Es una cuestión semántica, al fin y al cabo, y creo que cada uno debe usar el nombre que más le guste.
Mi abuelo materno era alfarero y hacía cosas maravillosas con sus manos, el barro y el torno de pie, pero jamás se consideró un artista. El solamente hacía "botijos y cacharros". Mi abuelo paterno era cerrajero y pocos quedan que trabajen la forja como él, pero él se consideraba solamente un currante, un obrero.
Ni si quiera consideraban sus trabajos como artesanía, y cuando alguien les comentaba acerca del "arte" que tenía su trabajo, se reían. Pero el valor que tienen las cosas que nos han dejado fabricadas con sus manos, es indescriptible.
Alguien dirá que un botijo o una reja no es arte, pero al fin y al cabo, una vez que dominas las técnicas, cualquier cosa es posible. Si mi abuelo se hubiera propuesto crear con sus manos y arcilla una Venus de Milo, probablemente lo hubiera hecho, pero para él, era mucho más interesante un pocillo bien vidriado para rellenarlo con buen vino y que no se escapara ni una sola gota, que todo ese rollo de los museos...
Con los nuevos tiempos, el mundo digital se ha convertido en otra forma de crear, y las nuevas técnicas no tienen por qué menospreciarse frente a las antiguas. Yo valoro mucho más los cuadros que pinta mi madre que los renders que hago yo, pero no porque ella use el pincel y yo el ratón, sino porque su trabajo comprende una técnica y un trabajo con el color color que están muy por encima de mis aptitudes.
En estos momentos, gracias a la impresión 3d (y a mi recién estrenada impresora
), mientras disfruto viendo como imprimo mis propios modelos, me acuerdo de mis abuelos y me hace gracia pensar cómo ha cambiado el mundo desde que los visitaba en sus talleres hace 30 años, y me siento un poco heredero de su "artesanía" y del gusto por hacer cosas con las manos que todos los que nos dedicamos a este hobby de las miniaturas y el modelismo tenemos, pero más allá de la nostalgia y el encanto que tienen las técnicas artísticas tradicionales, creo que lo que hay que valorar, al fin y al cabo, son los resultados.
Hay mucho comentario acerca del trabajo de creación en 3d, y en muchos casos ha sido negativo, pero no porque las técnicas sean más pobres que las tradicionales, sino porque aprender a esculpir en 3D lleva su tiempo, y ha habido unos años de transición, quizás, en el que escultores "manuales" se han pasado al digital, ofreciendo en algunos casos, unas miniaturas bastante decepcionantes, tanto por el escaso dominio del esculpido digital como por la falta de control sobre las diferencias entre lo que se puede lograr en el software y lo que se puede lograr en el máster y el molde. Pero con el tiempo, creo que la mejora y los buenos resultados son incuestionables, y todos aceptamos, más o menos, que el modelado 3d ofrece posibilidades que con el modelado tradicional eran prácticamente imposibles.
Otro factor negativo han sido el tema de los renders, donde se ofrece mucho más de lo que es físicamente posible durante el proceso de impresión 3d, dando lugar a decepciones y unas espectativas que muchas veces se malogran, pero la solución es tan sencilla como no fiarse de los "dibujos" y esperar a ver las miniaturas en formato físico.
Pero al fin y al cabo, todos los cambios de paradigma a lo largo de la historia han ofrecido las mismas dudas, y no hay tanta diferencia entre esta cuestión del modelado digital y cualquier otro "salto" artístico innovador, como la transición del románico al gótico o del neoclasicismo al barroco. Algunos exaltados se tiran de los pelos frente al cambio y otros se vuelven fanáticos de las nuevas posibilidades, arrojando a la hoguera todo lo anterior, y es que el ser humano ha cambiado poco en los últimos 15000 años...
Pero una cosa no quita la otra, en mi opinión, e igual que disfruto de una mini técnicamente diseñada en 3d con un acabado perfecto, disfruto también de una mini modelada a mano mientras contemplo el green y todo lo que representa.
En cualquier caso, yo me considero "modelador 3D", y así no ofendo ni a los artistas ni a la memoria de mis abuelos...
