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PUNKAPOCALIPTYC: "La Leyenda del Mongolongo de Oro"
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PUNKAPOCALIPTYC: "La Leyenda del Mongolongo de Oro" Desconectado Abrasapuentes
Sargento (535 mensajes) . 19 Sep 2017, 16:12

"El Páramo se había convertido en un colección de zumbados, iluminados y buscavidas de lo más extravagantes, todos tratando de localizar aquella estatua llena de dorados y que rezumaba alucinancia por los cuatro costados…, o al menos eso decía la peña que no paraba de cotorrear sobre aquel chismorreo que habían dado en llamar “El Mongolongo de Oro”

Puentechatarra se estaba quedando vacía de peña, día tras día salían más y más bandas a tope de fulanos siguiendo rumores, visiones en sueños o chismorreos de viejas. Algunas bandas eran poco menos que tres fulanos armados con cuatro palos que recorrerían el Páramo durante días, los pocos integrantes afortunados que acabarían volviendo a Puentechatarra, lo harían medio muertas de sed y hambre, delirando sobre los peligros que tuvieron que afrontar, los asaltos que sufrieron a manos de otras bandas o de las bestias del Páramo…, pero esas historias de fracaso y miseria no nos atañen a nosotros. Otros hablaran de sus penas, nosotros contaremos las hazañas de la Coronel Sander y su peña

A la coronel Sander todo aquel parloteo sobre ese mojón dorado, le parecía auténtica mierda de bufamello, pero en el saqueo y pillaje al que podía someter a aquellos locos sí que veía una oportunidad, aprovecharse de los pequeños grupos que encontrase en su camino para desvalijarles de todo lo que llevasen encima y de paso ajustar cuentas pendientes con alguna gente que llevaba un tiempo buscándole las cosquillas.

Decidió tirar de su mejor gente para ese trabajo, no quería fulanos blandos que manoseasen nerviosamente sus armas cuando llegase el momento de ponerse serios. No lo dudó ni por un momento, esa gente tenían que ser los muchachos de Clint “el Guapo”, que habían demostrado en los últimos tiempos que sabían fajarse en el Páramo, eran kies curtidos y seguros de si mismos, que confiaban en su destreza y sabían apoyarse en sus compañeros para ser aún más letales. Así que llamó a su hermana menor, Betty “la Fea”, para que le acompañara y bajó en persona hasta el local que regentaba en persona Clint para hablar con él, no tenía por qué hacerlo, ella era la jefa de todos aquellos kíes, pero siempre le había gustado guardar las formas y reconocer los méritos de su gente. Ir en persona a hablar con él era un simple gesto, algo que sabía que su mano derecha valoraba y servía para reforzar su férrea lealtad.


-                     Las cosas están así “Guapo”- Sanders estaba sentada en el despacho de Clint exponiendo como veía la situación en el Páramo. – Para nosotros es otra oportunidad para afianzarnos un poco más en Puentechatarra y ajustar cuentas con un par de bastardos que nos la tienen jurada, quitarnos de en medio a un par de arribistas y de paso rapiñar lo que podamos por el camino -.


-                     Es una cuestión de prestigio -. Clint se encogió de hombros y asintió. - ¿A quien voy a llevar? –

Sander rió para sus adentros, el tipo seguía siendo parco en palabra, pero rápido en decisiones. No le gustaba andarse por las ramas y eso siempre fue lo que le gustó de él, por eso era su mano derecha, más allá de la brutalidad que era capaz de demostrar en el combate, era por su eficacia y rapidez al encarar las decisiones que había que tomar.

-          Quiero que selecciones a cuatro de tus chicos y que tú vayas con ellos. Ésta vez os acompañaré yo, hace tiempo que no salgo fuera y tengo que mantenerme en forma antes de que cualquiera empiece a pensar que me estoy volviendo débil y quiera probar nuestra fuerza.

-          ¿Alguien más? -.

El cabrón era rápido, concedió Sander. De eso no había duda, Betty se había quedado fuera del despacho con los muchachos de Clint, ya llevaba un tiempo mandándola de recadera por su cadena de tres locales y creía que había llegado el momento de que saliese al Páramo y demostrase si estaba hecha para asumir más responsabilidades.

