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PUNKAPOCALIPTIC: Clint "el Guapo", aventuras y desventuras de un KFC
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Re:PUNKAPOCALIPTIC: Clint "el Guapo", aventuras y desventuras de un KFC Conectado Suber
Teniente (3467 mensajes) #15. 27 Mar 2017, 21:18

Me sigue encantando y me sigue pareciendo un juegazo :ok :ok :ok

madrid *
 
     
     

Re:PUNKAPOCALIPTIC: Clint "el Guapo", aventuras y desventuras de un KFC Desconectado Criamon
Alférez (1848 mensajes) #16. 27 Mar 2017, 22:40

Eres el amo indiscutible Abrasapuentes, que ca√Īa de partida y de relatos, con solo leerlos ya apetece tirarse de cabeza a probarlo. Que sepas que tengo ya cositas en marcha para darle a los dados, seguro que tarde o temprano podemos coincidir.  :D

baleares * http://laarmada.net/taller/punkapocalyptic-hermandad-de-la-luna-de-ebano/
 
     
     

Re:PUNKAPOCALIPTIC: Clint "el Guapo", aventuras y desventuras de un KFC Desconectado Abrasapuentes
Cabo (331 mensajes) #17. 08 May 2017, 13:43

Cuarta partida de la campa√Īa, escenario: Alta Tensi√≥n


Clint se paseaba como una bestia del pozo enjaulada esperando su próximo combate.

-   Joder, joder, joder‚Ķ-

No paraba de pasearse arriba y abajo por el peque√Īo cuartucho que hab√≠a detr√°s del restaurante del que se encargaba y que hac√≠a las veces de sitio de reuni√≥n, armer√≠a de la banda y chabolo donde malviv√≠a. Los notas de su banda permanec√≠an bien alejados de ese cuartucho, ya que sab√≠an que cuando el jefe estaba as√≠, lo mejor era no acercarse a tocar los cojones, ya que entonces era seguro que te iba a caer un marr√≥n de cojones.

Tres semanas llevaban all√≠ encerrados desde que salieron por √ļltima vez. Entonces hab√≠an liado el petate y hab√≠an salido dispuestos a pegarse una buena pateada para trincar gasofa de unos bugas abandonados de los que hab√≠an tenido noticias, pero a mitad de la caminata empez√≥ a soplar una de esas putas tormentas de arena que a veces asolan el P√°ramo y tuvieron que darse la vuelta porque no se ve√≠an una mierda m√°s all√° de un palmo del propio jeto. Desde entonces no hab√≠a parado de soplar el viento en tres semanas‚Ķ
Pero hac√≠a un par de d√≠as que √©ste hab√≠a empezado a amainar y esa ma√Īana, aunque a√ļn pegaba duro, se pod√≠a mover uno y entre las rachas de arena se pod√≠a ver todo Puentechatarra cubierto de esa arena rojiza que todo lo cubr√≠a. As√≠ que sin pens√°rselo dos veces hab√≠a mandado fuera a toda la banda para que se dieran un garbeo por los alrededores del asentamiento, medio d√≠a de caminata y vuelta, para ver si encontraban algo que mereciese la pena. Tormentas tan putas como √©stas pod√≠an hacer desaparecer un peque√Īo asentamiento del mapa‚Ķ, bueno, la tormenta o los joputas que aprovechasen la tormenta para saquear lo que pudieran, pero tambi√©n eran una oportunidad cojonuda para rebuscar entre las cosas que desenterraban‚Ķ

Toda la banda hab√≠a llegado ya y entre todos no hab√≠an juntado ni una ji√Īada de mierda, tres o cuatro cachivaches, un par de trozos de ‚Äúcircitos‚ÄĚ de cables que le molaban a los chatarreros y poca hostia m√°s. Tan s√≥lo Danny y Samantha faltaban por llegar y ya le estaba dando en la tocha a Clint, que las muy cabronas seguro que se hab√≠an tirado el d√≠a debajo de una manta d√°ndose candela‚Ķ - Joder, si la cabrona de la Danny no fuese tan buena con el arco, la mandaba a tomar por culo ya- . De pronto la puerta del despacho se abri√≥ y entraron las dos chavalas cubiertas de arena hasta las cejas, se desliaron el pa√Īuelo con el que se hab√≠an cubierto la cara y se quitaron las gafas de arena‚Ķ . La muy joputas sonre√≠an de oreja a oreja‚Ķ

-   Lo tenemos jefe‚Ķ, hay un pu√Īado de edificios que han quedado medio desenterredos cerca de la zona chunga de Los Espinazos. Tratamos de acercarnos a echar un ojo y se activaron un par de pirulos que empezaron a dispararnos un puta lluvia de balas. Las cabronas no paraban de disparar hacia donde nos mov√≠amos, habr√≠a 4 √≥ 5‚Ķ, as√≠ que si las pusieron ser√° para guardar algo, ¬Ņno?
-   Joder, ¬Ņhab√≠a torri‚Ķ, torru‚Ķ, hostias, torretas de esas que hablan que se encienden cuando uno se acerca?... Puta madre, salid y decidle a todo el mundo que trinque todo lo que necesite, echo un meo y salimos cagando hostias antes de que alguien se nos adelante.
-   Clint‚Ķ - Danny dud√≥ si decirlo o no. ‚Äď Es zona de mutos, Los Espinazos est√° plagado de bandas de mutos. Y cuando nos volv√≠amos, vimos a un par de esos cabrones acercarse a hociquear lo que hab√≠a all√≠-.
-   Hostia puta- refunfu√Ī√≥ Clint entre dientes. ‚Äď Pues habr√° que ir cagando hostias antes de que esos cabrones le pongan los tent√°culos encima a lo que es nuestro‚Ķ


Desde el principio, por las caracter√≠sticas del escenario y por comentarios de otros jugadores que lo hab√≠an probado previamente, ten√≠a claro que la estrategia a seguir iba a ser muy clara, controlar dos de los cuatro paneles de control que permit√≠an activar o desactivar las 5 torretas autom√°ticas que hab√≠a en la mesa. Tratando en todo momento de desactivar aquellas que yo controlase y activar las del rival. En las tiradas para ver si las torretas comenzaban activas o inactivas, tres comenzaron inactivas, las tres que formaban los v√©rtices de un tri√°ngulo, muy goloso desplegar ah√≠ y tener tres torretas inactivas desde el comienzo para tratar de empezar a sumar puntos desde el turno 1. En la tirada para elegir lado de la mesa, mi rival gan√≥ la tirada enfrentada y decidi√≥ colocarse en ese lado de la mesa, de forma que desde el turno 1, ya controlaba una de las torretas. En este escenario se punt√ļa por cada torreta inactiva que controles al final del turno.

Me enfrentaba a mutardos, as√≠ que a favor ten√≠a la armas a distancia, mientras que en contra que iba a estar en inferioridad num√©rica, en ese caso, la pe√Īa de Clint iba con 7 notas, mientras que ‚ÄúLos Hijos del √Ātomo‚ÄĚ llevaban 12 mutos.

Clint ‚ÄúEl Guapo‚ÄĚ equipado revolver y una maza
Alabama, pandillera con maza
Pitt el Bizco, maza
Susi con arco
Danny ‚ÄúLa pagadora‚ÄĚ con su arco
Samantha la ‚ÄúPorr√≥n de d√≠as‚ÄĚ con maza
Jaime Oliver con arco

‚ÄúMutos‚Ķ, otra vez los Mutos‚Ķ‚ÄĚ . A las deformes sombras que se ve√≠an desplazarse por entre los escombros de la vieja fictor√≠a, fector√≠a o como cojones se dijese, se un√≠an los ga√Īidos y gorgoteos de sus putos perros monstruosos. Clint se llev√≥ instintivamente la mano a la culata de su pistola y no lo dud√≥ ni un momento, meti√≥ las tres balas que llevaba encima en el tambor del arma y la dej√≥ amartillada. Sinti√≥ el nerviosismo de su gente, la √ļltima vez que se las vieron con esos putos bichos, su gente sali√≥ muy mal parada. ‚ÄúMe los dej√°is tiesos a la que asomen el hocico, si hace falta cosedlos a flechas, pero que no se nos vuelvan a acercar‚ÄĚ, no mir√≥ a nadie en concreto, pero Danny sab√≠a que la cosa iba por ella, as√≠ que le dio un morreo r√°pido a Samantha y sali√≥ por patas adelant√°ndose al grupo, encaram√°ndose por las pilas de escombros buscando un lugar elevado desde el que poder controlar los alrededores y no dejar que volviese a ocurrir otra escabechina como la que sufrieron.



 
La pe√Īa se tranquiliz√≥ un poco al saber que la Danny los iba a estar cubriendo desde arriba, que co√Īo, ten√≠an tres arcos en la banda, a Clint que entend√≠a mazo de chismes y se encargar√≠a de manejar los trastos esos que cuando se activaban empezaban a escupir balas como los bufamellos sueltan mierda por el culo

Clint mir√≥ al resto de su pe√Īa, gente bregada en el P√°ramo y hecha a comer mierda a espuertas cada d√≠a‚Ķ., y no precisamente por la comida de Oliver‚Ķ, bueno, quiz√° un poco mierda si que era, que no iba a ser √©l quien se lo dijera al cocinero. Sali√≥ de detr√°s del trozo de pared con el que se hab√≠an estado cubriendo mientras mascullaba ‚Äú Ya puestos a joder, mejor joder a ser jodido‚Ķ‚ÄĚ. Pitt el ‚ÄúBizco‚ÄĚ asinti√≥ a las palabras de su jefe. Era un puto genio el hombre, siempre ten√≠a la palabra adecuada para el momento justo.


Comenc√© desplegando a Danny, mi arquera fetiche en una planta intermedia de una casa, Clint directamente adosado a uno de los paneles de control de las torretas de disparo autom√°tico para tratar de activarlas y desactivarlas a mi antojo. A su lado coloqu√© a Susi con una maza, que a la primera oportunidad saldr√≠a disparada a tratar de controlar una de las torretas. En el centro del tablero coloqu√© a Susi, que tirar√≠a hacia un lado u otro del tablero en funci√≥n de donde hiciese m√°s falta y a Samanta que controlar√≠a una de las torretas, (la torreta estaba activa, as√≠ que mi prioridad iba a ser tratar de desactivarla en cuanto pudiera). Por √ļltimo, en el extremo izquierdo del tablero coloqu√© a Jaime con Pitt el ‚ÄúBizco‚ÄĚ.
Mi rival desplegó muy escorado a mi derecha, dejando tan sólo 4 de sus 12 mutardos en mi zona izquierda del despliegue. Así que estaba claro donde se iba a jugar el grueso de la partida…

En el primer turno, empezaron moviendo primero los perromorfos por ser los que mayor agilidad tienen, los mutos lo tenían claro, ya ten. Tras mover los perromorfos, le tocaba a mis chicos entrar en acción y no se hicieron esperar. Lo primero que hice fue cederle el protagonismo a Danny…



Danny trep√≥ por los escombros hasta auparse a la primera planta de un edificio hecho polvo que hab√≠a cerca de donde estaba su gente, se arrastr√≥ por el suelo para ver si desd√© ah√≠ podr√≠a sorprender a esos cabrones‚Ķ, - ‚Äú Co√Īo por los jetos que gastan y las mierdas esas de pintas que llevan creo que son Los Hijos de F√°tomo, o un palabro de esos‚ÄĚ. El sitio era cojonudo, as√≠ que sac√≥ varias flechas del suelo y las clav√≥ en un mont√≥n de tierra acumulada por el viento en uno de los huecos dejados por las pareces medio derruidas. Los perromorfos eran muy veloces y ya avanzaban hacia la torreta de la derecha con la intenci√≥n de lanzarse contra el primero de sus compa√Īeros que asomase el jeto por all√≠‚Ķ, esperaba que no fuese su Samanta porque si le ocurr√≠a algo a ella‚Ķ . Danny se sacudi√≥ la cabeza, no pod√≠a pensar ahora en ella o la acabar√≠a jodiendo, as√≠ que cogi√≥ una flecha del mont√≥n, la puso en la cuerda mientras tomaba aire y comenz√≥ a soltarlo poco a poco mientras se llevaba la cuerda del arco hasta su oreja‚Ķ, y cuando solt√≥ la √ļltima exhalaci√≥n, dej√≥ marchar la flecha‚Ķ‚ÄĚ



El lastimero ga√Īido del perromorfo se escuch√≥ acto seguido, Danny hab√≠a tumbado al primero, pero a√ļn quedaba mucho curro por hacer, hab√≠a un mont√≥n de esos cabrones avanzando hacia ellos

Mi turno no pod√≠a empezar mejor, con Danny haciendo de las suyas y tumbando un peligroso rival, que tratar√≠a por todos los medios que no me llegase al combate cuerpo a cuerpo. Por su parte Clint y Pitt el ‚ÄúBizco‚ÄĚ se enzarzaron con los controles y dediqu√© sus dos acciones a desactivar torretas y activar las del contrario, (esa fase fue un continuo entre nosotros), estar activando las torretas del contrario, para en el turno propio tratar de desactivar las propias. Con Oliver avanc√© hacia la torreta que ten√≠a delante cubri√©ndome con unos escombros, mi intenci√≥n era simplemente estorbar todo lo que pudiera el avance de los mutardos y tratar de negarles todos los puntos de victoria que pudiera. A Samantha la dej√© controlando una torreta ya inactiva y a Susi le retras√© su acci√≥n al √ļltimo turno de agilidad, para en funci√≥n de como fuesen las cosas, actuar de una manera o de otra

Mientras Alabama avanzó hacia la torreta de la derecha de la mesa.

En su primer turno "Los hijos del √Ātomo avanzaron para capturar nuevas torretas, menos un par de mutantes que se quedaron activando controles para manipular el estado de las torretas. Lo m√°s notable del turno mutardo es que la Bestia del Pozo llego a contactar con la torreta inactiva de mi derecha

Ese turno se cerr√≥ con la actuaci√≥n de la mini que hab√≠a retrasado al √ļltimo turno de agilidad. Viendo la que se ven√≠a por mi derecha, gaste una acci√≥n en avanzar con ella hasta dejarla encarada a los mutardos y con su segunda acci√≥n, dispare contra el segundo perromorfo. Tuve suerte en la tirada para impactar, ya que era al no poder apuntar y ser distancia media, jugaba sobre un 4 o menos para impactar. Entr√≥ la tirada y abat√≠ al segundo perromorfo

El segundo turno transcurrió con más movimientos para acercarse a los objetivos por parte de los dos bandos y algunos disparos infructuosos que no hicieron blanco



Tras chequear el estado de las torretas inactivas, comenzó el tercer turno

Danny apunt√≥ de nuevo e impacto sobre la Bestia del Pozo, por desgracia para m√≠, olvide que las torretas otorgaban un blindaje 5 y no trate de impactar ignorando cobertura, as√≠ que la Bestia sonriendo arranco la flecha que Danny le hab√≠a clavado inofensivamente en una protuberancia √≥sea de su brazo y mientras se√Īala a la arquer√≠a parti√≥ la flecha...

Tal vez fue ese moment√°neo instante de chuleria lo que le cost√≥ tan caro al bestial engendro, ya que Alabama aprovech√≥ el gesto chulesco del mutardo para lanzarse a la carga contra el..., y vaya si supo hacerlo..., corri√≥ como una posesa y cuando la Bestia del Pozo atisbo algo por el rabillo de uno de sus reptilianos ojos, Alabama salto en el aire acompa√Īando con todo su cuerpo un brutal golpe de su bate que impact√≥ contra el lateral del cr√°neo de la criatura..., que trastabillando comenz√≥ a retroceder mientras perd√≠a el equilibrio, hasta que no pudo sostenerse m√°s y cay√≥ noqueado al suelo



Samanta se parapetó detrás de la torreta y levantado su bate de béisbol lo agito en el aire mientras emitía alaridos de victoria...