Mi abuelo materno era alfarero y hacía cosas maravillosas con sus manos, el barro y el torno de pie, pero jamás se consideró un artista. El solamente hacía "botijos y cacharros". Mi abuelo paterno era cerrajero y pocos quedan que trabajen la forja como él, pero él se consideraba solamente un currante, un obrero.
Ni si quiera consideraban sus trabajos como artesanía, y cuando alguien les comentaba acerca del "arte" que tenía su trabajo, se reían. Pero el valor que tienen las cosas que nos han dejado fabricadas con sus manos, es indescriptible.
Alguien dirá que un botijo o una reja no es arte, pero al fin y al cabo, una vez que dominas las técnicas, cualquier cosa es posible. Si mi abuelo se hubiera propuesto crear con sus manos y arcilla una Venus de Milo, probablemente lo hubiera hecho, pero para él, era mucho más interesante un pocillo bien vidriado para rellenarlo con buen vino y que no se escapara ni una sola gota, que todo ese rollo de los museos...

Con los nuevos tiempos, el mundo digital se ha convertido en otra forma de crear, y las nuevas técnicas no tienen por qué menospreciarse frente a las antiguas. Yo valoro mucho más los cuadros que pinta mi madre que los renders que hago yo, pero no porque ella use el pincel y yo el ratón, sino porque su trabajo comprende una técnica y un trabajo con el color color que están muy por encima de mis aptitudes.
En estos momentos, gracias a la impresión 3d (y a mi recién estrenada impresora
), mientras disfruto viendo como imprimo mis propios modelos, me acuerdo de mis abuelos y me hace gracia pensar cómo ha cambiado el mundo desde que los visitaba en sus talleres hace 30 años, y me siento un poco heredero de su "artesanía" y del gusto por hacer cosas con las manos que todos los que nos dedicamos a este hobby de las miniaturas y el modelismo tenemos, pero más allá de la nostalgia y el encanto que tienen las técnicas artísticas tradicionales, creo que lo que hay que valorar, al fin y al cabo, son los resultados.Hay mucho comentario acerca del trabajo de creación en 3d, y en muchos casos ha sido negativo, pero no porque las técnicas sean más pobres que las tradicionales, sino porque aprender a esculpir en 3D lleva su tiempo, y ha habido unos años de transición, quizás, en el que escultores "manuales" se han pasado al digital, ofreciendo en algunos casos, unas miniaturas bastante decepcionantes, tanto por el escaso dominio del esculpido digital como por la falta de control sobre las diferencias entre lo que se puede lograr en el software y lo que se puede lograr en el máster y el molde. Pero con el tiempo, creo que la mejora y los buenos resultados son incuestionables, y todos aceptamos, más o menos, que el modelado 3d ofrece posibilidades que con el modelado tradicional eran prácticamente imposibles.
Otro factor negativo han sido el tema de los renders, donde se ofrece mucho más de lo que es físicamente posible durante el proceso de impresión 3d, dando lugar a decepciones y unas espectativas que muchas veces se malogran, pero la solución es tan sencilla como no fiarse de los "dibujos" y esperar a ver las miniaturas en formato físico.
Pero al fin y al cabo, todos los cambios de paradigma a lo largo de la historia han ofrecido las mismas dudas, y no hay tanta diferencia entre esta cuestión del modelado digital y cualquier otro "salto" artístico innovador, como la transición del románico al gótico o del neoclasicismo al barroco. Algunos exaltados se tiran de los pelos frente al cambio y otros se vuelven fanáticos de las nuevas posibilidades, arrojando a la hoguera todo lo anterior, y es que el ser humano ha cambiado poco en los últimos 15000 años...
Pero una cosa no quita la otra, en mi opinión, e igual que disfruto de una mini técnicamente diseñada en 3d con un acabado perfecto, disfruto también de una mini modelada a mano mientras contemplo el green y todo lo que representa.
En cualquier caso, yo me considero "modelador 3D", y así no ofendo ni a los artistas ni a la memoria de mis abuelos...






