La Armada
Wargames y Miniaturas => Wargames históricos => SAGA => Mensaje iniciado por: diegorg en 28 May 2014, 23:15
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pongo este post para que se publiquen aqui los transfondos de las bandas
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Entre los clanes de las tierras altas, corre el rumor de unos de los clanes mas antiguos de Escocia, Los Mclaod,no se cuentan entre los mas fuertes ni entre los mas astutos pero guardan un gran secreto, que les hace ser tremendamente resistentes a las heridas,cuentan que hace mucho tiempo un caballero de tierras lejanas trajo consigo un extraño artefacto con un liquido dentro, este artefacto estuvo a salvo hasta que Conrad el tercer hijo del señor del clan lo rompió derramándose el liquido por el cuerpo del niño.
Desde entonces Conrad ha contado con el don de la sanación, y la rápida recuperación de sus heridas, pero dentro del artefacto no solo se encontraba el liquido, también un desconcertante texto en un idioma desconocido, del que los sabios solo han podido descifrar unas cuantas palabras , hijo,frio,sagrado
Para Conrad y sus camaradas solo hay una meta encontrar el sentido de su don.
Los cuervos han traído noticias de un monasterio con eruditos capaces de traducir muchos textos, y los hijos de Escocia han decidido partir lo antes posible
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y esta es la de Giorgo
Vale, por lo visto hay que escribir la historia del grupo de combate que os traeremos al torneo, nadie lo ha echo aún así que empiezo yo con mis Andalusíes (se escribe así?).
LOS PATAS NEGRAS
La Saga de Al Akbar Vha-Fank-Uhlo
??????? Al Andalus, Anno Hegirae 349
No es sencillo contar la historia de la saga de Al Akbar Vha-Fank-Uhlo, conocido también como "Akbar Pata Negra". No es sencillo porqué no serian suficientes mil hojas por hacerlo. Intentaré, con el ayuda de Allah, y ruego ya ahora perdón si mi castellano no es correcto como me gustaría que sea.
Akbar no fue siempre apodado "Pata Negra", en sus años de joventud, en Sevilla, estudió el Corán para hacerse Muezzin, su fe en Mahoma era firme como una roca y su solo deseo lo de morir para servir el sublime profeta, también la 70 virgenes que lo esperaban en el cielo del Islam no era una fea perspectiva.
Todo estaba planeado en la vida de Vha-Fank-Uhlo, todo en el respeto de Allah, Mahoma y por la grandeza de su religión. Hasta el día, un dia triste y maldito, en el que un renegado marinero italiano lo invitó a probar una comida de su tierra. Una comida sencilla, un pan bajo con tomate, un raro queso de búfala y dos hojitas de albahaca. Nada fuera de lo común, si no por el hecho que esté pinche italiano, que Allah me perdone esta palabra, le añadió rebanadas de jamón pata negra. Akbar no sabia que era pero le encantó y desde ese día no pudo estar sin comer esta rebanadas de carne. Lo hacía todas las veces que podía: antes de rezar, antes de irse a dormir, antes de estudiar el Corán, antes de su clases de esgrima. Era su nueva adicción.
Solo meses después cruzó otra vez con el renegado de Nápoles, y tuvo la oportunidad de preguntarle con cual corte de oveja se hacia por conseguir esa carne tan deliciosas. "Oveja?" - se rió el marinero - "No es oveja, mi señor, es jamón de cerdo. El mejor Jamón del mundo." Akbar quiso morir en el sitio donde estaba! Carne de cerdo? Había comido carne de cerdo! Eso lo convertía en un pecador a los ojos de Allah, un sin vergüenza a los ojos de Mahoma, un traidor a los ojos de sus compañeros.
No podía seguir viviendo en la grande ciudad, tenía que irse para poder espiar sus pecados, sobretodo porqué, aun sabiendo que era carne de cerdo, no podía dejar de comer Pata Negra. Se fue en el desierto del norte de África, lejos de los ojos de los suyos, lejos de las miradas de quien podía ver su culpa. Se fue solo, con su caballo, su espada y un entero jamón de pata negra.
Así pasó 5 años, regresaba a España solo cada seis meses para comprar otro jamón. Todo esto acabó cuando a Akbar le comentaron que los Vikingos intentaban atacar su ciudad natal, y que además los castellanos querían quitarle el sur de España a su pueblo. Tenía que hacer algo para defender su religión, su fe. Decidió formar un grupo de combate para dar a los infieles lo que se merecían. Pero quien aceptaría combatir bajo su mando? Bajo el mando de un adicto a la carne que el Corán prohíbe? Nadie.
Nadie? Tal vez no. Tal vez los ladrones, los asesinos, los que habían renegado los enseñamientos del Profeta. Y así fue. Akbar reunió los peores criminales por su pandilla. Gente que le daba igual tomar vino, comer cerdo y rezar. El grupo de combate de Al Akbar Vah-Fank-Uhlo fue una amenaza por los cristianos así como por su propia gente. No había requisitos para entrar en la Saga de Al Akbar, o mejor dicho, si había dos: tener sed de sangre cristiano y ponerse zapatos del mismo color, el negro. En honor de la comida preferida de su jefe.
Y que Allah pueda confirmar que todo lo que he escrito es la verdad.