En mi lado izquierdo de la mesa, mi cocinero soci√≥pata se la jug√≥ y utiliz√≥ sus 2 acciones disparando contra los tres mutardos que avanzaban hacia el, fallando miserablemente los dos tiros. As√≠ que me vi en la tesitura de hacer que Pitt dejase de manejar los controles de las torretas para avanzar y apoyar a su compa√Īero frente a la avalancha de mutardos que se le pod√≠an echar encima en turnos sucesivos

El tercer turno de mi rival fue un tanto cauteloso, visto que en los tres primeros turnos le había tumbado tres Minis, optó por tratar de avanzar con la intención de asaltarme en el siguiente turno, pero cuidándose de cubrirse lo mejor posible de mis disparos. Para ello atravesó el edificio en ruinas que tenía delante Danny, tratando de dirigir su gente contra aquella torreta en disputa, al tiempo que esquivaba las flechas de la mortífera arquera

El cuarto turno nuevamente lo inicie con Danny haciendo de las suyas. Tras tomarse su tiempo apuntando, lanz√≥ una lejana flecha contra uno de los mutardos que no hab√≠a logrado alcanzar una cobertura adecuada y..., otro mutardo fue abatido en mitad de las ru√≠nas, justo cuando estaba a punto de ponerse a salvo tras una s√≥lida pared. Co√Īo..., pero si era el puto cabez√≥n que los dirig√≠a... . Danny sonri√≥..., ya lo dec√≠a su viejo cuando le ense√Īaba a manejar el arco - Mas vale flecha que me√Īo -
Susi por su parte al ver que las cosas se calmaban por el lado derecho de mi mesa, al remitir la avalancha de mutardos, que temerosos de recibir otro castigo en forma de lluvia de flechas decidió ir a por la torreta que dominaba el centro de la mesa, su estado era inactivo y aunque no sabía si podría quedarme muchos turno anotando puntos ahí, al menos otro punto de victoria rascaría ese turno. Oliver se tomó su tiempo esa vez…,



‚ÄúNadie mejor que un cocinero sabe que las cosas requieren tom√°rselas con calma si busca papear algo cojonudo, si no, si vas con prisas, acabar√°s comiendo mierda del KFC. Y es que √©l no se enga√Īaba, √©l no trabajaba en esa mierda de tugurio porque la comida que preparaba en √©l fuese la hostia, lo hac√≠a por momentos como esos, por poder trincar un arco, un buen cuchillo y salir a repartir estopa por el P√°ramo‚Ķ . Joder, adoraba las veces que Clint le daba la vuelta al cartel del garito para cerrarlo.

Cerrado por motivos personales
Son nuestro putos asuntos
Ya volveremos

Porque cuando eso suced√≠a significaba que necesitaba hasta el √ļltimo k√≠e. As√≠ que Oliver guardaba los cuchillos de trinchar carne y sacaba los de trinchar comemierdas‚ÄĚ


Tras apuntar, Oliver soltó su flecha…, impactando contra otro de los mutardos que se acercaban tratando de controlar la torreta de mi lado izquierdo de la mesa. Al ver como caía el bicho de turno, le hizo un gesto a Pitt con la cabeza, los otros fulanos malparidos no estaban a distancia de carga del objetivo, así que le tocaba a Pitt correr hasta él a ver que podía rascar durante el respiro que dieran los fulanos.
Al final de mi cuarto turno la partida empezaba a tomar una pinta estupenda para mí, de las cinco torretas que daban puntos de victoria, controlaba cuatro torretas inactivas, ya que Clint se encargó de seguir en los controles tratando de impedir que nadie las volviera a activar. Mientras Samantha y Alabama controlaban las otras que ya tenían desde los turnos anteriores… Ahora tocaba ver la reacción de los mutos a mi turno.



‚ÄúEn la horda mutante empez√≥ a cundir el des√°nimo, ya llevaban 5 bajas, casi la mitad de su pe√Īa y los cabrones de enfrente eran gente dura y echada p√°lante‚Ķ, esos tipos con sus arcos del puto infierno ya dominaban m√°s de la mitad del terreno y se hab√≠a hecho fuertes en torno a las torretas‚Ķ . Pero ellos tambi√©n era poderosos, eran ‚ÄúHijos del √°tomo‚ÄĚ, eran los elegidos de la evoluci√≥n para ir un paso m√°s all√° y trascender por encima de los seres inferiores menos desarrollados‚Ķ As√≠ que rugieron, bramaron y gritaron palabras de aliento a sus compa√Īeros. Todo esas emociones fluyendo y saturando el aire a su alrededor sent√≠a el l√≠der de la banda‚Ķ, su gente no se achantar√≠a ante nada ni nadie, pero √©l sab√≠a que a veces hay que saber retirarse a tiempo y √©sta era una de ellas. √Čl hab√≠a recibido un flechazo en el costado y a duras penas lograba permanecer consciente...‚ÄĚ

Los dos mutantes que quedaban en mi lado izquierdo, en vez de tratar de disputarme el objetivo, retrocedieron hasta ponerse a cubierto en su zona de despliegue. El tercer mutante de ese cuadrante continuó tratando de manejar los controles al tiempo que procuraba quedar fuera del alcance los arcos enemigos. El resto de los mutantes buscaron coberturas que obstruyeran todas las líneas de disparo y esperaron a ver como reaccionaría el enemigo a su táctica…



“Clint no dejaba de echar miradas a su alrededor cada vez que levantaba la vista de los controles para tomarle el pulso al combate…, la cosas iban jodidamente bien. Los mutos estaban achantados y no se atrevía a asomar el hocico de donde cojones fuese que se estuvieran ocultando. Soltó una áspera carcajada, iban a trincar todo lo que pudieran de los chismes esos y cuando no quedase nada que se pudiera arrancar y llevar, se volvería a casa con su gente

Danny por su parte ya llevaba un tiempo sin tener a nadie a tiro‚Ķ, silb√≥ a Clint y le se√Īalo los trozos de torretas que trataba de arrancar Alabama. √Čste sigui√≥ la direcci√≥n que marcaba su arco tratando de ver un nuevo peligro, hasta que comprendi√≥ que no hab√≠a nada que los pudiera amenazar y volvi√≥ a sonreir. Asinti√≥ con la cabeza y Danny recogi√≥ sus flechas y descolg√°ndose √°gilmente se acerc√≥ al lugar en el que estaba Alabama para echarle una mano‚ÄĚ.




El resto de la partida no tuvo más misterio, yo me dediqué a permanecer en los cuatro objetivos que controlaba, desactivando aquellos que se activaban, o tratando de cazar alguno de esos abortos malparidos... . Susí se lo tomó con calma y parapetada tras el objetivo que controlaba, soltó otra flecha contra el muto que controlaba uno de los chismes que activaban las torretas... . Un instante antes estaba trasteando el aparato tratando de hacer que la torreta en la que ella se cobijaba se activase y al instante siguiente estaba echando chorreones de vilis por la boca y arrastrándose tras la seguridad de unas ruínas tratando de arrancarse la flecha que le habían clavado en mitad del pecho



bien por el mutardo que permanecía en uno de los controles o bien porque las torretas se activaban automáticamente. Un par de veces se activaron torretas, pero los disparos fallaron en todas y cada una de las veces…, todas menos una…

‚ÄúPitt el Bizco ya sent√≠a como su suerte comenzaba a cambiar, joder, llevaba ya una temporada que por no caerle, no le ca√≠a ni una hostia, no digamos ya que no le hab√≠an disparado desde hac√≠a un par de meses. Pitt el Suertes me van a llamar desde ahora, las pavas se van a restregar conmigo s√≥lo para ver si se les pega un poco de buena potra‚Ķ‚ÄĚ. - Bbbbzzzzz, bbbbzzzz‚Ķ- , otra vez el ruidito ese de los cojones‚Ķ, - dddddhhh, dddhhhhh -. Co√Īo, ese es nuevo‚Ķ BLAM, BLAM, BLAM‚Ķ



Pues efectivamente, el pobre Pitt el Tuerto no es de la pe√Īa m√°s afortunada de Puentechatarra, en el √ļltimo turno se activ√≥ la torreta que estaba desvalijando y se llev√≥ un tiro a bocajarro. Por suerte, la herida no tuvo ninguna repercusi√≥n en la posterior tirada en la tabla de heridas.

‚ÄúJooooooooooder‚Ķ, cuando se apagaron los ecos de las detonaciones, Pitt no se pod√≠a creer que estuviera vivo‚Ķ, la puta m√°quina le hab√≠a enca√Īonado y hab√≠a disparado contra √©l, por puro instinto hab√≠a levantado el trozo de metal que acababa de arrancar a la estructura de metal que sustentaba la torreta, tratando de cubrirse con √©l. El disparo impact√≥ contra el metal y desviando la bala, pero con la fuerza que llevaba, lanz√≥ el trozo de metal  golpe√°ndole en la cabeza y arroj√°ndole medio inconsciente al suelo‚Ķ . - Su puta madre se va a quedar aqu√≠ - , refunfu√Ī√≥ Pitt mientras Oliver le ayuda a alejarse renqueando de la amenazadora torreta antes de que √©sta decidiese volverse a activar.
Clint, no lo dud√≥ ni un instante m√°s, todo hab√≠a salido a pedir de boca y se hab√≠an hecho con un buen bot√≠n, m√°s de lo que iban a poder cargar de vuelta a Puentechatarra. Mejor retirarse cuando las cosas te sonr√≠en antes de que las cosas se vayan a tomar por saco, as√≠ que silb√≥ e indic√≥ a su gente que ya hab√≠a llegado la hora de reagruparse y volver a casa‚ÄĚ


La partida finaliz√≥ con un 16 ‚Äď 5 a favor de Clint y sus muchachos


Como colofón a la partida diré que para mis pandilleros fue una partida redonda, empezando porque me enfrentaba a una banda que tenía una valoración superior a la mía y eso de partida me permitía que mi gente ganase un PX extra al final de la misma y que pudiesen recaudar una cuantas chapas extras por la cara. Luego debido a la cantidad de turnos que estuve al lado de las torretas, pude recolectar un montón de puntos de victoria y PX, más PX que obtuve por la victoria y la chapas adicionales que obtuve cuando mi gente se puso a recogerlas al finalizar la partida.
Sin lugar a dudas ha sido la partida m√°s rentable a nivel de banda que he tenido en campa√Īa hasta el momento, ya que me ha permitido juntar un buen pu√Īado de chapas y aumentar PX de mi banda, lo que a la postre supondr√≠a que mi banda superase la barrera de los 300 puntos.

"Esa noche, cuando volvieron de la vieja fictor√≠a abandonada y olvidada que hab√≠a quedado parcialmente descubierta por las fuertes tormentas de arena que estaban asolando los alrededores de Puentechatarra, Clint dej√≥ puesto el cartel de ‚ÄúNo tocar los huevos‚ÄĚ, aquella noche no se abrir√≠a a la pe√Īa el local, esa era una noche para festejar lo bien que hab√≠a ido las cosas, que los kies hab√≠an salido sin un solo rasgu√Īo y cargados con un buen mont√≥n de placas, chismes varios y otras cosas que no sab√≠a para que cojones val√≠an, pero estaba seguro de que cualquier chatarrero de esos estar√≠a bien dispuesto a pagar una buena pasta por ellos.
Dejar√≠a que su gente bebiese todo el matarratas que quisiera, bailase, cantase e hicieran lo que les saliera de la entrepierna esa noche‚Ķ, ma√Īana volver√≠an a la zona, antes de que empezase a arreciar de nuevo la tormenta de arena que acababa de dejar al descubierto ese puto fil√≥n que hab√≠a descubierto. Un par de viajes como aquel que acababan de dar y se har√≠an un puto nombre en Puentechatarra"

madrid *
 
     
     

Re:PUNKAPOCALIPTIC: Clint "el Guapo", aventuras y desventuras de un KFC Desconectado Abrasapuentes
Cabo (331 mensajes) #18. 08 May 2017, 13:46

Escenario quinto: La Tormenta perfecta

Estaba claro que la cosa no iba a durar mucho tiempo..., aunque la pe√Īa suele ser unos tirados y unos mamones, tienen ojos en la puta cara, al menos que sea un muto y los tenga vete t√ļ a saber donde. De poco vali√≥ que los k√≠es saliesen cuando a√ļn no asomaba el sol o volviesen ya entrada la noche. De cotillas, mamapollas y viejas brujas est√° lleno Puentechatarra, as√≠ que eso de ver aparecer a la gente de la Coronel Sander cargados hasta las trancas de cachibaches varios d√≠a tras d√≠a, se iba a acabar sabiendo y al final pas√≥ lo que ten√≠a que pasar... Y que el local estuviera cerrado mientras ellos andaban sin parar de aqu√≠ para all√≠, no ayud√≥ a que se dejase de hablar de ellos

Aunque el viento no terminaba de parar y de vez en cuando continuaba soplando que daba gusto, Clint no dió tregua a su gente y los siguió achuchando día tras días para poder hacerse con todo lo que pudiesen arrancar de las ruinas que tanto les había costado defender de aquella horda de mutos. Desde entonces había logrado joder todas las torretas automáticas para que estuviesen tranquilitas y no acabasen cazando a alguno de sus kíes
Ese d√≠a el viento empez√≥ a ir a m√°s desde bien temprano, ya salieron a trav√©s de la puerta de las Pulgas de Puentechatarra con el zurriagando y prometiendo un d√≠a cojonudo de comer arena mientras acarreaban los √ļltimos trozos de morralla que les quedaba por acarrear...


Tenía a toda su gente currando, menos a Danny y Susi, sus mejores exploradas, las más rápidas y las más letales con el arco. Las muy cabronas se escondían en las elevaciones que rodeaban aquellas ruinas que habían hecho suyas y ya se habían cepillado un par de comemierdas que se habían acercado a ver que tramaban los kies de la Sanders. Así que cuando en una de las numerosas pausas que tenían que hacer para no reventar de calor o sed, vieron bajar corriendo a Susi desde su puesto de observación, supieron que las cosas se iban a poner caliente. Ahora sólo faltaba saber a que se enfrentaban y decidir si recogían lo que podían y salían por patas o se quedaban a luchar...

- Son los Chatarras de la otra vez-, dijo Susi tratando de recuperar el aliento tras la carrera
Clint le pas√≥ una botella de agua y dej√≥ que le diera un largo trago. - ¬ŅCuantos?- pregunt√≥ laconicamente
- Habré visto unos 7 u 8 de esos cabrones- dijo mientras escupía en el suelo.

Clint ni se inmutó y se volvió hacia el edificio en el que se parapetaba Danny y vio los gestos que esta le hacía..., ocho de esos fulanos se dirigían hacia allí. Volvió a asentir con la cabeza, no se trataba de luchar por las cuatro mierdas que quedaban, era una cuestión de orgullo, de no dejar que nadie les hiciera tocase los huevos cuando quiseran. A eso se resumía todo y por eso la decisión ya estaba tomada...


Este escenario es el que me parecía más interesante de jugar cuando vi los escenarios que nos iban a tocar jugar, me gustaron un montón las reglas especiales por las que al finalizar cada turno tirabas un dado y podía no pasar nada, arreciar la tormenta de arena, lo que provocaba que la visibilidad se reducía a 60, 30 ó 15 cm o bien hacer aparecer zonas contaminadas que reducían la movilidad de las miniaturas. Así que lo primero que hice fue pillar protección contra la contra la contaminación para todos mis chicos, ya que si empezaban a aparecer zonas contaminadas y no tenía protección, me iba a inflar a hacer chequeos para no sucumbir a las mierdas tóxicas que poblarían el tablero. A continuación pillé una escopeta para Clint y un par de chucerías más para mi gente.
Mi plan para esta partida era sencillo y directo, tratar de avanzar todo lo que pudiera con mi gente armada con armas de mano mientras mis arqueros cubrían al resto de mi gente, pillar todos los objetivos que lograra alcanzar, no fuese que luego no pudiera moverme para capturarlos... Un plan sencillo que las tiradas de dados o el rival harían todo lo posible por destrozarlos.

Antes de comenzar la partida colocamos los objetivos e hicimos las tiradas de dado para ver la dispersi√≥n de los objetivos y sinceramente creo que la mitad de la partida se decidi√≥ ah√≠, ya que la mayor√≠a de los objetivos acabaron en mi mitad de la mesa..., pero oye..., era justicia po√©tica, para eso me hab√≠a hecho yo con las ruinas de la vieja factor√≠a...,  ;D  ;D  ;D . Bueno y soy yo el que narra las partidas y las cuento como mejor me cuadran, ja, ja, ja.

Dado que el despliegue anterior me fue tan bién, opté por realizar uno parecido al de la partida anterior. Clint armado con su escopeta recién estrenada y un filo medio desplegó en la derecha de mi mesa, junto a Samanta, que se había armado con maza y la pistola que el jefe ya no necesitaba para nada. Danny volvió a tomar posiciones en lo alto de un edificio, dispuesta a dar lo mejor de sí misma para cubrir a su gente y ayanarles el camino hasta los montones de chatarra con los que se tenían que hacer.



