muy narrativo, épico...) con un montón de miniaturas irregulares (para mi gusto y con lo que he pagado, cero quejas al respecto).
La ambientación es maravillosa y el juego recrea perfectamente las aventuras de Conan, y lo hace con unas mecánicas que para sí quisieran otros juegos.
Eso sí el reglamento necesita esa segunda edición prometida por su redacción deficiente.
Hoy por hoy, de mis juegos favoritos para jugar con los amigos.