Al Azlid El- Khmer Barhat
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trasfondo de titanius
La historia de Valäric Caudillo de un remoto pueblo de Rusos Paganos.
Aire, Fuego, Agua, Viento y Espíritu son testigos mudos...tallado en la roca está escrita la profecía.
<<Del sur una tormenta arrasará el mundo y la naturaleza del hombre no resistirá su fuerza>>.
Bravos guerreros liderados por Valäric hacen frente a las huestes cristianas que amenazan las fronteras, en sus espíritus imbuidos de los elementos que forman el mundo, no hay espacio para el pesimismo ni la rendición.
Con palabras de ánimo abandonaron su pueblo, por el camino han visto fortalecido su número y fuerza, Valäric es el portador de los caminos sagrados, los dioses le miran e inspiran el valor que trasmite a su pueblo como un torrente arrebatador en cada una de sus arengas. Pronto habrá que materializar en la lucha la voluntad de proteger las tierras sagradas.
No habrá piedad para aquellos que portan la cruz como el símbolo de la salvación y sin embargo no dudan en subyugar los pueblos que conquistan. Hipócritas, piensa Valäric en su humilde y
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este es el relato de AyA
Ácbar no desea asentarse en tierras anglosajonas, ni si siquiera desea un preciado botín. Ácbar es un valiente guerrero, un diestro jinete y un líder extraordinario; lo cuentan los hombres que le siguen y también los afortunados enemigos que lograron sobrevivir a su espada. Ácbar tuvo un tiempo en que vivió en las amables y generosas costas de Normandía, en el que no deseaba nada porque lo tenía todo. Pero hoy lo único que Ácbar desea es la muerte de un hombre. Desde hace dos años sigue la pista del Señor de la Guerra que incendió su hacienda y que quitó la vida a su esposa y a sus dos hijos, que le arrebató lo más preciado. Dos años enfebrecido de pena y de ira; dos años de viaje infatigable detrás de una pista, por mínima que sea, de un indicio que permita encontrarle. Hoy Ácbar sabe donde estará esa alimaña que malvive del hurto, del saqueo fácil y de vender su espada. Hoy Ácbar también sabe el día en que estará frente a él. Le reza a su Dios, le reza con fe ciega… le pide: HÁGASE LA VENGANZA.
(El desenlace, al final del torneo)
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aqui la banda del capitan guindilla
Yo Bent el afortunado hijo de Halfdan el mujeriego, me hallo hoy aquí para contaros la saga de mi difunto padre.
Corría el día 23 del noveno mes del año de nuestro señor 1066, yo era el quinto hijo de mi padre, y el único que quedaba con vida…
Ese día los hombres de mi padre se reunieron a las afueras del pueblo por orden suya.
Mi padre no era persona muy dada a explicar nada a sus vasallos, sencillamente les indico que tenían una hora para pertrellarse para la batalla.
Me acerque a él, su imagen era terrible… Borracho como siempre, pero con un halo de superioridad en sus gestos que nunca había visto en el, embutido como estaba en su cota con su gran escudo de roble, la barda desmarañada, y su imponente hacha de metro y medio rodeado por sus hombres más leales, oscos carniceros que siempre acompañaban a su señor a la batalla…la escena era impactante.
Recuerdo que le dije…padre que ocurre, el me contesto secamente, prepárate hoy vienes conmigo, ya es hora de que te hagas un hombre.
Obligo a todos hombres de las aldeas por las que pasábamos a seguirnos, aldeas las cuales mi padre era su señor por derecho.
Marchamos hacia el sur, hacia la costa, yo ya había oído de los hombres de mi padre, que marchábamos al sur por que los inútiles de los condes Edwin de Mercia, y Morcar de Northumbria habían caído en batalla contra los invasores del rey Noruego Harold Hardrada.
Padre que vamos, a reunirnos con el rey…..mi padre soltó una terrible risotada y me contesto, no hijo nosotros somos los hombres del rey, y tenemos que entretener a las huestes de Hardrada hasta que el rey llegue…pero padre solo somos unos pocos le dije, y él me contesto que entonces nos veríamos en el cielo ese que prometían los monjes…el no creía mucho en eso era uno de los pocos Daneses cuyos antepasados apoyaron a Alfredo el grande que aunque Sajon por lo visto pagaba mejor, y solo creía en su hacha y en una muerte honorable.
A la mañana siguiente los vimos….las huestes de Hardrada estaban acampados en un pueblo a pocas millas de York, bueno más que acampados estaban quemando, violando, y torturando al pueblo entero….cuando vi la cara de mi padre con esa mirada pétrea de ira fría supe lo que iba a ocurrir…nos posicionamos en lo alto de una colina la cual había un pequeño riachuelo a nuestra derecha empezamos a golpear nuestros escudos y los hombres de Hardrada salieron en tropel colocándose rápidamente como soldados curtidos que eran.
El choque fue terrible protegidos como estábamos por el riachuelo que yo no sé porque ahora estaba a nuestra espalda infligimos bastantes bajas al enemigo, estaba claro que hay no estaba todo el ejercito de Hardrada pero con todo nos ganaban en cinco a uno.
No sé qué paso después, me desperté varias horas más tarde completamente solo y sangrando por casi todos los orificios de mi cuerpo…no se cuanto tiempo estuve inconsciente, a mi alrededor solo había cadáveres entre ellos el de mi querido padre claro está.