En el centro Susi y su arco ir√≠an a aquella parte donde m√°s falta hiciera, mientras Alabama gracias a la dispersi√≥n de los objetivos, comenzar√≠a la partida ya controlando uno de los objetivos. Por √ļltimo Pitt el Bizco y Jaime Oliver volver√≠an a formar tanden a la izquierda dispuestos a hacerse respetar.



En mi primer turno adelante a Jaime buscando una mejor posici√≥n de tiro para cubrir un objetivo muy cercano a la zona de despliegue de mi rival, mientras que Pitt el Bizco corri√≥ sus dos acciones para hacerse con otro objetivo. Susi viendo que la mayor√≠a de los chamarrileros hab√≠an desplegado frente a Clint, decidi√≥ avanzar hacia ese lado de la mesa dispuesto a apoyar a su jefe. Clint y Samanta avanzaron dispuestos a defender otro objetivo que iba a estar disputado. Por su parte Danny retras√≥ su acci√≥n al √ļltimo turno de agilidad y esper√≥ a ver que hac√≠an sus rivales.
Los Fulanos de la charca o como demonios se llamaran aquella panda de tarados llenos de cachivaches, comenzaron a avanzar hacia Clint, 5 de ellos se hab√≠an concentrado en ese lado de la mesa y buscando las coberturas posibles comenzaron a dirigirse a la carrera hacia los objetivos que ten√≠an delante. Justik, el peque√Īo sonda se agazap√≥ cubriendose tras los gruesos muros de un viejo almac√©n qued√°ndose al alcance de un mont√≥n de cachibaches que le hicieron salivar s√≥lo de pensar en las maravillas que podr√≠a hacer con ellas. Mientras tanto, el resto de chatarreros de mi lado derecho y el centro se dedicaron a avanzar para tratar de acercarse a los objetivos m√°s cercanos, cubri√©ndose con todos los elementos que les ofrec√≠a el terreno. Kathy aprovech√≥ su capacidad de francotiradora para disparar con su rifle contra Danny, pero su disparo se estrell√≥ contra la pared tras la que ella se cubr√≠a.



En el centro, Aceitosa, parapetada en el √ļltimo piso de un edificio, utiliz√≥ sus dos turnos en bombear su arma de presi√≥n y trastearla para hacerla mort√≠fera contra sus enemigos, mientras su compa√Īero Flema Brit√°nica al ver avanzar a sus compa√Īeros, decidi√≥ un√≠rseles para dar una paliza a esos chusmosos ignorantes que se hab√≠an dedicado a reventar piezas de maquinaria por puro avaricia, sin llegar a tratar de comprender que es lo que se tra√≠an entre manos o como funcionaba esas preciosas m√°quinas que tan alegremente hab√≠an destrozado. El √ļltimo sonda, Aionus avanzo por el lado izquierdo de la mesa y se parapet√≥ detr√°s de unas rocas, listo para cuando le conviniese, lanzarse a reclamar el mont√≥n de chatarra que ten√≠a a escasos pasos de su escondite. Y cuando parec√≠a que no iba a pasar nada en ese turno‚Ķ



‚ÄúDanny hab√≠a esperado pacientemente que aquellos tipos se esturrearan por toda la ‚Äúfictor√≠a‚ÄĚ, buscando la forma de aguarles la fiesta‚Ķ . Ten√≠a con ellos una cuenta pendiente desde la √ļltima vez que se encontraron, un cabronazo de aquellos la tumb√≥ y le birl√≥ su arco, no es que la p√©rdida hubiese sido irremplazable, pero s√≠ le hab√≠a escocido en su orgullo personal. As√≠ que por ese motivo se tom√≥ con mucha calma el elegir a la que ser√≠a su primera v√≠ctima, descart√≥ a aquellos que estaban m√°s lejos y empez√≥ a elegir mentalmente un blanco mientras extra√≠a una flecha de su carcaj‚Ķ, no ten√≠a claro si le meter√≠a un zurriagazo a aquella abuela que iba encima de aquel artefacto infernal que no paraba de lanzar nubes de acre humo negro al cielo, o tal vez a‚Ķ, - ¬°Co√Īo‚Ķ, aquel joputa llevaba su arco, el que le hab√≠a levantado‚Ķ!- . Todas las dudas se disiparon, en un acto reflejo encord√≥ la flecha, estir√≥ al m√°ximo la cuerda del arco y solt√≥ su mortal venganza contra aquel malnacido con toda la potencia y rabia que fue capaz de imprimirle al disparo.
-   ¬°Ahora m√©tete el arco por el ojal hasta que te salga por la puta boca!. Comemierda.




En fin, mi primer disparo y baja de la partida fue una suerte de justicia po√©tica de Danny, que se veng√≥ de aquellos pandilleros que le hab√≠an robado su arco la √ļltima vez que se vieron las caras.

Al final del primer turno, tiramos en la tabla de efectos y la tormenta de arena comenzó a rugir con más fuerza…, a partir de ese momento, la visibilidad máxima se reducía a 60 cm, lo que me venía estupendo para librarme de la letal tiradora Kathy la tuerta, armada con un rifle y con la habilidad francotiradora…, a partir de ahora si quería disparar, tendría que hacerlo acercándose y arriesgándose a quedar a tiro de arco…, las cosas se igualaban.

El segundo turno empez√≥ con m√°s movimientos, Clint y Samanta avanzaron hasta colocarse al lado del objetivo a por el que hab√≠an tratado de ir en el primer turno y se parapetaron para tratar de defenderse mejor de la que se les ven√≠a encima. Confiaba en sus compa√Īeros que les cubr√≠an desde lejos con el arco para ablandarles un poco a la marabunta de chatarreros que se les ven√≠a encima. Alabama por su parte gast√≥ sus acciones en cavar en la monta√Īa de chismes para saber qu√© hab√≠a debajo y desvel√≥ que aquel objetivo proporcionar√≠a 3 puntos de objetivo si lo conservaba hasta el final de la partida. Pitt el Bizco una vez que lleg√≥ al objetivo, se parapet√≥ y cav√≥ para tratar de averiguar cuanto obtendr√≠a de aquel mont√≥n de chismes‚Ķ, otros 4 puntos para la saca.





Oliver por su parte, una vez que vi√≥ como su compa√Īero se dedicaba a rebuscar entre el mont√≥n de escombros, decidi√≥ avanzar para acercarse al objetivo que Aionus, el peque√Īo sonda tratar√≠a de controlar en cuanto pudiese. Su intenci√≥n era muy clara, tumbar al peque√Īo bastardo o negarle al menos la posibilidad de que puntuase aquel objetivo.

Y lleg√≥ la ronda de los disparos‚Ķ . Danny, una vez que se hab√≠a vengando del aquel cabr√≥n retorcido que le hab√≠a levantado su arco, escogi√≥ como v√≠ctima a la vieja bruja que se mov√≠a encima de aquella cafetera con ruedas mientras accionaba los mandos de su vaporeta para rociar con su mortal arma a los dos pandilleros que ten√≠a enfrente en cuanto pudiera. Por desgracia, cuando solt√≥ la flecha el veh√≠culo hizo un extra√Īo y pareci√≥ pararse un instante, para a continuaci√≥n pegar un peque√Īo salto hacia delante... .

‚Äú‚Äď Joder con el puto chisme ese, parece que se mueve a tirones‚ÄĚ- . Su flecha se qued√≥ clavada en uno de los laterales del artefacto ante la sorprendida mirada de la vieja Vabushka.

La chatarrera creía que ese iba a ser su día de suerte, para su desgracia, Susi tenía una línea de tiro directa, sin ninguna cobertura que pudiera salvar a la vieja zorra. Así que aprovechó el instante de incredulidad de la anciana para endosarle un buen flechazo en mitad del pecho. Tan fuerte fue el impacto, que Vabushka fue arrojada de la vaporeta con ruedas y quedó tendida en el arenoso suelo




Ahora le tocaba a los chatarreros dar r√©plica a mi turno, con dos compa√Īeros ca√≠dos en dos turnos, un escalofr√≠o de temor recorri√≥ al grupo, las cosas se empezaban a poner dif√≠ciles a no ser que igualasen r√°pidamente las bajas. Por eso Aceitosa encar√≥ su arma contra Oliver, que no hab√≠a tenido tiempo de cubrirse en su intento de interceptar a Aionus, y con todo el mimo que pudo imprimir al roce de su dedo contra el gatillo, solt√≥ su mortal carga contra √©l y‚Ķ

-              ‚ÄúPuta mierda‚Ķ‚ÄĚ, tanta presi√≥n le hab√≠a dado al arma, que al soltar el disparador, √©sta sali√≥ como un chorro irregular haciendo que el proyectil fuera disparado en una err√°tica par√°bola que se alej√≥ por mucho de su blanco.

Bambi y Flema Brit√°nica superando sus miedos ante el derribo de sus dos compa√Īeros, cargaron por el hueco que hab√≠a entre dos edificios para tratar de llegar al combate cuerpo a cuerpo contra sus enemigos en el siguiente turno. Por √ļltimo Kathy, al verse fuera de alcance por la tormenta de arena y aprovechando que √©sta le cubr√≠a tambi√©n de las miradas de sus rivales, avanz√≥ buscando una mejor posici√≥n de disparo.

Al finalizar el segundo turno, volvimos a tirar en la tabla de sucesos y esta vez no ocurrió nada.

Al comenzar del tercer turno, lo que hice fue colocar a Jaime Oliver detrás de una cobertura desde la que controlaba el lugar en el que se encontraba el sonda Justik, pero que le ocultaba de Aceitosa, no fuese que su proverbial mala puntería por pura suerte, se tornase de pronto en un excelente disparo…, hasta el más tonto tiene un día afortunado de vez en cuando.



Alabama y Pitt el Bizco continuaron manteniendo sus objetivos sin moverse del sitio, ya totalmente a salvo por la tormenta de arena, que impedía que ninguna miniatura enemiga a menos de 60 cm les disparase. Clint y Samantha mantuvieron sus posiciones y aunque la tormenta cada vez rugía con más fuerza, Danny forzaba la vista entre ráfaga y ráfaga de viento y arena…, en una de esas encalmadas localizó por el rabillo del ojo un forma que avanzaba hacia su Samantha y sin pensárselo dos veces, dejó volar rauda la flecha contra aquella informe sombra, para ver como desaparecía de golpe catapultada hacia atrás.

‚ÄúBambi no pod√≠a creerse la suerte de aquella japuta que hab√≠a logrado alcanzarla a pesar de la tormenta de arena‚Ķ, arrastr√°ndose mientras se sujetaba la flecha que le hab√≠a alcanzado en el muslo decidi√≥ borrarse de aquel infierno. Ning√ļn trozo de metal val√≠a acabar bajo dos metros de tierra‚Ķ, eso con suerte, si tu cad√°ver no acababa devorado por vete t√ļ a saber que mierda‚ÄĚ



Por su parte Susi, viendo que aquella zona estaba controlada, decidió ir a echarle una mano a Oliver, que era quien podría verse un poco más apurado al tener que vérselas con dos enemigos
Los chatarreros cada vez notaban más que su ataque perdía fuelle, pero no se rendían. Aceitosa volvió a dedicar un momento a trastear su arma entre mascullos, para volver a cargarla y tratar de cobrarse una víctima. Aionus continuó agazapado en su escondite tratando de pasar desapercibido.




Justik también permaneció a cubierto esperando que llegase su momento de hacerse con el objetivo que tenía al alcance de su mano.

Flema Británica dio otro impulso a su carga y en el próximo turno trataría de hacer una escabechina contra aquellas dos figuras que veía agazapadas unos metros más adelante. Kathy continuó avanzando y logró dejar atrás las ruinas en las que se había protegido al comienzo de la partida.

Nueva tirada de efectos‚Ķ, y los dados provocan que la tormenta de arena resuene a√ļn con m√°s fuerza, a partir de ahora, s√≥lo se podr√° disparar o cargar hasta 30 cm de distancia.

Comenzaba el cuarto turno. A pesar del rugiente sonido de la tormenta Clint se dio cuenta de que un enemigo trataba de flanquearlos, así que sin pensárselo dos veces le dio un codazo a Samantha y con un gesto le indicó que les tocaba salir ahí afuera y acabar con él. Por desgracia, cuando se dispusieron a disparar a bocajarro contra su atacante, una fuerte racha de viento les cegó y sus disparos no lograron alcanzar a Flema Británica.

‚ÄúDanny cada vez ve√≠a menos desde el lugar en el que estaba parapetada, el viento cada vez soplaba m√°s fuerte y le desollaba los pocos cent√≠metros de piel que hab√≠a dejado expuestos al viento. Estaba dispuesta a bajar de all√≠, ya que poco m√°s pod√≠a hacer, cuando al l√≠mite de su visi√≥n percibi√≥ que algo se mov√≠a enfrente suya‚Ķ, eran Clint y samantha, algo hab√≠a debido de notar porque se estaban moviendo y disparaban contra algo m√°s adelante‚Ķ . No llegaba a ver de que se trataba, pero actu√≥ por puro instinto y dispar√≥ una flecha contra el lugar en el que intu√≠a que estaba la nueva amenaza‚Ķ. No lleg√≥ a ver caer a su tercera v√≠ctima de la jornada, pero sus compa√Īeros s√≠, ya que se volvieron hacia ella y levantaron la mano d√°ndole las gracias por la ayuda. Flema Brit√°nica tambi√©n hab√≠a probado la mordedura de Danny‚ÄĚ.




Susi por su parte continuó avanzando para apoyar a Jaime Oliver y de paso amenazar ese flanco de Aionus.



El resto de la gente continuó agazapada defendiendo los botines adquiridos.
A los chatarreros poco m√°s les quedaba por hacer. Aceitosa ante el impulso de la tormenta se vio obligada a bajar de su parapeto, ya que no lograba ver a ning√ļn enemigo, los sondas continuaron escondidos y Kathy volv√≠a a quedar fuera de alcance para usar su rifle y tuvo que avanzar de nuevo
El turno no dio más de sí y volvimos a tirar en la tabla de efectos…, y la tormenta no defraudó…, volvió a aullar con más fuerza y a partir de ese momento sólo habría una visión de 15 cm

Al inicio del quinto turno, Susi lleg√≥ hasta el objetivo que hab√≠a pretendido Aionus y lo reclam√≥ para su pe√Īa, mientras Oliver aprovechando que se ve√≠a respaldado por su compa√Īera avanz√≥ un poco y se puso a distancia de carga, aprovechando que Aionus estaba agazapado y √©l no llegar√≠a a cargarle en su turno.

Danny ante la imposibilidad de hacer nada más, bajó de su privilegiado puesto y avanzó hacia Clint y Samantha, mientras ellos volvieron junto al objetivo que defendían



En el turno de los chatarreros, Aceitosa continu√≥ avanzando hacia su compa√Īero Aionus para echarle una mano y Kathy se acerc√≥ a√ļn m√°s a sus rivales. Mientras Justik aprovech√≥ que ya quedaba fuera de distancia de disparo, para reclamar el objetivo que hab√≠a tratado de reclamar desde el principio de la partida.



Dimos el turno por finalizado, en ese momento yo controlaba 4 objetivos que me daban 3, 3, 4 y 5 puntos, mientras mi rival controlaba uno de 5 puntos. Tiramos tabla de efectos y volvió a salir tormenta de arena, esta vez sin efecto, ya que sólo se podían acumular tres efectos del mismo tipo. Visto con retrospectiva, la inversión en Protección contra la contaminación no había valido para nada.

Comenzaba el √ļltimo turno y quedaban un par de decisiones importantes por tomar‚Ķ, la primera de ellas fue cargar contra Aionus por parte de Oliver, en un intento por tumbar al sonda y evitar que me disputara el objetivo. Por desgracia, a pesar de que el sonda estaba agazapado, la carga fue infructuosa y fall√© miserablemente el ataque‚Ķ, por suerte Aionus desde su forzaba posici√≥n no logr√≥ herir a Oliver‚Ķ .



