Bueno no hay fotos, pero hemos probado un par de cosas: piqueros y un río.
El río ha condicionado toda la partida. Los hombres de armas italianos han caído asaetados al cruzar el puente, junto a los arqueros. Los ballesteros aragoneses se han pulido a las dos unidades

Emboscados en un bosque estaban los alabarderos esperando a que sus compañeros cruzasen el puente y al quedarse solos han cargado contra los piqueros y han aguantado hasta el final combatiendo a pesar de ser menos de la mitad. Los piqueros son duros
En un vado del río se han juntado todos los montados. Por los aragoneses, cuatro caballeros y seis ballesteros montados junto al capitán; por los italianos, seis caballeros, el capitán y finalmente el portaestandarte (que al ver que no podían hacerse con el puente ha abandonado a sus compañeros). El cruce del río ha sido la tumba de los italianos que se han encontrado con los ballesteros y con los caballeros aragoneses cazandoles conforme salían a la orilla.
Conclusión aragonesa:
Los ballesteros hoy llevaban ametralladoras. Matando a seises se han cepillado a los arqueros y a los Hombres de Armas. No se repetirá muchas veces, pero son insustituibles.
Los piqueros han tenido suerte de que hayamos elegido un río con un puente. Lo han defendido a la perfección, pero en cualquier otro escenario no se si hubiesen llegado a combatir.
Los ballesteros montados, tienen poco alcance, sin bonus al disparo (ni al combate) y encima, pese a ser ligeros, en terreno dificil, sufren tanto como los caballeros acorazados. A la próxima creo que no saldrán