Recogí el hacha, y el escudo de mi padre y me marche por donde vine. Más tarde me contaron que el rey acabo con Hardrada en Stamford Bridge, y que más tarde nuestro rey fue derrotado por un Normando, un tal Guillermo el bastardo que ahora se hacía llamar el conquistador.
El caso es que no se si nuestra gesta sirvió para algo, si en realidad le dimos tiempo a nuestro señor…
Bien le dije a mi padre que llevara a un monje para que difundiera su hazaña, pero me dijo que eran mujeres con sotana y que su hazaña seria contada por siglos si su rey vencía…. y si vencer venció, para morir unas semanas más tarde cerca Hastings, y así perderse en el olvido la valerosa hazaña de mi padre y sus hombres…..
Y este es el relato de como acaba la saga de mi querido padre, y empieza la mía.
Bent el afortunado, señor de Embleton, y protector de la costa.
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la de Ainvar
Sigwulf y sus hermanos Jomsvikings se han quedado sin empleador hace poco. Después de aniquilar al enemigo de un pequeño noble en Northumbria reclamaron su paga, al no llegar esta montarón en cólera y arrasaron las tierras del desgraciado señor. Después de saquear todas las riquezas del lugar escucharon rumores sobre una gran expedición que se estaba preparando al sur y allí se dirigieron. Una gran expedición implica grandes combates donde alcanzar gloria y cualquier señor pagaría una fortuna por contar con ellos.
Son temibles guerreros ansiosos por obtener riquezas y gloria. Se entrenan a diario para poder hacer gestas increíbles en batalla. No temen a la muerte en combate pero tampoco la buscan como hacen sus compatriotas, saben que a los dioses les agrada verlos pelear y derrotar enemigos y eso les asegura un lugar de honor en el Valhala.
El bando les importa poco, seguirán al oro y si este cambia de bando lo seguirán. Lo único importante es luchar para conseguir gloria y honrar a Odín y Thor.
Por el camino pueden ver su futuro. Lucharan y festejaran sus victorias como héroes y sus azañas darán comienzo a grandes sagas que los inmortalicen y sobre todo pueden ver como destrozan a cualquiera que sea tan insensato como para desperar su ira...
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la de buenavida
Se cuenta que Smiorgan el calvo nació de un oso gigantesco y una de las doncellas de Urd, hijas de Odin. Que su padre oso quiso matarlo al nacer, y por ello una cicatriz cruza su cara.
También se dice que luchó en el lejano imperio del sur, con la guardia Varega. Y que allí aprendió los usos y costumbres de los más civilizados.
Pero lo que nunca se cuenta es por qué volvió al norte, a luchar en la hermandad de los Jomsvikings.
Desafió al mismísimo Basileus cuando quiso convertir su guardia personal al cristianismo para que abandonaran las costumbres paganas. Mató a todos aquellos que se pusieron en su camino cuando huyó al puerto de la gran Constantinopla. Allí, con varios de sus compañeros varegos, capturaron un barco y huyeron de aquella vida de servidumbre a un imperio y un dios falso. En su vuelta al norte fueron arrasando por todas las islas que encontraron, y hasta lucharon con una enorme sierpe de agua, a la que Smiorgan tumbó de un puñetazo.
Ahora lucha en la hermandad de los JOMSVIKINGS, es un gran lider, y se dirige con tres de sus drakkar a arrasar un asentamiento cristiano de enormes riquezas. Cuando hayan acabado con todos sus enemigos harán una gran pira funeraria con los caídos, beberán y reirán, como buenos hijos de Odín y Freya.
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este es el relato de ocaple
Romance de la muy desdichada Doña Helene de Borbogne
Es Helene de Borbogne
dama de rojos cabellos
la su faz no es agraciada
el su cuerpo es berroqueño.
Amazona en su montura
no es pudorosa; lo mesmo
gosta de mostrarles cacha
a os nobles que a os plebeyos.
Colérica está la dama
pues el viejo rey ha fecho
abdicación de corona
y está el consejo resuelto
a coronar sin demora
en lugar de al primogénito,
al benjamín; por razones
de viejas leyes y fueros
que a las muxeres apartan
de la sucesión del reino.
Manda llamar Doña Helene
que acuda a sus aposentos
a Don Pol de Les Eglises
noble galán y escudero.
Así le dice la dama,
así le dice; escuchemos:
"Acudiréis en mi nombre,
raudo, depresa, ahora mesmo,
a la mansión principal
de Maese Botín, banquero;
pues tiene grande poder
et tiene muchos dineros.
Le demandaréis que aporte
a la empresa en que me meto
cantidades suficientes
para contratar sin cuento
monturas e impedimentas
merçenarios et guerreros.
Et saldremos por el mundo,
invadiremos os reinos,
quemaremos as cosechas,
e arrasaremos os pueblos.
Et cualquiera que se oponga
hallará su muerte presto.
¿Pueden mis fieles vasallos
alcanzar estos extremos
e a la vuelta disputar,
con el botín que obtendremos,
el trono a ese advenedizo
indigno que es mi hermanuelo?"
Fija Don Pol la mirada
en sus ojos altaneros
y levantando la voz
así le dice: "¡PODEMOS!"
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Muy chulas todas, somos unos grandes narradores jeje.