En la otra punta de la mesa, Samantha retrasó su turno para tratar de cargar a Kathy una vez que ella moviera…, pero la Tuerta no tenía ni un pelo de tonta y también decidió esperar a ver que hacían los demás. Clint y Danny avanzaron lo que pudieron para tratar de interceptar a Kathy, pero al estar agazapados, perdieron parte del impulso en el movimiento y no pudieron llegar a cargarla. De forma que mi turno fue un tanto incierto

Llegaba el turno de la verdad‚Ķ, Aionus trat√≥ de zafarse del combate para acto seguido tratar de llegar a disputar el objetivo defendido por Susi, pero fall√≥ la tirada y tuvo que encajar otro golpe del cocinero psic√≥pata, por suerte para el peque√Īo sonda, ese era su d√≠a de suerte, ya que el golpe tampoco logr√≥ hacerle ning√ļn da√Īo m√°s all√° de un morat√≥n que lucir√≠a orgulloso en su mand√≠bula las pr√≥ximas semanas. Y as√≠ qued√≥ ese combate en tablas y el objetivo en mi posesi√≥n.


Tiramos dados para ver quien tenían que actuar primero, si Kathy o Danny…, y la suerte se decantó de parte de la tuerta, así que Samantha avanzó para tratar de entorpecer la carga de Kathy, que llevaba una idea clara…, disputarme el objetivo.



Pero Kathy pudo rodear mi carga y llegar a contactar contra el objetivo‚Ķ, en el √ļltimo movimiento de la partida, la Tuerta me privaba de uno de mis objetivos conseguidos.



Resultado final de la partida 10 a 5 a favor de los chicos de la Coronel Sanders.

El final de la partida fue de infarto, es verdad que mi rival perdi√≥ muchas minis, pero en el √ļltimo turno si hubiese tenido un poco m√°s de suerte con las tiradas de dados, hubiese podido ponerme en un serio aprieto. Sobre todo si no hubiese olvidado activar a Aceitosa, que el √ļltimo turno no hizo nada‚Ķ, con la tensi√≥n de ver que pasaba con Kathy y una vez que fall√≥ el intento de zafarse del combate de Aionus, se olvid√≥ de usar esa mini, que al menos podr√≠a haber tratado de disparar a Oliver y causar una baja a mi banda. Aunque claro, tambi√©n es cierto que al estar enzarzado en combate con Aionus, igual √©l podr√≠a haberse llevado otra mini m√°s a la enfermer√≠a.

La partida fue muy divertida y los efectos de la tormenta de arena nos obligaron a buscar un combate m√°s cerrado. Una pena que no nos tocase ning√ļn efecto que nos redujeran la movilidad y nos permitieran usar la pasta que nos gastamos en protecci√≥n contra la contaminaci√≥n, ja, ja, ja.

La parte buena es que adem√°s de la cantidad de puntos de experiencia que obtuve por ganar la partida, debido a la diferencia de valoraci√≥n de las bandas, que calculamos al principio de la partida, mis chicos ganar√≠an otro par de puntos de experiencia autom√°ticamente, adem√°s de llevarme un buen pu√Īado de chapas para reforzar a mi gente‚Ķ . Ahora hay que meditar muy bien en qu√© vamos a emplear esa inyecci√≥n extra que nos ha llegado.

‚ÄúLa pe√Īa de la Sander est√° de un gallito que no hay quien les aguante‚Ķ‚ÄĚ, ‚Äúcabrones con suerte‚ÄĚ, ‚Äúhijos de la gran chingada‚Ķ‚ÄĚ, √ļltimamente se hablaba mucho de la pe√Īa de Sander y su segundo al mando, Clint el Guapo. Los muy cabrones no s√≥lo le hab√≠an dado un buen repaso a unos mutos y a unos chatarreros, si no que enciman se hab√≠an hecho con un buen mont√≥n de mierda ticno, trecno‚Ķ, de los viejos tiempos, que tras separar la parte que correspond√≠a al consejo de la ciudad y quedarse con la que a ellos le interesaba, hab√≠an sacado a la venta en el mercado de Puentechatarra, provocando tal montonera de hostias entre los Chatas, que se hostiaron entre ellos para ver quien eleg√≠a primero que llevarse, que hasta los Jueces tuvieron que intervenir y poner orden pateando unos cuanto culos y partiendo otra buena raci√≥n de me√Īos.

Ahora la gente est√° pendiente de esta pe√Īa, dicen que tienen una flor en el culo, lo cual me extra√Īa, ya que ninguna de las zorritas o los mamones de ese grupo parecen mutos y me extra√Īa que nadie se meta una flor en el culo por gusto, pero bueno, el viejo Sajarratas estar√° pendiente de lo que pase con estos k√≠es, para teneros al tanto de que acaba pasando con ellos‚ÄĚ

madrid *
 
     
     

Re:PUNKAPOCALIPTIC: Clint "el Guapo", aventuras y desventuras de un KFC Desconectado Abrasapuentes
Cabo (331 mensajes) #19. 08 May 2017, 13:59

Despu√©s del par√≥n obligado por compromisos familiares en Semana santa, a la vuelta retom√© las partidas de la campa√Īa de Punka que estamos desarrollando en Madrid. Por diversos motivos, mi rival y yo no hemos logrado coincidir, hemos aplazado la tercera partida con escenario ya asignado y pas√© a jugar directamente la cuarta y quinta contra mis rivales. As√≠ que a falta de esa tercera partida aplazada que jugaremos en cuanto podamos, tendr√≠a la campa√Īa finiquitada y estar√≠a a la espera de jugar un escenario final especial que est√°n preparando el organizador del torneo y un compa√Īero, Ignatius, que prepara unos escenarios que son crema.

Despu√©s de jugar estas dos partidas, me pareci√≥ muy bueno el sistema de premiar a aquellas bandas que se enfrentan a otra con mayores valoraciones, por ese motivo, yo en estos dos escenarios, sin haber lanzado un dado, he salido reforzado, ya que mis minis ganaban directamente puntos de experiencia, 1 punto en la primera y 2 en la segunda, por enfrentarme a bandas m√°s poderosas que yo, eso sin mencionar el incentivo econ√≥mico extra que me he llevado tambi√©n en ambos casos. Es verdad que luego a m√≠ las partidas me fueron muy bien y gan√© ambos enfrentamientos, lo que me permiti√≥ ganar m√°s puntos de experiencia y generar m√°s chapas a√ļn por no haber tenido pr√°cticamente bajas.

Personalmente estoy disfrutando un mont√≥n el tema torneo por la posibilidad de ir enlazando narrativamente los diferentes enfrentamientos. Las reglas de campa√Īa me est√°n gustando bastante, hay cosas que se podr√≠an pulir y que los que estamos jugando vamos recopilando para pasarle el feedback a la gente de Bad Roll Games, pero oye, es que estas son unas reglas que est√°n hechas para eso, testearlas.

Uno de los mayores aciertos para m√≠, es la cantidad de escenarios diferentes que se pueden jugar, cada uno con sus propias reglas especiales que dotan de mucha rejugabilidad el juego. De momento, no tengo la sensaci√≥n de jugar una y otra vez la misma partida, ya he jugado del orden de 7 u 8 partidas y a√ļn no he repetido escenario. Todo un acierto para m√≠, ya que dotan de personalidad a cada partida

Espero que disfrutéis los informes y por mi parte tratar de jugar el que me queda cuanto antes para poder colgarlo

madrid *
 
     
     

Re:PUNKAPOCALIPTIC: Clint "el Guapo", aventuras y desventuras de un KFC Desconectado Criamon
Alférez (1848 mensajes) #20. 09 May 2017, 20:18

No esperaba menos Abrasapuentes! me encanta como describes los escenarios, son peque√Īos comics o miniseries que te enganchan en su lectura. El argot usado te mete de lleno en la ambientaci√≥n y parece estar viendo lo ocurrido desde un lugar privilegiado de Puentechatarra.
Las partidas en si tienen muy buena pinta, las minis estupendas igual que la escenografia, así da gusto jugar!
Tengo que empezar con esto en mi club, será difícil pero seguro que vale la pena.
Espero ansioso los avances de los chicos del KFC  :vik :vik :D

baleares * http://laarmada.net/taller/punkapocalyptic-hermandad-de-la-luna-de-ebano/
 
     
     

Re:PUNKAPOCALIPTIC: Clint "el Guapo", aventuras y desventuras de un KFC Desconectado Abrasapuentes
Cabo (331 mensajes) #21. 24 May 2017, 11:11

Tercera partida aplazada, "La rebelión de las Máquinas":


"- Hostia que seco tengo el gaznate, se quej√≥ el viejo Sajarratas-, venga pichasflojas, aflojad unas chapitas para que me pueda remojar la gorda y os cuente lo de los kies del "Guapo", que llegaron esta tarde los muy cabrones con un buen mont√≥n de bidones de gasofa..., si no que os reviente el buyayo un mongoloco sifil√≠tico y me marcho con mi histor... . Co√Īo, jefe, as√≠ da gusto, claro que acepto tu copita y ya me pongo con lo guapo-

Tras la gigantesca Tormenta de polvo que estuvo asolando Puentechatarra las √ļltimas semanas, y no, no nos referimos a lo que la Danny y la Samantha tienen liada todo el puto d√≠a, que parecen gatas en celo, si no a lo otro, el puto viento soplando y llevando arena a todo trapo de aqu√≠ para all√° que nos tuvo sin salir de casa un coj√≥n de d√≠as sin distinguir el d√≠a de la noche de la poca mierda que se ve√≠a. Cuando todo se calmo, hubo mucha mierda que rebuscar y encontrar con todo lo que sali√≥ de debajo de la arena. As√≠ que cuando Richie "el Corto", ya sab√©is, todo lo que tiene de tonto, lo tiene de grande, que el jod√≠o se quita los pantalones y empiezas a preguntarte si no ser√° medio mutardo de patas pa bajo el muy cabr√≥n del pedazo bicho que gasta...  . Bueno pues eso, cuando el tonto de la hostia lleg√≥ con las estrellas esas que arranc√≥ de unos buggas, de no se que banda de los Mercidis que pon√≠a escrito en los restos de los cascajos que quedaban y que dijo que hab√≠a encontrado en un cacho de carretera que hab√≠a despejado la Tormenta, la pe√Īa se volvi√≥ como loca, trinc√≥ todo el cacharro que pudo para guardar gasofa o lo que co√Īo pudiesen arrancar de los bugas. Y Clint el Guapo tampoco se hizo derogar, junt√≥ a sus k√≠es y fue a partirse el jeto contra el primer joputa que se cruzase en su camino. Y mira t√ļ por donde, que fueron aquellos meados negros de los Hijos de la Sangre, esos curas locos de a su Dios rogando y al resto de la pe√Īa quemando..."


Antes de comenzar la partida vimos la diferencia de valoración de las bandas y como mis kíes estaban un poco por encima de valoración, mi rival aprovechó para ganarse un puntejo extra de experiencia y sacarse unas cuantas chapas gratis antes de empezar a tirar el primer dado. Y no seré yo quien se queje y menos después de lo bien que me vino a mí, en las dos partidas anteriores enfrentarme a bandas con valoraciones superiores, ya que gracias a eso obtuve un montón de puntos de experiencia y chapas extras que permitieron a mi banda evolucionar un montón.

Después de solventar ese problemilla, se realizaron las tiradas para ver que pasaba con los kies heridos que estaban pendientes de ver si jugaban o no la partida. No hubo problemas y por las dos partes pudimos jugar con nuestras bandas al completo

Realizamos tiradas para ver quien elegía zona de despliegue y quien empezaba jugando el primer turno. En ambos casos gané las tiradas y elegí lado de mesa y empezar jugando en primer lugar

Mi despliegue fue muy t√°ctico, con dos miniaturas, Danny y Alabama, con armas de proyectiles muy centradas en mesa desde una posici√≥n elevada capaces de dominar gran parte del terreno en que se iba a dirimir la partida. En mi lado izquierdo de despliegue coloqu√© otro tirador en altura, Susi, encaramada en lo alto del tejado de una gasolinera abandonada, y dos equipos de dos minis, Pitt que llevar√≠a uno de los bidones de gasolina e ir√≠a protegido por Samantha y la otra pareja formada por Clint que se encargar√≠a de proteger al novato Ben ‚Äúel R√°pido‚ÄĚ. Y por √ļltimo aunque tambi√©n centrado en mi zona de despliegue, pero a ras de suelo, Jaime Oliver con un arco.

Mi idea para la partida era muy sencilla, mientras con mis dos equipos de ‚Äúrepostadores‚ÄĚ tratar√≠a de hacerme con los tres coches de mi izquierda, los dos cargados con los bidones procurar√≠an centrarse en rellenarlos todos los turnos y no parar de sumar puntos de victoria,  mientras sus otros dos compa√Īeros ser√≠an los encargados de hacer retroceder a cualquiera que se acercase. Mis tres tiradores en altura tratar√≠an de cubrir desde arriba a mis dos ‚Äúreposteadores‚ÄĚ, al tiempo que har√≠an todo lo posible por entorpecer los movimientos de mi rival y evitar que puntuaran lo menos posible. Un par de coches quedaban fuera de mi l√≠mite de disparo, pero prefer√≠ concederlos y centrarme en defender los otros cuatro. Y para cubrir esa lado derecho de mi zona de despliegue puse a Jaime Oliver con su arco, su labor ser√≠a impedir que flanqueasen mi zona de control.







Mi rival despleg√≥ casi todas sus miniaturas muy centradas cubiertas tras el remolque volcado de un antiguo tr√°iler abandonado en los restos de una de las grandes carreteras que un√≠an las macrociudades de anta√Īo. Coloc√≥ un pistolero a cubierto en lo alto de un edificio con la intenci√≥n de cubrir a sus compa√Īeros en un avance hacia mi flanco izquierdo, al tiempo que intentar√≠a entorpecer mis movimientos por esa zona. En su otra zona de despliegue coloc√≥ un par de sus chicos, un ‚Äúrepostero‚ÄĚ y un compa√Īero para cubrirlo.



Mi primer turno lo utilic√© en hacer avanzar a todas las minis que ten√≠a a nivel de suelo, dirig√≠ los dos equipos de ‚Äúreposteadores‚ÄĚ, cada uno a un veh√≠culo distinto. Mientras que los guardaespaldas de cada uno de ellos llegaban a cubrirse de posibles disparos enemigos, los muchachos que iban cargando con los bidones, llegaban muy justos, o se quedaban a escasos cent√≠metros de contactar con el coche elegido para ser saqueado. A Jaime Oliver lo hice avanzar para tratar de buscar una mejor posici√≥n de disparo cara a la avalancha que preve√≠a que iba a salir de detr√°s de ese remolque que ten√≠a enfrente
El resto de minis eran tiradores en altura y retrasé su acción hasta el final del turno de agilidad 1.
Mi rival movi√≥ a sus dos minis desplegadas a la su izquierda tratando de llegar al coche m√°s cercano, no ten√≠a mucho peligro, ya que el campo en esa zona lo ten√≠a totalmente despejado, as√≠ que aunque su "Reposteador‚ÄĚ no tuvo suerte con las tiradas de agilidad y avanz√≥ la mitad de su movimiento normal en ambos casos, no peligraba al estar fuera de mi l√≠mite de disparo. El resto de sus minis se colocaron a ambos lados del remolque, esperando el siguiente turno para desplegarse‚Ķ
En ese momento activé yo a mis tres tiradores y aunque ni Danny, ni Alabama tenían nadie a tiro, Susi, intentó un disparo lejano con su arco al límite de distancia de su arco…

“Susi vió como uno de aquellos fulanos asomó el hocico por uno de los extremos de los restos de aquel camionaco abandonado… . El tío echó un vistazo rápido y volvió a esconderse detrás, volvió a asomarse y a hacer gestos a alguien que se movía tras el primer tronao de la Sangre Negra esa. El tío no se decidía a salir a campo abierto, volvió a mirar en todas direcciones tratando de ver enemigos ocultos acechando, pero a ella no la verían, estaba en lo alto de un tejado, tapada con un cacho de tela cochambrosa que no desentonaba con el entorno.

Cuando por fin se decidi√≥ a salir a campo abierto, Susi no se lo pens√≥ dos veces, no iba a dejar que el tipo aquel tratase de ganar otra cobertura. De un salto se puso en pie, tens√≥ al  m√°ximo su arco y dej√≥ volar la flecha‚Ķ . El fulano no hab√≠a dado ni tres pasos cuando la flecha le impacto de lleno y lo fulmin√≥ all√≠ mismo.‚ÄĚ




El primer turno acababa la mar de bien, con una baja afortunada en un tiro al límite de alcance del tiro de los arcos.

El segundo turno estaba claro que iba a hacer, ponerme a pillar gasolina como un loco, Ben ‚Äúel R√°pido‚ÄĚ utiliz√≥ sus dos acciones en pillar toda la gasolina que pudo y Pitt ‚Äúel Bizco‚ÄĚ utiliz√≥ una de sus acciones en llegar a su coche objetivo y la otra en sacar gasolina. Ya hab√≠a conseguido 3 puntos de victoria.



