Uno tiene sus defectos y, claro, llega un momento en el que salen a relucir y lo dejas todo de lado. No importa la traducción de Mouse Guard ni, mucho menos, la propia para Wheel of time. A la basura con la línea de Essentials, hasta noviembre, y con el muy recien adquirido manual de bolsillo para Aventuras en la marca del este. Ni siquiera tiene importancia una futura partida de Juego de tronos. Ayer me compré el Anillo Único y el mundo dejó de existir. Dedicaré una futura entrada para analizarlo en profundidad pero, de momento, sólo puedo decir una cosa: ¡Qué maravilla!
Presentación.
Simplemente de escándalo; dos libros en rústica, uno dedicado al jugador y otro al señor del saber; un par de mapas de las tierras ásperas, uno clásico y otro sobre un patrón hexagonal detallando lo duro que resulta viajar por tal o cual región. Además incluye un juego de dados, al loro con los dados, compuesto por un dado de doce caras y seis dados más de seis caras. Todo ello presentado en un estuche de muy buena calidad al que no le encuentro fallo alguno, si acaso, echo de menos algún tipo de cierre pero nada más.
El aspecto gráfico es sobresaliente y muy clásico. No desentona en absoluto entre sí y, más importante aún, se integra en el conjunto de reglas con elegancia y solvencia. Nada de cortes absurdos o fuentes anormalmente grades o pequeñas. Los colores respetan la vista del lector y, en general, ofrecen, combinándose con todo lo anterior, un acabado magnífico.
Sistema.
Aún estoy muy verde, pero hay varias cosas interesantes. Puede que no del todo originales pero están ahí. La principal novedad, y la más evidente, es el uso de los dados "especiales". El dado de doce caras va numerado del 1 al 10, en lugar del 11 lleva inscrita una runa de Saruman y en lugar de 12 una de Gandalf. Los dados de seis caras son, a simple vista, normales en todos los aspectos salvo por la runa que acompaña al número 6. Además el 1, el 2 y el 3 están estampados con su interior en blanco mientras que el 4, el 5 y el 6 están estampados con su interior en negro. ¿Para qué todo esto? Bueno, es muy sencillo.
Se lanza un dado de seis caras por cada punto en una habilidad o característica. A la suma de esta primera tirada se le añade el obtenido en una tirada del dado de doce y se compara con la dificultad. Hasta aquí todo normal. Ahora bien, si en el dado de doce se obtiene como resultado una runa de Saruman la acción habrá fallado por completo independientemente del resultado númerico obtenido. Obviamente, si la runa obtenida es la de Gandalf ocurrirá exactamente lo contrario. A su vez, cada dado de seis caras en el que se obtenga un seis, número que va acompañado por una pequeña runa, supondrá un grado de éxito adicional. Añadir también que, si los personajes están bajo ciertos efectos, los resultados obtenidos en los dados de seis caras deben ignorarse según su estampado o relleno.
A priori parece muy aleatorio, lo sé, pero lo he estado probando y funciona muy bien. Debo decir que las dificultades varían en función del grado de aprendizaje de las habilidades. Podría decirse que, para resumir, una habilidad de grado tres cumplirá o se enfrentará a dificultades que rondarán el 14 en situaciones convencionales. Pero bueno, hablo de memoria y podría no ser exactamente así. En esa línea va el uso de armas. Hay algunas que ven reflejado su funcionamiento en los dichosos dados y no sé qué más.
También habría que hablar del concepto de "Comunidad" y "Viaje". Pero aún no me lo he leído a fondo y prefiero dejarlo para otro post.
Personajes.
De creación sencilla y rápida. Basados en torno a conceptos y no a clases. Una vez definida la raza y el concepto o "aire" de tu personaje dedicas un tiempo a repartir tus puntos entre las distintas habilidades a las que puedes acceder. Punto y final. Entre las razas que podemos encontrar están los hobbits de la comarca, los enanos de Erebor, los elfos del Bosque Negro, los Beórnidas, los hombres del bosque y los hombres de Bardo. No contempla la posibilidad de encarnar criaturas al servicio de la sombra, ni pretende ofrecer todos los pueblos de la tierra media al jugador. Sólo lo que se va a usar, o se debería usar, en el escenario de campaña propuesto. Algo muy coherente por otra parte.
Como ya viene siendo habitual se incluyen una serie de personajes pregenerados para empezar a jugar cuanto antes. Muy útil y de agradecer para probar el juego.
La ficha de personaje, que por cierto casi olvido mencionar, es sencilla y como todo lo demás tiene cierto aire clásico. A mí me gusta.
Ambientación.
Ambientado en esa época extraña en la que la paz llega, por fin, a la tierra media. Tras la muerte del malvado dragón Smaug, la huida del Nigromante y la batalla de los cinco ejércitos los hombres se unen entorno a los salones de Bardo y los enanos vuelven una vez más a deslumbrar al mundo con su arte. Los elfos abandonan con recelo y esperanza las sombras de sus moradas subterráneas para cantar de nuevo bajo las estrellas y blablabla. Abarca unos 30 años. Desde lo narrado en El Hobbit a los primeros días de los sucesos, de sobra conocidos por todos, que se cuentan en La Comunidad del Anillo. En concreto presta especial atención al área de influencia de las montañas nubladas orientando las aventuras al contexto exterior y agreste de esas regiones. Enamorado. Completamente enamorado.
Aparecerán distintos suplementos que enriquecerán este contexto y momento concreto cronológicamente hablando. Por lo que he leído también están en preparación las dos partes restantes de la historia que abarcarían otros 30 años y que irían a su vez acompañadas por distintos suplementos.
Habrá que ver como se desarrollan los hechos pero, ya os adelanto, estoy encantado.