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Buenas historias para un torneo chulo :)
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este es el relato de Erik
"Las Islas Orcadas son un lugar frio y desapacible. Los pictos ya no dan guerra. Mis hombres se han encargado de ello. Pero las pictas son tan feas que hasta el mas remilgado de mis saqueadores corta-gargantas esta empezando a mirar con cariño a las ovejas. Y justo cuando pensabas que no podria ser peor, llegan noticias desde casa: el primo Lars, hechizado por los cantos de sirena de las riquezas sajonas, ha embarcado hacia las costas inglesas. Bueno, Erik Haraldson nunca abandona a su familia... si, vale, mate a casi todos mis hermanos, y por eso estoy exiliado en esta maldita isla! Pero el primogenito del Rey de Noruega no podia permitir que aquella pandilla de traidores pensaran, siquiera por un momento, que podian aspirar al trono! Jejejeje. Lastima que, por lo visto, no mate suficientes traidores. Soy viejo para volver a casa y arrebatarle el trono a mi hermano pequeño. Pero todavia puedo empuñar una espada y ganarme un sitio en el Valhalla al lado de mis hombres! Mi hacha sangrienta volvera a ser el terror de esos perros cristianos y mi saga se recordara en los siglos venideros! Lars, te guste o no, alla voy!"
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la banda de sergick
Mac Tire estaba paseando tranquilamente con su manada de perros, quien mejor que un lobo para adiestrar a unos perros habían pensado en su aldea, Udos, y al final el mote que le habían puesto allá en su infancia en tono jocoso, Mac Tire significa lobo en irlandés, había influido a determinar su profesión, perrero. Pero él estaba contento, era feliz con ellos, su manada, sus fieles compañeros, en los que confiaba más que en cualquiera de su aldea aunque muchso los despreciaban por decirles que eran algo inútiles en los combates.
Se había ido con ellos a pasar la noche fuera, como muchas veces hacía, pero a su vuelta los perros comenzaron a aullar al acercarse a la aldea, oliendo la pesadumbre que desprendían sus habitantes, las mujeres no paraban de llorar, los hombres de maldecir. El dolor se había adueñado de Udos. A lo lejos vio como se acercaba una comitiva encabezada por Bono, el líder de esas tierras y señor de Udos, su semblante intentaba albergar frialdad, pero la tristeza y dolor de esa aldea era tan intensa que hasta al más fiero de los guardias que le acompañaban se le escapaba alguna furtiva lágrima.
La situación no era para menos. Había aldeas incendiadas, saqueadas, pero no lo que acababa de suceder. Todos los barriles, los depósitos, los toneles, de cerveza, todos y cada uno de ellos, habían sido abiertas, volcados, derramados. La preciada cerveza irlandesa, ese sabroso néctar que hasta los perros de Mac Tire gozaban bebiendo había desaparecido. Algunos hombres desesperados intentaban lamer la tierra que todavía permanecía mojada de cerveza.
Nunca algo así había sucedido, siempre habían intentado robarles su cerveza, quien no la iba a querer si hasta el más bravo de los vikingos acababa subido a una mesa intentando cantar como una niña tras dos pintas de esa deliciosa bebida, siempre algún barril era saqueado, es ley de vida, pero lo sucedido esa noche solo podía ser obra de algún siniestro espíritu abstemio. ¿Quién en su sano juicio habría vertido ese líquido embriagador para que se perdiera en las profundidades de la tierra?
Aunque los hombres habían llegado agotados, cabalgando toda la mañana tras conocer la noticia, necesitaba confirmar con sus propios ojos que lo que le habían contado era real y no las divagaciones de algún viejo con sus pesadillas, pero la realidad era peor que la más terrible de las pesadillas.
Por la tarde eran ya muchos los allí reunidos al correr la voz de la terrible noticia. Muchos llevaban cargando sus propios toneles de cerveza para ayudar a la pobre aldea, allí llegaron vecinos de Beamish, Caffrey, Kilkeney, Murphy, O´hara, Smithwick, Galway Hooker, Black and Tan, Porterhouse y por supuesto de Guinness todos con sus mejores cervezas para ayudar a Udos en esos terribles momentos. Pero además llegaron con sus armas, y con su sed de venganza para buscar al culpable de esa profanación y darle su merecido.
Nadie sabía por dónde empezar, si serían los cornudos vikingos, los mojigatos normandos, los afeminados bizantinos… La mayoría era partidario de ante la duda atacar a todos y así no correr riesgos de que el culpable saliera impune de este sacrilegio, fue entonces cuando Mac Tire encontró restos de una huella manchada en cerveza, fue entonces cuando los perros de Udos la olfatearon, fue entonces cuando encontraron el rastro de los culpables, y aquellos perros, aquella manda que hasta entonces había sido ninguneada, que en todas las escaramuzas que habían tenido habían salido con el rabo entre las patas se sintieron por un momento héroes, Mac Tire el primero de ellos, escuchando el clamor de su gente animándoles a no perder ese rastro, a seguirlo a perseguir hasta el confín de la tierra a los beoir dúnmharfóirí, asesinos de cerveza.
La manda marchaba rauda, el rastro se seguía con facilidad. Tras ellos iban los guerreros, los guardias a caballo, el señor Bono acompañado de sus lugartenientes, todos apurando los barriles de cerveza que habían llevado consigo, no fuera a pillarles el encuentro con el enemigo y la batalla sobrio, cualquier irlandés que se preciase debía luchar lo más ebrio posible.