Sus guardaespaldas estaban cerca y decidí retrasar sus acciones hasta ver que hacía el enemigo, hice lo mismo con mis tiradores. Personalmente esperaba una salida en tromba por los dos lados del tráiler por parte de mi rival, pero después del afortunado tiro del primer turno, recolocó las minis lo más al borde posible de los dos lados del tráiler y dejó correr el turno con el grueso de sus minis sin hacer nada más. Las otras dos minis que tenía desplegadas en sus lado izquierdo de la mesa continuaron avanzando para alcanzar un coche al que poder empezar a extraerle gasolina.
Visto que su turno acab√≥ sin nada rese√Īable, volv√≠ a intentar disparar con Susi a un fulano que ten√≠a escondido en lo alto de unas ruinas y que podr√≠a llegar a inquietar a mis minis con alg√ļn disparo afortunado de pistola al l√≠mite de su alcance. El disparo fall√≥ y Susi torci√≥ el gesto cuando vi√≥ como la flecha se clavaba en el marco de madera de las ruinas del edificio en el que se escond√≠a el fulano aquel, al menos el disparo le servir√≠a como aviso al k√≠e aquel, atr√©vete a asomar el morro y te reviento‚Ķ

Con Oliver cubriendo el otro lado del remoque intent√© otro tiro desde lejos y tuve la fortuna de acertar y tumbar al segundo ‚Äúreposteador‚ÄĚ que mi rival escond√≠a tras el remolque del cami√≥n‚Ķ, y ah√≠ nos dimos cuenta de algo‚Ķ En el anterior turno, mi rival no hab√≠a usado el punto extra de dureza que otorga el Guardi√°n de la Llama a su pe√Īa cuando est√° a la vista de su gente. As√≠ que como en la tirada para herir del final del turno anterior hab√≠amos empatado en el resultado de tirada final m√°s modificadores, sin contar con ese modificador extra que mi rival obvi√≥, le dije que levantase la mini. Me pareci√≥ que era lo correcto, (y m√°s a m√≠, que siempre me olvido usar la repetici√≥n que me otorga mi Territorio Pantano, ja, ja, ja)



“Susi no quitaba ojo de las sombras que veía moverse dentro de las ruinas del segundo piso que tenía enfrente, cuando por el rabillo del ojo vio como el fulano que había tumbado hacía un rato, se incorporaba tambaleante y medio arrastrándose, medio tambaleándose ganó de nuevo la seguridad de su anterior escondite.

-Cabr√≥n con suerte-, pens√≥ Susi, debi√≥ de clavarle la flecha en alguna mierda de esas que llevaba colgando el fulano. ‚Äď Bueno, al menos no asomar√° su jeto el resto del d√≠a-



Y como no podía hacer nada más, finalicé el segundo turno.

El tercer turno fue un calco del anterior, mi gente continu√≥ recogiendo gasofa de los coches abandonados y llegu√© a los 7 puntos de victoria, hasta el momento hab√≠a sido afortunado y no hab√≠a agotado los dep√≥sitos de los coches en las tiradas que ten√≠a que realizar cada vez que gastaban un turno en extraer gasolina. El resto de las minis las volv√≠ a retrasar al turno de agilidad 1. Una salida en tromba pod√≠a complicarme bastante la vida, por eso mi idea era coger todos los puntos de victoria que pudiese y si se complicaba la cosa, retrasar a mis ‚Äúreposteadores‚ÄĚ con su buen saco de puntos de victoria y tratar de evitar que mi rival pillase muchos.

En su turno de agilidad mi rival lleg√≥ al primer coche, repost√≥, tir√≥ para ver que ocurr√≠a‚Ķ, y se hizo patente que aquel no iba a ser su d√≠a‚Ķ, hab√≠a necesitado tres turnos en llegar al primer coche y lo dej√≥ seco con una sola acci√≥n de extraer gasolina. Otra de sus minis gast√≥ una acci√≥n en llegar hasta el t√≠o del bid√≥n y recogerlo de manos del fulano abatido. El resto de minis se volvieron a recolocar mejor, cubri√©ndose. El t√≠o que se escond√≠a en las ruinas de la segunda planta frente a mi arquera, se escondi√≥ aun m√°s y desapareci√≥ de mi l√≠nea de tiro. El √ļnico de las minis rivales que busc√≥ acci√≥n, fue el acompa√Īante del ‚ÄúReposteador‚ÄĚ Sangre Negra que decidi√≥ avanzar


Mi turno tres finalizó con otro tiro nada afortunado de Jaime Oliver.

En el inicio del turno cuatro mis chicos continuaron secando los coches‚Ķ, Pitt pudo extraer otro poco m√°s, antes de que no quedase una gota m√°s por exprimir, Ben tuvo m√°s suerte y pudo pasar el turno completo extrayendo m√°s gasolina. A estas alturas estaba claro que mis k√≠es hab√≠an ganado la partida, ya que √≠bamos 10 a 1 en puntos de victoria. Lo √ļnico que pod√≠a cambiar eso a estas alturas era una carga suicida de mi rival, en un intento por tumbar mis ‚Äúreposteadores‚ÄĚ y robarles sus bidones de gasolina.

Mi rival intent√≥ salir con su segundo ‚Äúreposteador‚ÄĚ cubierto por otro compa√Īero y tratar de sumar puntos en alg√ļn coche cercano. Movi√≥ al valiente Sangre Negra acerc√°ndose m√°s a Oliver, que volvi√≥ a disparar y fall√≥. Danny por su parte viendo la oportunidad que se le presentaba de estrenar su nuevo rifle, quit√≥ el seguro de su nuevo y mortal amigo, introdujo una bala en su rec√°mara y dispar√≥ contra los fulanos que sal√≠an corriendo acarreando otro bid√≥n para rapi√Īar gasofa‚Ķ . Alcanc√© a la mini, pero en la tirada para dictaminar si tumbaba la mini, saqu√© una porquer√≠a de tirada y la mini se salv√≥ de ser la primera v√≠ctima del rifle de Danny



El quinto turno volvi√≥ a ser un calco del anterior, Ben ‚Äúel R√°pido‚ÄĚ pill√≥ otra carga extra y definitivamente sec√≥ el dep√≥sito del buga que estaba mangoneando, mientras Pitt se acercaba a otro coche por ver si pod√≠a rascar alg√ļn punto extra antes de finalizar la partida. Oliver dispar√≥ con el Sangre Negra que aunque cada vez estaba m√°s cerca, a√ļn no estaba a distancia de carga‚Ķ, y fall√≥. Danny dispar√≥ contra esa mini y tambi√©n fall√≥ estrepitosamente‚Ķ

-   Putas balas‚Ķ, ¬Ņqu√© co√Īo pasan con ellas? ‚Äď pens√≥ Danny, echando de menos su viejo y fiable arco

Clint, vio a aquel fulano que temerariamente no dejaba de avanzar hacia sus filas y sin pensárselo dos veces, después de ver que sus rivales habían dejado pasar otro turno sin hacer nada, avanzó para atajar posibles problemas en aquel enfrentamiento que estaba llegando a su fin.

En el √ļltimo turno, Pitt contact√≥ con otro dep√≥sito de coche, meti√≥ el latiguillo de pl√°stico y empez√≥ a chupar hasta que sali√≥ la gasolina que quedaba en el dep√≥sito‚Ķ, mi rival tambi√©n contacto con otro coche y pill√≥ su segundo punto de victoria. Clint avanz√≥ con su chata amartillada y dispar√≥ una buena raci√≥n de postas contra aquel cabr√≥n que osaba hacerle frente‚Ķ, y el fulano sal√≠ indemne del disparo‚Ķ

-   Pero‚Ķ, ¬Ņqu√© co√Īo podrido‚Ķ?-, no ten√≠a tiempo para pensar mucho, pero algo no estaba bien, se hab√≠an disparado tres putas balas esa partida y todas fallaron, cuando acabase todo aquello, habr√≠a que averiguar quien estaba tratando de joderles

El Sangre Negra cargó contra Oliver dispuesto a vengar a su colega caído en el primer turno…

“Oliver vio a un fulano enloquecido, profiriendo gritos correr hacia él mientas echaba espumarajos por la boca. Puede que otro kíe se hubiese puesto nervioso, pero Oliver vivía para aquellos momentos, así que sin pensárselo dos veces soltó su arco y cogió unos de sus cuchillos de matarife que usaba para trinchar a los galligartos. Con toda la calma del mundo dejó que el fulano se acercase a él, cuando de pronto, una atronadora explosión sonó junto a su oreja



-Cagoensuputamadre-, vio como el cabr√≥n de Clint le hab√≠a descerrajado un tiro a bocajarro al puto loco ese y hab√≠a seguido como si nada, mientras Clint agarraba su escopeta como si fuese un garrote dispuesto a destrozarle la cabeza, pero Oliver no le dio opci√≥n, se adelant√≥ uno, dos, tres pasos y se lanz√≥ directo contra el ni√Īato aquel. Todo qued√≥ solventado antes de que el pobre desgraciado supiera que le hab√≠a ocurrido. Oliver limpi√≥ su cuchillo en los harapos del fulano y aprovechando que estaba inconsciente empez√≥ a grabarle a cuchillo en la frente ‚ÄúKFC‚ÄĚ, a partir de entonces el fulano, adem√°s de las marcas de su Dios, iba a ser un puto hombre anuncio del KFC



Clint vio como aquel loco cabr√≥n tarareaba alegremente mientras le rajaba la cara al fulano que acababa de tumbar. Se encogi√≥ de hombros, dio media vuelta y se march√≥ llamando a sus chicos para reunirlos. Ya ten√≠an lo que hab√≠an venido a buscar y si el Oliver se quer√≠a divertir un rato, ¬Ņqui√©n era √©l para cortarle el rollo?. M√°s cuando hab√≠a cosas m√°s importantes que le rondaban la cabeza‚Ķ, ¬ŅQu√© pasaba con ese saco de balas que hab√≠a comprado antes de salir de expedici√≥n?‚ÄĚ



Partida muy tranquila para mis chicos, resultado final 12 a 2 y ninguna baja. Un buen saco de chapas y puntos de experiencia para mi banda que ahora habr√° que reinvertir sabiamente de cara a la partida final que nos espera para dar por cerrada esta campa√Īa. No sabemos de que se trata, es un escenario sorpresa que todos tenemos ganas de jugar y que nos puede deparar muchas sorpresas.

Pocas conclusiones se pueden sacar de esta partida, desplegu√© mis minis tratando de cubrir tres cuartas partes de los puntos de objetivo, rapi√Īe todo lo que pude con las minis con las que pod√≠a puntuar y en vista de que mi rival no quiso arriesgar a su gente, yo tampoco le busqu√©, tratando de que mi gente llegase en perfectas condiciones a la partida final. La cautela de mi rival la vi normal, ya que a√ļn le quedan otras dos partidas m√°s para terminar las partidas obligatorias de esta minicampa√Īa y no quer√≠a hipotecar esos dos enfrentamientos con una banda diezmada por tratar de rascar alg√ļn punto extra de victoria en √©sta. Su gente iba poco equipada, ya hab√≠a conseguido una motosierra y un fulano ‚Äúc√≥ctel molotov con patas‚ÄĚ, pero como no lleg√≥ al combate cuerpo, poco pudo hacer para sacar r√©dito a esas dos minis. Con las chapas obtenidas en esta partida, seguro que podr√° reforzar su arsenal y dar m√°s guerra en las partidas que le quedan.


-   ¬ŅPero se puede saber a quien co√Īo le compraste las putas balas‚Ķ?. Clint estaba grit√°ndole a Pitt a menos de un palmo de su cara y con cada palabra hac√≠a que √©ste reculase un paso m√°s, hasta que qued√≥ arrinconado contra la pared y sin poder moverse
-   Pues‚Ķ, no se jefe, me fui a la zona de los chatarras, donde siempre, estuve toda la ma√Īana recorri√©ndome los garitos de esta gente buscando quien me vendiese balas nuevas para tu fusco y el bicho que le pillamos a la Danny- Pitt el Bizco no paraba de echar miradas nerviosas a su alrededor buscando quien le respaldase, pero la pe√Īa no estaba muy por la labor de salvarle el culo y atraer atenci√≥n indeseada del jefe hacia ellos. Y no era para mero, pocas veces hab√≠a visto ‚Äúal Guapo‚ÄĚ tan encabronado
-   El nombre‚Ķ, dame el puto nombre‚Ķ .
-   No, no lo se‚Ķ, joder era un Chatarra medio monguer jefe, ten√≠a un brazo que no pod√≠a mover y le ca√≠a baba por un lado de la boca. Como el pavo aquel que tuvimos de cocinero antes que el Oliver, el Chicote aquel, despu√©s de que se qued√≥ tarumba cuando aquel fulano le peg√≥ un hosti√≥n en la mollera‚Ķ - Pitt no dejaba de rajar, tratando de dar con la tecla que calmase a Clint- Los no se qu√© del agua, los kies del charco‚Ķ, algo de eso jefe‚Ķ
-   ¬ŅLos chicos de la charca‚Ķ?, susurr√≥ peligrosamente bajo Clint
-   Sssssi, esos jefe, el fulano era de esos k√≠es.

Clint respir√≥ profundamente, solt√≥ el aire poco a poco y negando con la cabeza, retrocedi√≥ de nuevo hasta su mesa, cogi√≥ el pu√Īado de balas que encarg√≥ a Pitt comprar y en cuanto las apret√≥ en su pu√Īo, lo lanz√≥ contra su cara. Pitt sali√≥ despedido volando por los aires y cay√≥ pesadamente un par de metros m√°s all√° totalmente inconsciente.

-   Hay que ser tontolapoya para ir a comprarle balas a unos fulanos a los que les sobas los morros un par de semanas antes-, Clint le escupi√≥ encima al inconsciente Pitt y fue a por su sombrero. ‚Äď Danny, Susi, Samantha y Oliver, venid conmigo, vamos a hacer que esos jueputas se coman estas putas balas y nos devuelvan hasta la √ļltima chapa que le tangaron a este gilipollas el otro d√≠a‚Ķ

Y el resto ya es historia. ¬ŅQu√© no sab√©is lo que pas√≥?, pues co√Īo por una botella de Cienfugos el viejo Sajarratas os lo cuenta.... .Joder, pues como que estuvo a punto de liarse una buena zocolomocha en los puestos que montan los Chatarreros. El Clint acus√≥ a unos jueputas de esos de venderles balas pochas a posta y cuando el cabr√≥n que hab√≠a en el puesto se ri√≥ en su puta cara, ‚Äúel Guapo ni se inmut√≥‚ÄĚ, hizo que su pe√Īa tirase al suelo al fulano y le sujetaran para que no pudiera menearse, y con toda la calma del mundo, el muy cabr√≥n tir√≥ de su escopeta de doble ca√Ī√≥n, le enca√Īon√≥ hasta apoyarle la bicha en la puta jefe y click, clack‚Ķ, amartill√≥ los dos ca√Īones y zaaaaasca, apret√≥ los dos de golpe
El otro hijoputa se me√≥ bien meado‚Ķ, ech√≥ una meada m√°s gorda que agua tiene la puta charca al lado de la que viven esos k√≠es, pero oye, no se puede quejar, que a parte de chamuscarse la cara un poco, es lo √ļnico que pas√≥‚Ķ . En una paeque√Īa parte porque las balas que le vendieron a la pe√Īa de la Sander eran una puta mierda y no le volaron la cabeza y sobre todo porque aparecieron los Jueces dispuestos a jodernos la diversi√≥n a todos, cuando el Oliver ya estaba con los cuchillos de trinchar dispuesto a cortarle las godanas, las gopanas, las‚Ķ, bueno, ya me entend√©is lo que le quer√≠an cortar al fulano ese. El caso es que al final, obligaron al chaval a devolver la pasta de las balas a la pe√Īa de la Sander, que como se demostr√≥ eran puta mierda y los Jueces le dijeron muy seriamente que se hab√≠an quedado con su puta cara y que se volv√≠an a escuchar hablar de que iban por ah√≠ vendiendo balas pochas, la siguiente que iba a ver era una de las suyas dentro de su puta cabeza‚Ķ

Así que con lo que ahora se está cociendo en Puentechatarra, el nombre de esta gente está empezando a sonar fuerte y seguro que vamos a verles metidos en toda esa mierda que salpica

madrid *
 
     
     

Re:PUNKAPOCALIPTIC: Clint "el Guapo", aventuras y desventuras de un KFC Conectado Suber
Teniente (3467 mensajes) #22. 25 May 2017, 21:11

Me encanta, partidaza, por lo que se ve :). Encima con esa mesa tiene que ser una gozada. Genial :cc

madrid *
 
     
     

Re:PUNKAPOCALIPTIC: Clint "el Guapo", aventuras y desventuras de un KFC Desconectado Abrasapuentes
Cabo (331 mensajes) #23. 13 Sep 2017, 13:49

Clint levant√≥ la cabeza y miro a sus chicos uno por uno, con toda la calma que siempre supo transmitir entre su pe√Īa. Demor√≥ su mirada un momento en cada uno de ellos, hasta que termin√≥ su satisfactoria evaluaci√≥n. ‚ÄúEl Guapo‚ÄĚ hab√≠a seleccionado a esos 5 k√≠es para que lo acompa√Īaran a la ‚ÄúReuni√≥n de Jefazos‚ÄĚ a la que le hab√≠an convocado. Si hubiese sabido para qu√© era, se hubiese llevado a toda su pe√Īa, pero que co√Īo, si hab√≠a elegido a esos 5 cabrones es porque eran los m√°s duros y letales de su pe√Īa. As√≠ que asinti√≥ para s√≠ y permiti√≥ que su sonrisa lobuna asomase a su cara. Estaban listo para hacer su trabajo.

-              Preparaos y en cuanto den la se√Īal‚Ķ, a correr como cabrones para joderles la madre a esos mamones‚ÄĚ- Clint no necesit√≥ decir m√°s, su gente estaba muy bregada y curtida en esos golpes de manos y cada uno sab√≠a que ten√≠a que hacer.

Esa misma ma√Īana le hab√≠an levantado de la cama cuando el puto sol a√ļn no hab√≠a ni empezado a pensar que iba siendo la jodida hora de salir. Todo por uno de los chivaticos correveidile de mierda que usa el Consejo de Puentechatarra, el fulano se present√≥ en su local aporreando la puerta, con lo que dijo que era un ‚ÄúAcuse de recibo‚ÄĚ, el papel de mierda ten√≠a el sello del Consejo de Puentechatarra y lo que era m√°s importante, el mierdecilla iba acompa√Īado por dos Jueces, que eran el ‚ÄúAcuse de recibo‚ÄĚ, si no acud√≠a a la reuni√≥n que propon√≠an los Jefazos del Consejos con 5 de sus k√≠es, los Jueces se encargar√≠an de destrozarle el puto garito‚Ķ No es que Clint temiese a esos mamones engre√≠dos, pronto la pe√Īa de la Coronel Sander tendr√≠a la fuerza necesaria para imponerse por la fuerza en alguna de las zonas de Puentechatarra en las que operaban, pero mientras tanto, tocaba mostrar perfil bajo y acudir a aquella p√©rdida de tiempo‚Ķ . Seguro que ser√≠a otra mierdas de aquellas para discutir sobre qu√© hacer con tal o cual nivel destruido de cuando el pepinazo. Lo que estaba claro es que los dos Jueces estaban all√≠ para impedir que al joputa que hab√≠a aporreado la puerta de su garito, lo reventasen a palos por ir a una Kelly decente a dar por culo a esas horas.
Se√Īal√≥ a 5 de sus chavales, les dijo que se equipasen y cuando estuvieron listos salieron detr√°s de Los Jueces camino de otra reuni√≥n que promet√≠a servir para poca cosa‚Ķ . Co√Īo, que equivocado estaba ‚ÄúEl Guapo‚ÄĚ ese d√≠a.

Cuando se reunieron en el ‚ÄúYuntamiento‚ÄĚ, Clint se encontr√≥ con que algo no cuadraba‚Ķ, aquello no era una puta reuni√≥n normal, no iban a enzarzarse a hablar de qu√© hacer con el mam√≥n de turno que no recogiese las mierdas que dejase su perro, o sobre si hab√≠a que pintar las ventanas del Sobaco todas del mismo puto color. No, aquello no iba de eso, hab√≠a otras 5 bandas all√≠, Pandilleros, Chatarreros representados por ‚ÄúLos chicos de la Charca‚ÄĚ, alg√ļn Sangre Negra y hasta unos Mutos, ‚ÄúLos Hijos del √Ātomo‚Ä̂Ķ .

-              C√≥mo vengan a tocar los huevos otra vez para que nos enlistemos en la puta locura esa de cruzarse el P√°ramo buscando al Joputa que revent√≥ esto‚Ķ, lo llevan claro- Murmur√≥ Jaime Oliver para sus compa√Īeros
-              Cerrad la boca u os la cierro yo ‚Äď zanj√≥ Clint, no porque no pensase igual que su compa√Īero, sino porque uno nunca debe dejar ver a los dem√°s lo que piensas hacer, as√≠ siempre pillar√°s a todo la pe√Īa por sorpresa. Y a la pe√Īa, el no saber c√≥mo vas a reaccionar, le suele poner muy nerviosa. Y √©l era un experto en eso.

La ‚ÄúReuni√≥n de Jefazos‚ÄĚ fue r√°pida y sin mierdas. Un grupo de Mutardos llevaba un tiempo concentr√°ndose en el oeste de Puentechatarra y haciendo de las suyas, los Mutos se estaban viniendo arriba y no paraban de dar por culo, cada vez m√°s envalentonados por el n√ļmero creciente de purulentos bichos raros que se les estaban uniendo. Desde que Lizzy se llev√≥ a toda aquella pe√Īa hacia el Bald√≠o Final, las cosas hab√≠an empeorado m√°s a√ļn con esos cabrones. Y como toda la pe√Īa sabe que m√°s vale una hostia bien dada, que dejarse la lengua seca de tanto hablar, se decidi√≥ que iban a pasar directamente a la ‚ÄúV√≠a doplim√°tica‚ÄĚ, un buen cartucho de postas en el est√≥mago del jefe de aquellos cabrones, colgar del cuello o lo que cojones sea que tengan a los mutos que pillasen y prenderle fuego a lo que quede sus chavolos‚Ķ

Y all√≠ estaba Clint, con Jaime Oliver, Danny, Susy, Samantha y Alabama, agazapados tras unas ruinas esperando a que se diese la se√Īal para ense√Īarle a aquellos Mutos, como se las gastan la pe√Īa de Puentechatarra cuando le tocan las narices‚Ķ‚ÄĚ


El escenario para cerrar la campa√Īa lo jugamos 7 bandas, Selva con sus Mutos es el que consigui√≥ acumular m√°s puntos de prestigio y por tanto √©l iba a ser el encargado de defender el escenario y de paso su posici√≥n predominante en esta campa√Īa. Por cierto, decir que mis K√≠es quedaron los segundos en cuanto a puntos de prestigio se refiere, as√≠ que he de decir que estoy la mar de contento de c√≥mo me han ido las cosas en esta campa√Īa. Pero no quer√≠a conformarme con eso‚Ķ, quer√≠a arrebatarle a Selva su t√≠tulo de Puto Amo del P√°ramo y conseguir el regalito especial que Nacho hab√≠a preparado para el ganador de la partida, (Selva si lograba que su jefe sobreviviese al final de la partida se llevar√≠a el regalillo especial, o aquel que lograse tumbarlo antes del turno 8).
Sorteamos el lugar de despliegue de cada una de nuestras bandas y yo fui de los afortunados que pude desplegar más cerca de la zona de despliegue enemigo, al borde del centro de la mesa… . Había llegado el momento de que los dados comenzasen a rodar.





                                                Foto de la mesa de juego completa




                                                Edificio creado por Nacho para la ocasi√≥n



                                   Interior del edificio en el que se ocultar√≠a el l√≠der Mutardo


Turno 1:

Comenzamos desplegando las minis, en este escenario Selva ten√≠a dos rifles con mira telesc√≥pica para repartir entre sus mutardos, as√≠ como el refuerzo de 5 parame√Īos de la zona armados con mazas y 5 m√°s armados con arcos, que viven en las cercan√≠as del asentamiento mutardo y est√°n dispuestos a colaborar en su defensa. Coloc√≥ a sus arqueros en la zona frontal de acceso a su campamento, que estaba rodeada de una doble valla que ten√≠a que ser derribada para poder acceder dentro del mismo y reparti√≥ a sus dos rifles con mira de francotirador para defender los dos laterales de su campamento. As√≠ que prefer√≠ dejar a mi gente a cubierto entre unas ruinas, evitando los disparos mort√≠feros del rifle, buscando al mismo tiempo, estar lo m√°s cerca de la zona de despliegue rival, con Jaime Oliver, mi especialista en combate cuerpo a cuerpo cubriendo el flanco descubierto de mi banda y haciendo de pantalla por si mi rival como presum√≠a, me pon√≠a uno de sus perromorfos a distancia de carga para empezar causando bajas desde el primer turno‚Ķ .




                        Mi despliegue. En el lateral izquierdo de la mesa, a mitad de tablero




                       Despliegue de los Pandilleros de Fernando




                        Despliegue de los Pandilleros de Nacho




                                Despliegue de "Los chicos de la Charca"



               Inexplicablemente, un grupo Mutardo se uni√≥ a nuestro linchamiento antimutardos
Y efectivamente, en cuanto empezó el primer turno, un perromorfo de mi rival se abalanzó sobre Jaime Oliver…


‚ÄúUn aullido demoniaco se escuch√≥ reverberar entre los restos ruinosos entre los que se agazapaba la gente de ‚ÄúEl Guapo‚ÄĚ. ‚Äď ¬°Hostia puta!, que se nos echan encima‚Ķ-, es todo lo que pudo gritar Jaime Oliver mientras dejaba su arco en el suelo y desenfundaba uno de sus cuchillos de trinchar carne. Actu√≥ por puro instinto, ya que la deforme bestia avanzaba a grandes zancadas con sus amorfas y salivantes mand√≠bulas desencajadas al tiempo que soltaba sus espeluznantes aullidos. Jaime no se lo pens√≥ y en vez de esperar a su enemigo, se lanz√≥ hac√≠a √©l, carg√≥ hacia la bestia a√Īadiendo a la carga toda su fuerza y cuando pr√°cticamente lo tuvo encima‚Ķ, le lanz√≥ el cuchillo a la bestia al centro de su abiertas fauces al tiempo que destrababa su hachuela de despiezar galligartos y mientras hac√≠a un quiebro descargaba su herramienta contra la cabeza de aquel monstruo‚Ķ .‚ÄĚ

-              ‚Äú¬°Chack!. ¬°Choffffff!‚ÄĚ-

En eso se resumi√≥ aquel primer lance de la partida, Jaime Oliver hundi√≥ su hachuela en mitad de la cabeza de aquella bestia dej√°ndola lista de papeles. Ante la estupefacci√≥n de sus compa√Īeros, a los que apenas les hab√≠a dado tiempo a desenfundar sus armas. En el otro extremo del campamento Mutardo se escucharon gritos de alg√ļn pobre K√≠e al que otras bestia de esas le estaban dando lo suyo





                       Jaime Oliver tras tener unas palabras con el perromorfo local...

-              ‚ÄúJoder, nos han madrugado‚Ķ- murmur√≥ Clint. ‚Äď Arriba todos y a lo nuestro-, dijo con total tranquilidad y sin esperar a ver si su gente le segu√≠a, ech√≥ a correr hacia la siguiente cobertura.‚ÄĚ

El primer turno no dio mucho juego, Selva atac√≥ con sus dos perromorfos, uno en cada lateral de la mesa. Yo tuve suerte con los dados y pude tumbar a uno de sus perromorfos. En el otro lateral de la mesa Selva pudo cobrarse su primera v√≠ctima. El resto de mis compa√Īeros de ataque tambi√©n dedic√≥ sus dos acciones a correr hacia delante para poder acercarse lo m√°s posible al enemigo. Yo hice lo propio, pero en vez de tratar de forzar la entrada por el centro que estaba muy protegido, decid√≠ correr a lo largo del lateral de la mesa y forzar las dos vallas por donde m√°s me interesaba, corr√≠ hasta otro grupo de ruinas en el que cobijarme, ya que a menos de 60 cm ten√≠a un rifle con mira telesc√≥pica que lo √ļnico que buscaba era cazar a mi gente. Por desgracia estaba solo en m√≠ ataque, ya que en el despliegue aleatorio que se hizo de bandas, la m√°s cercana a m√≠ se encontraba a 40 cm detr√°s de la m√≠a‚Ķ, lo que en la pr√°ctica era avanzar siempre sabiendo que en caso de que las cosas se me pusieran muy chungas, no contar√≠a con nadie que me pudiese echar una mano durante dos turnos. Pero oye‚Ķ, mis k√≠es buscaban la gloria y hacerse un nombre en el P√°ramo, as√≠ que me lanc√© hacia delante sin pensarlo dos veces.



Turno 2:

En el lado derecho de la mesa, los pandilleros que estaban all√≠ pudieron acabar con el perromorfo que abati√≥ a su compa√Īero en el turno anterior, pero se vieron retrasados de nuevo por otro par de mutantes que estaban all√≠ desplegados y no pudieron seguir avanzando, por suerte para ellos, ten√≠an desplegados por detr√°s a 20 cm una banda de chatarreros y a 40 otra de mutardos. La llegada de refuerzos en forma de los Chatarreros de ‚ÄúLos chicos de la charca‚ÄĚ estaba cercana, as√≠ que era cuesti√≥n de aguantar un poco m√°s hasta que los n√ļmeros se impusieran y pudiesen acabar con esos mutardos que les estaban retrasando. Algunos de los fulanos que viv√≠an por la zona, salieron con sus armas a ayudar a los mutardos, aunque lo cierto, es que eran tan feos y deformes, que ellos mismos pod√≠an pasar por mutos, aquellos que ten√≠an arcos, decidieron disparar contra aquella aglomeraci√≥n de enemigos que se les ven√≠an encima, aunque sin mucho √©xito.
Otro grupo de paisanos, viendo lo que mi gente trataba de hacer, decidieron correr dentro del perímetro para establecer una fuerza de choche por si lográbamos atravesar las vallas.
Por mi parte, recoloqué mejor a Susi y Dany, que se iban a encargar de disparar y abatir a la francotiradora y a algunos de aquellos bastardos que brotaban del suelo como la mierda de bufamello. Clint, Jaime, Samanta y Alabama decidieron correr hacia la protección de un tramo de muro de piedra que marcaba los límites del campamento mutardo. Jaime Oliver no llegó a alcanzar la seguridad del mismo por un par de metros...



                       Mis muchachos comienzan a correr buscando la seguridad del lejano muro

‚ÄúClint despeg√≥ la cabeza apenas unos mil√≠metros del muro en el que se estaban refugiando para ver el terreno que ten√≠an por delante. Joder‚Ķ, hab√≠a mucho terreno descubierto por delante, la mejor opci√≥n era correr hacia el muro de piedra que rodeaba el campamento de los bichos y seguir corriendo a lo largo de √©l hasta llegar a la zona de vallas y all√≠ tratar de romperlas para pasar‚Ķ, eso le llevar√≠a un rato y de paso le dar√≠a tiempo a Danny y Susi para tumbar a aquella cabrona que hab√≠an visto apunt√°ndoles con aquel rifle. Le hizo un gesto a sus tiradoras para que les cubrieran y cuando vio que empezaban a pillar posiciones de disparo, sali√≥ disparado de su refugio seguido de cerca Samanta y Alabama, Jaime les segu√≠a apenas un par de metros por detr√°s‚Ķ, Clint toc√≥ el muro. Dos, cont√≥ cuando lleg√≥ Samanta, tres dijo al llegar Alabama‚Ķ, de pronto un zumbido pas√≥ por encima de sus cabezas y vio como Jaime ca√≠a desplomado al suelo. Joder‚ÄĚ




                         La francotiradora enemiga esperando a cazar a mis chicos




                        Jaime Oliver cae fulminado a mitad de carrera en campo descubierto

Turno 3:

‚ÄúDanny estaba apuntando al hueco en el que sab√≠a que se hab√≠a escondido esa cabrona con rifle, pero jodeer, no lograba enfilarla, apenas ve√≠a el ca√Ī√≥n de su arma. El sudor corr√≠a por su frente y bajaba por su cara, pero nada perturbaba ni su respiraci√≥n, ni su pulso. Sab√≠a que el mejor momento para disparar es cuando su rival se moviese para disparar contra otro blanco, as√≠ que cuando asinti√≥ al gesto que le hizo su jefe, acarici√≥ con su dedo el gatillo y espero tranquilamente a que su rival cometiese un error cuando disparase contra sus compa√Īeros que sal√≠an en tromba de su escondite‚Ķ . De pronto, vio por el rabillo del ojo un movimiento en una zona que ella no se esperaba . ‚ÄďJoooooooder-, gru√Īo, esta vez le hab√≠an enga√Īado a ella, adem√°s de la francotiradora, un mutardo con arco apareci√≥ unos metros m√°s all√° subido a una plataforma, dispuesto a disparar contra sus compa√Īeros. La fracci√≥n de segundo que dud√≥, fue suficiente para que su rival lograra abatir de un disparo a Jaime cuando estaba a punto de ganar la seguridad del muro de piedra. Su disparo de r√©plica fue letal y tumb√≥ a la tiradora de un certero disparo. ‚Äď Mierda, mierda, mierda‚Ķ, se repet√≠a mientras expulsaba la bala de su rifle y cargaba una nueva para disparar contra el arquero-, pero a su lado Susi realiz√≥ otro disparo que impact√≥ en el arquero. Aquellos cabrones hab√≠as podido abatir a Jaime, pero les hab√≠a costado muy caro.