Al final llegaron a unas tierras llamadas Seachtú Céim, Séptimo Grado, allí estaba el rastro fresco, allí se encontraba su enemigo, vislumbraron varios campamentos, pero no había tiempo de pensar cuales eran los culpables, la cerveza ya se acababa y había que atacar antes de la llegada de la resaca ¿A cual atacar?
Entonces lo vieron, allí encima de la colina, el Megalocero, el gran Alce Irlandés, sólo habían oído hablar de él en leyendas, ya no existían, pero allí estaba, no sabían si real o producto de la cerveza, observándolos, así que no lo dudaron, allá se lanzaron los valerosos y ebrios irlandeses, encabezados por Mac Tire y sus perros hacia el primer grupo de foráneos que encontraron, gritando como locos el grito de guerra, Beoir, Beoir Beoir (cerveza), y las montañas replicaron su grito mientras daba comienzo la batalla…
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la de kaool
La saga de Gunnar
Neco era un muchacho de no mas de 9 años cuando fue arrebatado de su pueblo.
Había vivido toda la vida en sus placidas y tranquilas montañas cántabras hasta que en una expedición de saqueo el conde Grundwal decidió adoptarlo. No como esclavo si no como hijo propio al que llamó Gunnar. Esto sucedió después de ver como ese renacuajo plantaba cara a su mejor guerrero con más corazón que sentido común. Grundwal no pudo por menos que perdonarle la vida y acogerle en el seno de su familia.
Grundwal vio un brillo especial en sus ojos, sabía que su destino estaría plagado de hazañas.
Paso los siguientes 12 años estudiando el arte del combate, hasta que se ganó por derecho el ser considerado un vikingo. Los primeros años todos desconfiaban de el y tuvo que luchar en multitud de duelos. Destacaba sobremanera en el combate y pronto lidero su primera expedición de saqueo. Pero su mejor baza estaba en su cabeza, con una caridad de ideas meridiana dirigía a sus hombres de forma eficaz en el combate, lo que granjeo el apego de sus hombres.
Ahora llegan rumores de una gran aventura, todos se preparan para acudir a la llamada.
Gunnar liderará el clan tomando el relevo de su padre por aclamación popular. Lleva meses seleccionando y entrenando los más despiadados guerreros para acompañarle.
Los drakkars están listos y los guerreros ávidos de sangre.
Aquí comienza la saga de Gunnar.
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Apostillar que el personaje de mi saga, Erik Haraldson, es historico.
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El mio también, por supuesto! Quien no ha leído de Al Akbar Vha-Fank-Uhlo en los libros de historia? :)
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No os preocupéis, que todos los que se crucen con Sigwulf acabaran siendo historia :P
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Vosotros a vuestro rollo, pero yo hablaba en serio. Da la puñetera casualidad que hubo un heredero primogenito de la corona de Noruega llamado Erik Haraldson, cuya historia coincide con mi faccion para el torneo, y cuya biografia he utilizado para inspirar mi mini-relato. A mi me parecio muy curioso cuando me puse a buscar formacion sobre mi banda.
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Perdona, no sabia que estabas hablando de Erik Haraldsson (con dos "s" puede ser que es por eso que me equivoqué) apodado Bloodaxe. Pensé que era un broma, un juego... porqué el torneo de Saga sigue siendo un juego, justo?
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SAGA NO ES UN JUEGO!!! Es la vioda misma :vik :vik :vik :vik :vik :vik :vik :vik :vik :vik :vik :vik :vik :vik :vik :vik
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el relato de theodrid
Las cosechas han sido muy buenas, el ganado se reproduce y engorda. Normandía son campos donde los campesinos son felices, bajo el amparo de su señor y la fe en dios.
Pero los barcos invasores surgen de la niebla, esos adoradores paganos viniendo de la niebla se creen que seremos cosechados como trigo maduro.
Yo Lord Theodrid juro por la sangre de Cristo que los echarè al mar, y con mi espada en la costa juro que Normandía no caerá jamás. Aunque tenga que llevar la muerte a sus tierras, y mi venganza no conoce límites.
Mis riquezas están al servicio del Rey Guillermo, y no habrá clemencia , Ballesteros italianos , caballería franca , lanceros flamencos , arqueros galeses ...los mejores soldados de la cristiandad estarán a mi lado y mis tierras serán seguras.
La venganza se Cristo
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Durante largos años se pensó que el gran aventurero y conquistador vikingo Snorri lengua de culebra, protagonista de una de las Sagas nórdicas más conocidas, había sido un personaje de leyenda . En ella se narraban sus grandes hazañas y sus grandes viajes. Pero nada más lejos de la realidad. Un monje que capturó en el norte de Hispania, en uno de sus viaje, cerca de la ciudad de Santiago escribió los relatos que le contó el mismo Snorri durante sus habituales borracheros nocturnas.
En esta historia se narra su verdadera y no tan valerosa Saga....