-              Todo libre grit√≥ Susi desde su nido de tirador-





                                   Mis tiradoras se cobran justa venganza sobre sus enemigos




                                                             Tiradora enemiga abatida




                               Enemigo instantes antes de ser abatido por mis tiradoras

En ese momento Jaime levantó la cabeza y una de sus manos haciendo un gesto de que estaba bien, que siguiesen sin él. La bala le había dado en su brazo derecho, joder, dolía horrores, pero no sangraba mucho, el disparo había sido limpio, así que se arrastró hasta un lugar a cubierto, se limpió la herida con un poco de agua y se la vendó con un trozo de tela de su propia camisa. Levantó la cabeza y vio como su gente seguía corriendo a lo largo del muro buscando una brecha por la que colarse. Para él ya no habría más combate ese día.

Después de abatir al tirador de mi enemigo, continué corriendo con Clint, Samantha y Alabama en su fase de acción.



                                   Clint contin√ļa liderando la marcha de sus muchachos

En el lado izquierdo de la mesa, mis compa√Īeros pandilleros y chatarreros, segu√≠an enzarzados con un par de mutantes que les estaban complicando mucho la vida, logrando incluso abatir alguna mini m√°s. Los otros tres compa√Īeros atacantes hab√≠an tenido que desplegar muy lejos por la zona que les toc√≥ en las tiradas aleatorias de despliegue y segu√≠an avanzando para poder llegar lo antes posible al combate.

Turno 4:

La partida se hab√≠a convertido en una lucha a contrarreloj, a√ļn estaba muy lejos de mi objetivo y ten√≠a que abrir brecha en dos vallas y llegar hasta el rinc√≥n m√°s oscuro del edificio en el qu√© cobardemente se hab√≠a escondido el l√≠der Mutardo..., perd√≥n, quer√≠a decir, entrar en la guarida que gallardamente defend√≠a el l√≠der rival...

As√≠ que contin√ļe corriendo con Clint "el Guapo" abriendo camino, aprovechando aquella mejora que obtuve en partidas anteriores y que me otorg√≥ una acci√≥n extra por turno para mi jefe. Lo que me permiti√≥ seguir avanzando todos los turnos un buen trecho extra. Clint iba a ser mi ariete, el correr√≠a por delante de su gente y aprovechar√≠a esas acciones extras para forzar brechas en las defensas, de forma que cuando llegase su gente a √©stas, se las encontrase ya abiertas y pudiesen avanzar sin oposici√≥n. Al final de ese turno, logr√© posicionarme para en el siguiente tratar de avanzar el ultimo trecho hasta el lugar que hab√≠a elegido para forzar las vallas. Samantha y Alabama le segu√≠an todo lo cerca que su movimiento les permit√≠a.




                       Clint contin√ļa marcando el camino a seguir a sus chicos

Por su parte Danny y Susi decidieron tomárselo con calma, apuntar sus rifles y disparar contra los habitantes que rodeaban el asentamiento mutardo y trataban de obstaculizarme el paso en cuanto pudieran. Eran 5 humanos, dos armados con arco y los otros tres con mazas. Así que la decisión lógica fue tratar de tumbar a los dos arqueros.

‚ÄúNo hab√≠a tiempo para pensar en nada m√°s que en abatir al siguiente enemigo. Asi que se fijaron en el grupo numeroso de apestoso amantes de los mutos se dirig√≠a a tratar de defender el lugar que sus compa√Īeros eligiesen para forzar el paso al campamento enemigo. Su trabajo era precisamente ese, despejar el camino de toda aquella chusma. Sin pensarlo dos veces, Danny silb√≥ para atraer la atenci√≥n de Susi y con un gesto de cabeza le se√Īal√≥ a aquellos fulanos

-              El arquero de cabeza es m√≠o grit√≥ ‚Äď

Susi asinti√≥ y encar√≥ su rifle contra el otro arquero. Zuuuuumm. Chasssss. Zuuuummmm. Chasssss. Dos disparos y dos fulanos menos dispuestos a dar problemas.‚ÄĚ


Ese turno las cosas salieron a pedir de boca logre avanzar con mi gente si encontrar oposición y abatir a mis dos objetivos seleccionados. Así termino mi cuarto turno.

Mi rival hizo avanzar a los tres humanos que le ayudaban a defender el asentamiento, pero al tener solo dos acciones de movimiento, continuaban por detrás de Clint, y a la par que Alabama y Samantha, pero con un par de muros de vallas de por medio que les separaba y les impedía buscar el combate cuerpo a cuerpo.

En el otro lado de la mesa el francotirador mutardo continuaba haciendo de las suyas y volvía a abatir otra miniatura aliada. Por suerte los Chicos de la Charca lograron seguir echando una mano a los diezmados pandilleros, sus intentos se perdieron de forma infructuosa, entre chispas, nubes de humos y chirridos de todo tipo cada vez que activaban sus estrambóticas armas.




                          Francotirador mutardo mantiene a raya a los otros atacantes

Turno 5:

‚ÄúEl sudor ca√≠a a chorros por debajo de la m√°scara con la que se cubr√≠a el Guapo su cara. Corr√≠a con su escopeta entre las manos, echando miradas de reojo a los fulanos que les persegu√≠an, pero sin perder de vista el punto que hab√≠a elegido para abrir brecha en el campamento mutardo. Unos disparos y unos alaridos de dolor sonaron a su espalda. Volvi√≥ levemente la cabeza y pudo observar con satisfacci√≥n como sus chicas hab√≠an quitado de en medio a dos de aquellos cabrones. Sonri√≥ seguro de si mismo y su pe√Īa. Joder, con aquellos k√≠es respald√°ndole, pod√≠a enfrentarse a lo que fuese‚ÄĚ

La hora de la verdad había llegado, si quería tratar de llegar a acabar con el líder enemigo, tenía que abrir hueco es sus defensas en este turno. Hice avanzar a Clint otra acción más y me guarde las dos siguientes en tratar de forzar la primera valla. Fallé mi primera tirada, pero la segunda obtuve el resultado adecuado y logre abrir hueco.




                           Primera brecha abierta en las defesas mutardas

Por su parte, con Samantha y Alabama usé las dos acciones en continuar corriendo, de forma que redujeron la distancia que les separaba de su jefe hasta casi llegar a su altura.

Por su parte Danny y Susy al no tener un buen √°ngulo de disparo con los tres humanos que persegu√≠an a sus compa√Īeros, decidieron correr durante todo el turno y buscar una buena posici√≥n desde la que continuar proporcionando fuego de cobertura.

Mi rival, viendo que finalmente el ataque que m√°s opci√≥n ten√≠a de causar da√Īo era el m√≠o, decidi√≥ desplazar el francotirador que cubr√≠a el otro lado de la mesa, para cubrir el lado por el que yo estaba atacando. Por suerte, ese turno a√ļn no logr√≥ colocarse en posici√≥n para dispararme.

‚Äú  - Fiiiiiiiiiiiiiiiiiiuuuuu‚Ķ- Un silbido sobresalt√≥ a Ojito Salt√≥n, justo cuando iba a disparar contra uno de aquellos bastardos que quer√≠an quemarles sus chabolos. El disparo se fue a tomar por culo, malgastando una de sus preciosas balas.
-              Cago tu puta madre t√≠o, que no me des esos susto -, le grit√≥ a su compa√Īero que desde abajo le hac√≠a se√Īas
-              D√©jate de hostias y sal echando patas al otro lado del chabolo, que un grupo de cabrones ha destrozado uno de los muros y se nos est√°n colando-
-              Puuuuuuuuuuuuuuta madre-. Se colg√≥ el rifle del hombro y comenz√≥ a subir por la escala de mano para tratar de llegar al otro lado y buscar una buena posici√≥n desde la que detener a sus atacantes‚ÄĚ




                            El Francotirador mutardo cambia de posici√≥n para frenar a Clint


Las sombras que llevaban siguiéndome desde hacía varios turnos, continuaron avanzando tercamente para tratar de retrasarme. Simplemente con lograr impedirme avanzar durante un turno, lograrían ese objetivo.

Mis compa√Īeros de ataque que estaban m√°s retratados lograron llegar a distancia de disparo y comenzaron a abatir los defensores que cerraban la entrada que hab√≠a en el centro de la mesa. Ya sab√≠an que era imposible que llegasen a entablar combate con el jefe rival, pero har√≠an todo lo posible por atraer a cuantos m√°s enemigos mejor, para tratar de despejarme el camino lo m√°s posible

Turno 6:

Otro turno a cara o cruz..., así que comencé con lo más primordial. Clint sin pensárselo dos veces atravesó el hueco que acababa de abrir, se precipitó contra la nueva valla y logró derribarla al primer intento.



          "El Guapo" logra derribar las defensas mutardas y penetrar en el interior del campamento

No había tiempo para celebraciones, tenía a un fulano prácticamente encima…

‚ÄúClint arroj√≥ a un lado las cizallas que hab√≠a utilizado para agujerear las dos alambradas que acababa de atravesar, recogi√≥ su escopeta del suelo, avanzo a la carrera buscando el cada vez m√°s cercano edificio, en el que supon√≠a que aquel cabr√≥n hab√≠a escavado el hoyo m√°s profundo que pod√≠a para ocultarse de lo que se le ven√≠a encima. Por el rabillo del ojo vio que uno de los perseguidores se le hab√≠a echado pr√°cticamente encima y que por mucho que corriese, era cuesti√≥n de segundos que llegase a alcanzarle. Adem√°s, no quer√≠a entrar a un edificio que pod√≠a estar lleno de enemigos con otro tipo pis√°ndole los talones. Hizo chasquear la corredera de su escopeta introduciendo un cartucho en la rec√°mara y pr√°cticamente sin mirar mientras continuaba su carrera, descerraj√≥ un tiro contra aquel pobre desgraciado‚Ķ, a una distancia tan corta y con un cartucho de postas, fallar era pr√°cticamente imposible. No se par√≥ a ver como el fulano sal√≠a despedido hacia atr√°s catapultado al ser alcanzado de lleno por el impacto del disparo, ni que pasaba con los otros que a√ļn le persegu√≠an, confiaba en que su gente supiese como lidiar con ellos.‚ÄĚ

Con su √ļltima acci√≥n ‚Äúel Guapo‚ÄĚ quito el seguro de su escopeta y abati√≥ a uno de aquellos fulanos que llevaban varios turnos persigui√©ndoles.

Samantha plantada en el primer agujero que había abierto su jefe, afianzó las piernas, amarillo su pistola y disparo contra otro de sus perseguidores

“Mierda, llevaba corriendo un buen trecho y el pecho no dejaba de palpitarle, le dolía un costado y las piernas le ardían de tanto correr. Por fin había alcanzado el primer agujero que tenía que atravesar para llegar al otro lado, se paró el tiempo justo para coger una buena bocanada de aire antes de lanzarse a otra nueva carrera. El tiempo justo de ver como el cabrón de su jefe ya había logrado abrir hueco en la siguiente valla y se lanzaba al interior del asentamiento enemigo.
Tenía que reconocer que el tipo los tenía bien puestos, por eso había decidido seguirlo en su día. El tío era la hostia, atravesó el agujero como si nada, disparando a diestro y siniestro para quitarse a los fulanos que se le echaban encima y sin pararse a mirar lo que sucedía continuaba avanzando hacia su objetivo. O se espabilaba o su jefe iba a tener problemas como aquellos dos fulanos que quedaban en pie se le echasen encima.
Con toda la calma que pudo, sacó su pistola, amartilló el arma, dejó escapar el aire de sus pulmones y cuando notó que su pulso se relajaba, apretó el gatillo.

-              ¬°Blammm!- , atron√≥ el disparo en sus o√≠dos. Una sonrisa asom√≥ a sus labios cuando vio al fulano contra el que hab√≠a disparado voltear en el aire a media carrera y quedarse tirado all√≠ donde se desplom√≥‚ÄĚ


Alabama por su parte atravesó el hueco y corrió hasta alcanzar el segundo agujero abierto por su jefe

Danny y Susi volvieron a gastar sus dos acciones en acercarse de nuevo a sus compa√Īeros para tratar de cubrirles de posibles enemigos que les salieran al paso


Mi rival uso su sexto turno para hacer avanzar al √ļltimo de sus simpatizante de mutardos que hab√≠an cogido sus armas para defender a sus convecinos de asentamiento y que quedaba en pie en mi zona. Pero estaba tan lejos que ni gastando sus dos acciones en moverse, pudo llegar a trabarse en combate cuerpo a cuerpo con Clint.

Aprovech√≥ para recolocar mejor a su l√≠der y colocarlo dentro del edificio en el que se refugiaba, lo m√°s alejado posible de la entrada lateral que este ten√≠a y por la que yo iba a tratar de entrar. Recoloc√≥ a su Bestia del Pozo fuera del edificio, detr√°s de una buena cobertura , coloc√°ndola a cubierto en espera de que pudiera cargar contra el primer pandillero que se acercara. Tambi√©n sac√≥ otro mutante m√°s, armado con una pistola rapi√Īada dispuesto a disparar contra aquellos que osaran acercarse

Por √ļltimo, el francotirador mutardo esquiv√≥ un par de lejanos disparos de los chatarreros y se coloc√≥ en posici√≥n para disparar, lo que hizo sin perder tiempo...

“Ojito saltón llegó a la pasarela que había en el tejadillo del chavolo echando el bofe. No le dio tiempo a parar a recuperar el aliento, ya que vió como aquellos cabrones habían entrado dentro del asentamiento y se acababan de cargar a dos de los suyos. No le quedó otra que descolgarse apresuradamente el rifle del hombro y prácticamente sin apuntar, disparar contra aquella mala bestia enmascarada que se les estaba echando encima… .
-              Click. ¬°Blam!. Ziummmmm‚Ķ-


El disparo pas√≥ bastante desviado de su objetivo, aunque esperaba que al menos el disparo le metiese el miedo en el cuerpo a ese fulano y decidiese cubrirse, para darle el tiempo suficiente de recargar y volver a disparar contra √©l‚ÄĚ.



 Clint no se acobarda por los disparos del enemigo y contin√ļa tercamente corriendo hacia su objetivo

El resto de atacantes de las otras bandas lograron forzar un par de agujeros en las defensas del asentamiento mutardo, pero estaban tan lejos del edificio en el que se encontraba nuestro objetivo, que su actuación se centraba en ejercer como expedición punitiva y abatir a los mutardos que se encontraban en ese zona. Pero a estas alturas de partida, solo mis kies tenían alguna oportunidad de abatir a nuestro objetivo

Séptimo turno:

Mis prioridades ese turno estaban claras, llegar hasta el edificio en el que se encontraba el l√≠der enemigo y tratar de abatirlo en el √ļltimo turno...

Lo primero que tenía que hacer era quitarme a ese francotirador mutardo de encima. Así que tanto Danny como Susi gastaron sus dos acciones en apuntar y disparar…

‚ÄúEl sonido del disparo del rifle alert√≥ a las dos tiradoras pandilleras. Pensaban que en aquella zona ya no hab√≠a peligro de ning√ļn rifle, ya que desde que abatieron a la otra tiradora, hab√≠a permanecido con los ojos bien abiertos tratando de descubrir posibles peligros ocultos para sus compa√Īeros. Las dos, como una sola, interrumpieron abruptamente su carrera, echaron rodilla a tierra y dispararon contra el lugar del que ven√≠an los disparos.