Snorri lengua de culebra, el valiente, el navegante,... el farsante. Su valor proclamado a los cuatro vientos por sus paisanos es falso. Es uno de los personas más cobardes y abyectas que nunca he conocido ni conoceré y he aquí su infame historia:
Snorri creció en una de las familias más ricas de Gotland. Durante su infancia no ocurrió nada digno de mención en la vida de Snorri, aparte de crecer sin tener un solo rasguño y su dentadura intacta, a diferencia de sus hermanos mayores, que siempre estaban peleándose para ver quien era el más fuerte. Snorri tenía el don de usar sus mañas para hacer que sus hermanos siempre estuvieran enfrentados entre sí, dejándole a él en paz ahorrándole los coscorrones y puñetazos que le correspondían. Al comenzar a salirle la barba, su padre le bautizó como lengua de culebra, por su gran habilidad para enfrentar a los amigos y hermanos entre sí.
Al cumplir los 17 años, Snorri fue enviado en una incursión contra uno de los muchos Jarls que luchaban entre sí por el derecho a cultivar nabos en las miseras tierras del norte pertenecientes a su reino.
Snorri temblaba de los pies a la cabeza cuando se calzo la cota de malla y agarró el hacha de su abuelo. Durante la batalla se las compuso para evitar estar en la primera línea del muro de escudos animando desde la retaguardia y dando ordenes a los valientes guerreros que le acompañaban.
Cuando la batalla empezó a ir mal para su clan, demasiados guerreros iban camino del Valhalla, intentó escapar. Afortunadamente, en el momento que giraba para huir, uno de sus compañeros cayó muerto sobre él. Incapaz de moverse, victima de un inmenso terror decidió que lo sensato era hacerse el muerto y esperar a que se fueran todos.
Mientras a su lado, la batalla era cada vez más encarnizada. Al caer el sol, solo dos enemigos quedaban en pie. Ese fue el momento que aprovechó Snorri para levantarse. Cogió su hacha y la descargo contra las espaldas de sus dos enemigos. Tras derribarlos, comenzó a rematar a los dos hombres malheridos gritando como un poseso ODIN!! ODIN!!
Cuando sus hombres lo vieron en pie,con el sol del atardecer a su espalda, con el hacha ensangrentada y matando enemigos, rompieron en gritos de jubilo y alegría SNORRI!! SNORRI!!. Habían ganado el día gracias a Snorri pensaban alegremente. Los dioses estaban con el valeroso muchacho, había luchado y salido de la batalla sin un solo rasguño.
El recibimiento en su poblado fue digno de un héroe. Esa noche disfrutó la mejor cerveza, la mejor carne y de la sirvienta con los pechos más voluminosos de la aldea.
La vida sonreía a Snorri, hasta que a la aldea llegaron nuevas. Una tierra al oeste había sido descubierta y se estaban preparando barcos para enviar una expedición. Quien mejor que Snorri para encabezarla, pensaron los de su aldea.
Cuando Snorri se enteró, a punto estuvo de vomitar de puro miedo. Esa noche huiría de la aldea. Cuando esa noche tormentosa se encontraba preparando sus cosas para largarse, la puerta de su choza se abrió. Snorri se quedó paralizado. Ante él estaban los hombres más fuertes y valerosos de la región. Habían acudido a la aldea al saber que el joven y valiente Snorri encabezaba la expedición. Ahora gritaban de jubilo al conocer al valiente que les guiaría. Snorri esa noche ya no pudo dormir.
Maldiciendo por su mala suerte, pues durante los días que siguieron a la noche de su fracasada huida, no se separaban de él sus nuevos y numerosos seguidores. A todos lados le acompañaban esperando verle hacer alguna gran acción, Snorri embarcó al amanecer. Tras un tranquilo viaje, una semana más tarde, los acantilados estaban a la vista......
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esta es la de viriato
EL DRAGÓN DE TRES CABEZAS
-Te juro por todos los dioses Olaf, que estoy cansado de bajar al barro, lo único que me apetece es retozar con mi joven esposa y ver crecer a mis hijos.
Osrick el ealdorman de Fulford contemplaba el cielo moteado, estaba tendido en el suelo, apoyado sobre una larga piedra con las piernas estiradas, mientras uno de sus hombres le vendaba la pierna derecha. Miró al puente de piedra, construido hacía mucho tiempo por los romanos, gigantes según algunos, donde hombres de ambos bandos se afanaban en retirar los cadáveres que había esparcidos por él. Su muro de escudos había rechazado un nuevo ataque danés sobre el puente, el segundo del día, pero está vez después del mismo, el líder danés había salido de entre las filas de su banda y le había desafiado a un combate singular. Y a pesar de la oposición de su lugarteniente Olaf, lo había aceptado.
-¿Por qué no dejas que se encargue Ethelred, aunque es sajón es un buen guerrero y leal…………. O yo mismo?- Hablo Olaf en danés, un guerrero formidable cubierto de brazaletes de oro y plata, con barba espesa y el cabello del color del acero, que se encontraba de pie junto a él apoyado sobre su escudo, en el que había pintado dos cuervos, luciendo una bruñida cota de malla y con un sencillo nasal.
-No, un jefe debe dar ejemplo.
-Los sajones no están acostumbrados a que sus jefes peleen por ellos, ahora eres sajón y cristiano.
-Hay costumbres que siempre permanecen Olaf.
-Ya no eres un Jarl, Orick.
-Ese cabrón –Orick señalo hacía las filas danesas- me ha desafiado, me ha insultado delante de mis hombres, Olaf tu lo has visto ¿qué otra cosa podía hacer?
Olaf seguía apoyado sobre su escudo negando con la cabeza y el gesto serio. Osrick siguió hablando:
-Estamos en inferioridad, he perdido un buen puñado de buenos hombres, si no me enfrentó a él, el combate acabará llegando hasta las filas posteriores ¿y entonces qué crees qué pasará? –Dijo señalando con la cabeza donde estaban descansando los hombres del fyrd-, los hombres de la leva no aguantarán. Además Sino regresó, no pienso entregar el puente a ese cabrón.
Olaf pareció confundido, después las arrugas de su rostro se tornaron en una sonrisa sarcástica.
-¿No tienes intención de cumplir lo hablado con ese joven lobo?
-He ganado tiempo. Además necesito reponer las bajas que ha sufrido el fyrd, si venzo, tengo intención de ofrecer a todo danés que me jure lealtad, unirse a mi.
A Olaf le había parecido una locura al principio, pero después de sopesarlo no le pareció tanto, al fin y al cabo ellos dos eran daneses.
Una ovación se alzo desde las líneas danesas al otro lado del puente, acompañado de un repiqueteo rítmico al golpear sus armas contra sus escudos. Osrick se sacudió las articulaciones de sus brazos y se oyeron unos chasquidos.
-Ya han terminado de retirar los muertos, hay que bajarse al barro.
Y diciendo esto, se levanto a la pata coja con toda la dignidad que le permitía su pierna malherida, y sus hombres le aclamaron vitoreándolo. Se caló su yelmo con grandes carrilleras, tocado con una cimera en forma de dragón con tres cabezas en plata y agarró su escudo redondo de madera de tilo, ribeteado su borde con refuerzos de piel cruda y revestido en una de sus caras, de cuero de color negro con un dragón de tres cabezas pintado de amarillo. Hizo un gesto a sus hombres que le correspondieron jaleándolo y marchó cojeando disimuladamente hacía el puente, junto con el tintineo que su cota de malla producía al moverse. Detrás de él, marchaban Olaf y un muchacho que portaba su estandarte, la misma insignia que llevaba en su escudo. Osrick se giró y agarró el hombro de Olaf.
-No entregues el puente, debes aguantar hasta que llegué el Conde Wilhem, si ese cabrón cruza el puente, Lars mandará más hombres que entrarán en la comarca como un torrente de agua desbocada, saqueando y violando –Olaf asintió con la cabeza en un solemne silencio, pasados unos segundos, algo ensombreció el rostro de Osrick -. Olaf, veo en sueños los fantasmas de todos los hombres a los que he quitado la vida, sus rostros agonizantes me atormentan por las noches, esperan que ocupe mi lugar junto a ellos….me llaman –hizo una breve pausa y luego continuó-. Sino regreso, encárgate de mi familia.
Olaf sabía que el ealdorman Osrick, jamás hubiese hablado con esa sinceridad delante de otros hombres, pero él, lo conocía mucho antes de embarcase juntos a Inglaterra. Su viejo camarada frunció el ceño un rato, después estalló en una sonora carcajada.
-Esos malditos curas te tienen confundido. Si no regresas ¿me esperarás en el Valhalla bebiendo hidromiel? ¿O junto a ese extraño hombre clavado en un madero rezando? Jajaja –El comentario de su viejo camarada le hizo esbozar una sonrisa. Olaf palmeó sonoramente los dos cuervos que había pintados en su escudo-. Puedes estar tranquilo, Hugin y Munin serán testigos de tu valor hoy, Odín te permitirá estar en sus estancias hasta el día del Ragnarök.
-Gracias viejo amigo, pero preferiría ver crecer a mis hijos.
Diciendo esto, Orsrick se dio la vuelta y recorrió los metros que le quedaban hasta el puente renqueando, sin apenas doblar su pierna derecha. Olaf, se quedo mirando al que había sido su señor los últimos veinte años y una ola de admiración le embargó viéndolo marchar hacía su destino, se giró y alentó a los hombres del fyrd en su primitivo sajón y con marcado acento.
-¡Vamos hijos de perra, en pie aaaah! –Gritó golpeando su espada contra el umbo de su escudo, a lo que los hombres contestaron imitándolo y lanzando su grito de guerra.
Cuando Osrick y su portaestandarte llegaron al puente, ya estaba allí el Señor de la Guerra danés. Era al menos diez años más joven que él, llevaba un yelmo de anteojos sobre el brazo, tenía su largo pelo rubio atado a una cinta que le llegaba hasta la cintura y una barba vigorosa, y lucía una magnífica cota de malla.
El danés, le dirigió una mirada y una sonrisa desafiantes, y le habló.
-¿Eres el jarl Osrick Trygavsson?
-Ahora soy Osrick, ealdorman de Fulford.
-¿Entonces también abandonaste a los dioses y te arrodillas ante el falso Dios cristiano? –Cuando termino de decir esto escupió al suelo con desprecio.
-No del todo –y diciendo esto Osrick le enseño un colgante con el símbolo de Thor.
-He oído hablar de ti, marchaste de Dinamarca al mando de tres naves y te uniste al Gran Ejército de Guthrum El Desafortunado.
-Si, me uní a él y vestí el negro junto a sus hombres. Aún llevo el negro en mi enseña. –Osrick alzó su escudo para mostrarle sus colores-, fue un líder generoso.
-¿Y tú pago fue traicionarle?