-              ¬°Blam. Blam. Ziummmmm. Clink. Clank!.

Mierda, los dos disparos se estrellaron en las planchas de metal que cubr√≠an a la tiradora rival‚Ķ‚ÄĚ


El mutardo estaba tan bien cubierto, que ambos disparos de rifle se estrellaron en el antepecho de la terraza desde la que disparaba. Mierda, esas dos tiradas fallidas me supusieron un gran rev√©s y me obligaron a replantearme c√≥mo proceder a continuaci√≥n. Opt√© por disparar con la escopeta de Clint al mutardo de marras, no por capricho y si por decisi√≥n t√°ctica. Sab√≠a que dentro hab√≠a dos mutardos, un Cabezon y el jefe rival, fuera otro mutardo m√°s y la Bestia del Pozo. As√≠ que iba a necesitar ayuda para abrirme paso a la fuerza. Mi intenci√≥n era que al menos otra de mis Minis pudiese llegar al combate en el √ļltimo turno, pero si echaba a correr en este turno, mis posibles refuerzos se quedar√≠an al descubierto, a corta distancia de la francotiradora, que si gastaba sus dos acciones en apuntar y disparar, podr√≠a abatirme esas minis de refuerzo.

‚ÄúClint continu√≥ sin desviarse lo m√°s m√≠nimo de su objetivo. El disparo que acababa de pasar zumbando al lado de su oreja, no le disuadi√≥ lo m√°s m√≠nimo. Sab√≠a que su pe√Īa tratar√≠a de eliminar ese obst√°culo de su camino. √Čl sigui√≥ avanzando al tiempo que activaba la corredera de su escopeta e introduc√≠a un nuevo cartucho en ella listo para ser usado‚Ķ, sab√≠a que solo le quedar√≠an dos cartuchos y luego tendr√≠a que tirar de su espada para hacer frente a lo que le saliera al paso.
Los disparos de r√©plica de sus tiradoras se estrellaron contra las chapas que proteg√≠a a la tiradora rival. As√≠ que Clint no lo pens√≥ ni un segundo, elev√≥ su escopeta y dispar√≥ contra el suelo de rejilla del saliente en el que se hab√≠a parapetado aquel bicho. Puede que las chapas de metal le protegiesen el cuerpo, pero las rejillas del suelo no pudieron hacer nada contra las postas de su cartucho‚Ķ . El disparo alcanz√≥ de lleno al mutardo vol√°ndole los pies y provocando que √©ste se desplomara gritando de dolor en el suelo de la pasarela‚ÄĚ


A tan corta distancia, con los modificadores por disparar a corta y con postas, logre abatir al tirador rival... El primer escollo había sido salvado, pero me quedaba otro más ese turno, el mutardo con pistola... Así que me tocó avanzar con mi segunda acción hasta llegar a la entrada lateral del edificio y…

‚ÄúAutom√°ticamente expuls√≥ el cartucho de la escopeta y carg√≥ otro cartucho en la escopeta, sab√≠a que despu√©s de aquel disparo, s√≥lo le quedar√≠a. No ten√≠a mucho m√°s opci√≥n, as√≠ que mientras trataba de llegar a la entrada del edificio, descerraj√≥ un tiro contra el mutardo que guarnec√≠a esa entrada, que sali√≥ disparado hacia atr√°s por la fuerza del impacto‚ÄĚ.

Con su tercera acción, Clint acababa de descerrajarle un disparo a bocajarro al pobre bastardo... Bingo, la escopeta en manos de Clint estaba demostrando ser letal




                             Un fulano menos que se interpone entre su presa y √©l

Samantha por su parte cargó contra el habitante del asentamiento que quedaba, para evitar que pudiera atacar por la espalda a su jefe.

‚ÄúCon un alarido de triunfo Samantha desenvain√≥ su espada de combate y se lanz√≥ contra el costado de aquel fulano dubitativo que quedaba del grupo que trat√≥ de cerrarles el paso. El pobre desgraciado hab√≠a empezado aquella carrera muy confiado en sus posibilidades, rodeado de compa√Īeros. Pero llegados aquel momento, sus compa√Īeros de armas hab√≠an sido abatidos a lo largo de la r√°pida cabalgada y ahora estaban tirados en el suelo inconscientes o retorci√©ndose de dolor‚Ķ . Su momento de duda mientras se aprestaba para combatir contra aquella tipa que se le ven√≠a encima llena de rabia, le dio a su rival el instante que necesitaba para lanzarse en un √ļltimo gran salto y descargar su arma contra √©l. El dolor lacerante que recorri√≥ su costado, all√≠ donde su rival hab√≠a desgarrado su costado, fue el incentivo que necesita aquel pobre desgraciado para retirarse arrastr√°ndose de aquel combate‚ÄĚ.

Samantha hab√≠a logrado abatir a la mini con los modificadores obtenidos por cargar desde tan lejos con su enemigo a la vista. Por √ļltimo Alabama corri√≥ detr√°s de su jefe, hasta casi colocarse a su espalda

Danny y Susi atravesaron el hueco en las dos vallas. Ya no llegar√≠an al combate, pero tal vez sus disparos sirvieran para acabar con alg√ļn mutardo que tratase de hacer una √ļltima salida desesperada.

Ahora tocaba ver cómo iba a actuar mi rival...

Selva opt√≥ por jugar su carta m√°s poderosa contra m√≠ y me lanzo su Bestia del Pozo directa a por "el Guapo". Con √©l Cabezon le concedi√≥ una tercera acci√≥n, gastando las dos primeras en cargar contra ‚Äúel Guapo‚ÄĚ.

‚ÄúTras su √ļltima v√≠ctima abatida, Clint trat√≥ de cargar el nuevo cartucho en ‚ÄúMordedora‚ÄĚ, hasta ahora no hab√≠a pensado ponerle nombre a su escopeta, pero despu√©s del buen servicio que le estaba prestando ese d√≠a, el arma merec√≠a un nombre. Mordedora, as√≠ se llamar√≠a aquella cabrona devastadora.
Pero hasta ah√≠ pudo llegar ese fugaz pensamiento, un rugido pavoroso inund√≥ sus o√≠dos, una jodida masa de carne se le hab√≠a echado encima, en dos zancada la tendr√≠a encima y sin tiempo de sacar su rebanadora de la funda de cuero que llevaba colgada en la espalda, hizo lo √ļnico que pudo, levantar su escopeta tratando de bloquear el demoledor golpe que la bestia le estaba lanzando‚Ķ




                               La bestia del pozo se lanza a la carga a por su enemigo...

Y por mucho que Clint tratase de bloquear el golpe con su escopeta..., la velocidad de esa criatura fue tan asombrosa que no le dio tiempo a colocarse en guardia y fue arrollado por tan devastador ataque. El golpe no fue mortal, ya que la criatura después de lanzarle varios metros volando a un costado de la entrada, continuó su alocada carrera contra Alabama. Clint no pudo más que observar como la bestia le superaba a él y atacaba a su pandillera, ya que el golpe le había arrancado el aire de sus pulmones y la escopeta de sus manos. En esos momentos se encontraba absolutamente a merced del enemigo.



          Exhausto, despu√©s de la mortal galopada, Clint sucumbe ante tan poderoso enemigo

La bestial criatura no se par√≥ a ver lo que hab√≠a ocurrido con su rival y se lanz√≥ contra la nueva amenaza que trataba de entrar en su hogar. El monstruo mutado, con m√°s fuerza que cerebro arroll√≥ a Alabama lanz√°ndola tambi√©n por los aires. Momento que eligi√≥ para frenar su carrera y lanzar un grito de desaf√≠o a cualquier rival que tratase de acercarse a desafiarla‚ÄĚ.



                                         Alabama es arrollada por la Bestia del Pozo

Finalmente, mi larga carrera para tratar de acabar con el l√≠der enemigo, se hab√≠a visto frenada en un solo turno por una √ļnica miniatura. La bestia del pozo hab√≠a aprovechado sus dos acciones y la tercera acci√≥n proporcionada por el Cabez√≥n, para abatir mis dos √ļnicas posibilidades de entrar en el edificio en el √ļltimo turno... As√≠ que para bien o para mal, mi intento de cumplir la misi√≥n hab√≠a fracasado cuando casi pod√≠a tocar con la punta de los dedos la oportunidad de lograrlo

Turno ocho:

El octavo turno, estando las cosas como estaban, no tuvo misterio.

‚ÄúDanny nunca hab√≠a sido tachada de cobarde por nadie‚Ķ, ni tampoco de est√ļpida, as√≠ que hizo lo m√°s inteligente en aquella situaci√≥n. No iba a estar dispuesta a acercarse a aquel mont√≥n de carne hipervitaminada y mineralizada. Le descerraj√≥ un tiro en medio de su chola, dejando a la bestia malherida y tambale√°ndose. Situaci√≥n que aprovecharon Clint y Alabama para ponerse en pie como pudieron y tratar de recomponerse para lanzar un nuevo asalto.



      Danny se cobra venganza y la Bestia del Pozo yace rodeada de los habitantes del asentamiento de los que mis chicos dieron cuenta en los √ļltimos turnos

Pero Samantha grit√≥ y se√Īal√≥ hacia una de las brechas que hab√≠an abierto sus aliados. √Čstos se estaban retirando hacia la brecha, sin perder la cara al enemigo, pero retrocediendo claramente.
Clint miró la luz mortecina que quedaba en el cielo. Escupió al suelo una flema de sangre y asintió…

-              V√°monos, aqu√≠ ya hemos hecho lo que ten√≠amos que hacer -

Es verdad que le hubiese encantado patearle los huevos a aquel bicho malparido que lideraba a toda aquella de mutardos, pero la noche se les estaba echando encima y aliados hab√≠an decidido retirarse. Luchar de noche no suele traer m√°s que mierda, confusi√≥n y bajas innecesarias. As√≠ que hab√≠a llegado el momento de retirarse, recoger a sus heridos y volver a casa. Puede que no le hubiesen tocado un pelo al l√≠der de aquel grupo, pero el mensaje supon√≠a que estaba entregado. Si tocas los huevos a la gente de Puentechatarra, iremos a por ti‚ÄĚ.


Mi √ļltimo turno, s√≥lo sirvi√≥ para abatir la Bestia del Pozo con mis disparos y as√≠ termino la partida

“Clint no podía estar más equivocado respecto al resultado de aquella refriega. Cuando aquel mutardo salió del edificio en el que había estado durante todo el ataque refugiado dirigiendo a sus fuerzas, lo primero que hizo fue ordenar ayudar a los heridos y contar los muertos. Después al reflejo de las llamas de los chavolos que estaban ardiendo, dejó que sus seguidores que habían sobrevivido al ataque comenzasen a aclamarle con el nuevo título que acababa de adjudicarse…, desde ese día, se haría llamar por el grito con el que le aclamaban sus seguidores…:

-              ¬°Eres el Puto Amo del P√°ramo!. ¬°El puto amo del P√°ramo!




El líder Mutardo abandona la seguridad de su escondite para ser jaleado por sus seguidores supervivientes

Seguramente tocar√≠a volver a darle otra lecci√≥n a aquel desgraciado para que aprendiese de una vez por todas que no pod√≠a imponer su ley en el P√°ramo. Pero mientras ese momento llegaba, disfrutar√≠a de su t√≠tulo. El Puto Amo del P√°ramo‚ÄĚ.



Conclusiones:

La partida me pareci√≥ muy emocionante y disfrute un mont√≥n de esa lucha continua contra el reloj para llegar a mi objetivo. Cada turno tuve que imponer peque√Īos objetivos a corto plazo para lograr cumplir la misi√≥n. Fracasar en cada uno de ellos implicaba que me ser√≠a imposible llegar a acercarme lo suficiente si quiera para intentarlo

Reconozco que para los jugadores que desplegaron m√°s lejos en la mesa, la partida casi careci√≥ de inter√©s, ya que se tiraron media partida avanzando y cuando pudieron llegar al combate, √©ste solo sirvi√≥ para acabar con minis enemigas, pero que no tendr√≠an ning√ļn inter√©s de cara al resultado de la partida.
Para evitar esa situación hablamos con Nacho y le propusimos alargar el escenario a 10 turnos o en su defecto acercar los puntos de despliegue más retirados. Al menos otros 40 cm más cerca del asentamiento enemigo, ya que de esta manera te quitas de tener que estar corriendo durante 4 turnos para llegar a poder combatir.
Personalmente creo que de esta manera el escenario, que de por sí es espectacular y muy muy divertido de jugar, se volvería auténticamente cardiaco. Y de paso el defensor se vería más abrumado por el ataque, pudiéndose generar varios frentes a los que tener que atender.

Dicho lo cual, reconocer que Selva plante√≥ una gran defensa con varias l√≠neas de mutardos y defensores del asentamiento, que obstaculizaron en la medida de lo posible el ataque enemigo. Guardando sus mejores bazas para realizar una √ļltima defensa desesperada en el √ļltimo momento si llegase a ser necesario, como result√≥ ser el caso.

Por mi parte felicitar a Nacho, por los escenarios tan chulos y emocionantes que nos organiza. Est√° siendo una gozada poder jugarlos y disfrutarlos. Poco importa el resultado, lo bueno es jugarlo con tanta buena gente dispuesta a echarse unas risas y lanzar unos dados.
Dar las gracias a  Alejandro, nuestro Power Monger local, por todo lo que se est√° moviendo para crear comunidad de juego en Madrid, por su buena labor organizativa y por el buen rollo que est√° logrando generar entre nosotros. Al pedazo grupo de gente que nos hemos juntado para jugar esa campa√Īa: Nacho, Isa√≠as, Caronte y su calculadora de listas, Fernando, Santi..., en serio, est√° siendo un aut√©ntico placer recorrer el Paramo a vuestro lado

Y por √ļltimo, como es de justicia reconocer y as√≠ todos acordamos cuando decidimos jugar esa partida final con las condiciones propuestas por Nacho: a Selva, El Puto Amo del Paramo, nombre por el que tenemos que dirigirnos a √©l cada vez que crucemos dados contra sus Mutardos en el P√°ramo, hasta que alguien logre destronarle en la pr√≥xima campa√Īa que juguemos‚Ķ, si es que alguien logra destronarle, ja, ja, ja.


Por mi parte decir que ha sido un lujo jugar esta campa√Īa, nada como meterse en una campa√Īa, para empezar casi sin tener idea y acabar pill√°ndole el tranquillo al juego seg√ļn avanzaban las partidas. No se si en la campa√Īa que est√° a la vuelta de la esquina jugar√© con Clint "el Guapo" y sus chicos, pero lo que s√≠ es seguro, es que juegue con quien juegue, sus haza√Īas ser√°n cantadas y narradas para que vosotros pod√°is disfrutar de ellas. Ya que he disfrutado casi tanto jugando, como recreando lo sucedido con mis chicos en esta serie de peque√Īos informes de partida. As√≠ que continuar√© con ellos.

Nos vemos en el Páramos Kíes.

madrid *
  Han dado +1: tonijor, Ashkran, Criamon, korsakov, JokerLAn.
     
     

Re:PUNKAPOCALIPTIC: Clint "el Guapo", aventuras y desventuras de un KFC Desconectado tonijor
Teniente (2557 mensajes) #24. 14 Sep 2017, 09:25

Sin palabras...
Pasada de escenario y pasada de report...

madrid * Sí
 
     
     

Re:PUNKAPOCALIPTIC: Clint "el Guapo", aventuras y desventuras de un KFC Desconectado Criamon
Alférez (1848 mensajes) #25. 14 Sep 2017, 13:00

Increible Abrasapuentes, ya te lo he dicho otras veces pero con este tipo de cosas me tienes ganado al 100%, a mi y a un buen pu√Īado de fans que hemos entrado en el juego gracias a estos fant√°sticos informes!

baleares * http://laarmada.net/taller/punkapocalyptic-hermandad-de-la-luna-de-ebano/
 
     
     

Re:PUNKAPOCALIPTIC: Clint "el Guapo", aventuras y desventuras de un KFC Desconectado korsakov
Teniente (2392 mensajes) #26. 14 Sep 2017, 14:05

Tremendisimo aporte para cerrar la campa√Īa, un aut√©ntico gustazo leer el informe y poder disfrutar de las fotos. Sois todos unos putos amos!!! :cc

extremadur * http://laarmada.net/taller/industrias-korsakov/
 
     


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