-No le traicioné, luche junto a él en Ethanthun, mis hombres y yo cubrimos la retirada del ejército hasta Chippenham. Después, cuando Guthrum firmo la paz y se bautizó como Aethelstan, yo forme parte de los rehenes entregados a Alfredo. Con el tiempo me gane la confianza del rey sajón, y a cambio de jurarle lealtad, convertirme al cristianismo y casarme con una joven sajona, fui nombrado ealdorman de la fronteriza Fulford. Gracias a él obtuve lo que tú buscas.
-¿Y el dragón? –dijo señalando el estandarte que ondeaba detrás de Osrick.
-En gratitud a Alfredo, su estandarte también lleva un dragón. Pero el mío tiene tres cabezas, una por cada nave que traje conmigo a está tierra.
-Yo soy Einarr el blanco –dijo mostrando su escudo sin enseña totalmente níveo- y sirvo a Lars Haraldson y algún día, yo también seré un señor con título y tierras y, se cantaran sagas sobre mí, pero yo no traicionaré a los verdaderos dioses por ese hombre clavado en un madero.
-Su magia es misteriosa y poderosa.
El danés pareció no escucharle y se caló su yelmo.
-Odín se alegrara de que acabe con un traidor.
Osrick desenvainó la espada, escuchó el susurro de su acero al abandonar la vaina y un hormigueo le subió por el estómago, contrajo el rostro en una mueca de dolor y se colocó ligeramente de lado apoyando todo el peso de su cuerpo sobre la pierna izquierda adelantada.
Einarr se puso en guardia con la espada hacía atrás por encima del hombro y Osrick examinó rápidamente los tres blancos más evidentes, la cabeza y el antebrazo derecho fueron desechados rápidamente por estar ambos acorazados, solo quedaba la pierna derecha que tenía ligeramente adelantada, cubierta solo por un pantalón, pero Einarr sostenía el escudo con el brazo extendido, manteniéndolo lejos del cuerpo, lo que hacía difícil llegar hasta sus piernas, así que Osrick decidió amagar lanzando ataques altos para obligarle a subir la guardia y a pegar el escudo a su cuerpo.
Apenas avanzó unos pasos arrastrando su pierna derecha, cuando Einarr cargó contra él, Osrick respondió lanzando una estocada alta, pero Einarr dio un paso lateral y la apartó fácilmente con su escudo. Osrick, sintió un fuerte golpe en la carrillera izquierda que le sacudió violentamente la cabeza, cuando la espada de Einarr en un mandoble circular consiguió sortear su escudo, logró alzarló y parar un segundo golpe con él, después retrocedió unos pasos y se abalanzó hacía adelante, dando una gran zancada y apoyándose en la pierna derecha y, golpeando con el canto de su escudo el extremo izquierdo del escudo de Einarr, que se abatió hacía atrás siguiendo el eje de su asa como una puerta, golpeándole el hombro que sostenía la espada y haciendo imposible que pudiese lanzar ningún ataque. Casi a la vez, Osrick lanzó un tajo bajo, en un movimiento circular, alcanzándolo en la pierna derecha unos dedos por encima del tobillo.
-¡Aaaaaa!
Einarr lanzó un grito desgarrador, trastabillo unos pasos hacía atrás y después se desplomó en el suelo. Dejó sus armas y se agarró la pierna herida por la que sangraba abundantemente. Volvió a lanzar otro alarido, pero está vez pareció más de desesperación que de dolor, se quitó su yelmo y miró a Osrick.
-¿Nunca…. Es……tuviste heridooo, hummm? -Gimió con la respiración entrecortada.
-No, solo fue una estratagema.
Einarr apretó los dientes intentando contener el dolor.
-Permíteme entrar en el Valhalla –dijo con esfuerzo.
Osrick de pie junto a él asintió con la cabeza a su petición y Einarr agarró su espada. Sus ojos vidriosos se despidieron de este mundo posándose en el ondulante estandarte del dragón de tres cabezas. Después, todo se torno oscuridad.
-
Sentado a la lumbre medito, mientras acaricio mi enorme hacha. Bebecráneos la llamo.
Los reflejos del hogar sobre su filo me traen recuerdos de acciones pasadas.
En mi memoria brillan fugazmente imágenes de aldeas en llamas, desde la costa africana hasta las puertas de Constantinopla y más allá.
Ecos de batallas resuenan en mi mente, como aquella en la que, sirviendo a Harold Hadrada, masacramos una partida sajona al lado de un riachuelo. Fue una buena lucha y los sajones lucharon bien, hasta el último.
Recuerdo al hijo de su thane, apenas un muchacho, al que perdoné la vida. - lo mandan las Nors, me dijo Gunnar el tuerto -es el destino -, y lo dejamos allí tirado.
Los Normandos han conquistado Inglaterra, pero de momento nos dejan en paz.
Me llegan noticias de una incursión al sur de mis tierras.
Esos curas llorones me imploran que vaya a defender no se que mierda de santuario.
Los hombres están inquietos, la mitad de ellos ya son cristianos.
Mi mujer, Ethelfleda, es sajona y cristiana también. Y me observa, esperando.
Suspiro.
Saldremos mañana.
Soy Sígurd, hijo de Sven, pero ahora me llaman Sigeberto, Earl de Hopton, Anglia Oriental.