-          Voy a foguearla Clint -. Miró directamente a los ojos de su segundo esperando ver alguna reacción. No puedo permitir que siga bajo mi sombra si quiere hacerse respetar. Ella tiene que labrarse su propia reputación - .

-          Yo también lo haría -, zanjó Clint evitando discusiones, estaba de acuerdo con su jefa, realmente creía que la muchacha debía demostrar su valía si quería hacerse respetar. – No se preocupe jefa, déjemela a mí, haré que nos sea útil sin tener que exponerse demasiado. Lo justo para que le pille el gusto al Páramo -. Permitió que asomase su sonrisa lobuna después de decir aquello…

Ya estaba todo dicho entonces, así que los dos se levantaron y salieron fuera del despacho. Los KFC salían de nuevo al Páramo y esta vez lo hacían con su jefa a la cabeza…"


 
Bajo estas premisas acudí al torneo de Punkapocaliptyc que se jugó el fin de semana del 16 y 17 de septiembre en las Freaks Wars. Torneo consistente en tres partidas, en la primera de ella la asignación de rival se realizaría a través de sorteo y los dos siguientes se emparejarían rivales en función de los resultados obtenidos en las partidas anteriores.
 

Mi lista para el Torneo de las Freaks estaba compuesta por:


La coronel Sander: Jefa Pandillera, con rifle, 4 balas y un filo medio

Clint "el Guapo": Curtido, con escopeta, dos balas y filo medio

Danny: Pandillera con arco

Jaime Oliver: Pandillera con arco

Alabama: Pandillera con arco

Betty "la Fea": Piltrafa con maza

Susy: Piltrafa con maza



Había llegado el momento de volver a salir al Páramo

madrid *
  Han dado +1: tonijor.
     
     

Re:PUNKAPOCALIPTYC: "La Leyenda del Mongolongo de Oro" Desconectado Abrasapuentes
Sargento (535 mensajes) #1. 19 Sep 2017, 16:23

Primera Partida:

Escenario: “La Rebelión de las Máquinas”:

"Parecía que había transcurrido una eternidad desde que salieron por la puerta oeste de Puentechatarra hacía ya una semana. Lo mismo daba haber salido por cualquiera de las puertas del asentamiento, pues no llevaban destino definido, su objetivo no era buscar nada concreto y sí aprovechar las oportunidades que el Páramo les fuese deparando. Hasta el momento ya habían localizado un par de montones de chatarra que las tormentas de arena habían dejado al descubierto y de los que convenientemente se llevaron todo lo que les pudo parecer medianamente útil o interesante para vender. También dieron cuenta de un par de pequeños grupos de aquellos tronaos que se lanzaron al Páramo con la esperanza de buscar la estatua esa de oro que había hecho que la gente perdiese la cabeza… . Joder, Sander no recordaba tanta gente deambulando por el Páramo en su maldita vida, había más peña por ahí corriendo de una lado a otro como pollo sin cabeza, que cuando se salían a la venta las jodidas entradas para “El Gran Castañazo”.

Coño, si hasta se rumoreaba que se había visto a Furiosa, El Loco Max o incluso a Ochodedos deambulando por ahí con algunas bandas. Seguro que la mitad de aquellas historias eran mierda de gusarapo y de la otra mitad…, bueno, Sander esperaba que se tratase de gente haciéndose pasar por ellos para espantar a posibles rivales… . Ella llegó a pensar en vestir a algunos de sus chicos como Max o Furiosa cuando comenzó a escuchar los rumores…, pero que coño, si realmente alguno de ellos estaba por allí o se enteraba de que se habían hecho pasar por ellos, estaba convencida de que ya se encargarían de darle su merecido a aquellos cabrones. La reputación y el nombre lo es todo en el Páramo y nadie deja pasar una ofensa real o imaginaria a la ligera, no sería ella quien le diese motivos a ninguna de aquellas malas bestias para presentarse en sus locales dispuestos a aclarar las cosas.


Así que de momento la suerte les estaba sonriendo, ya habían logrado reunir un botín considerable que enterraron convenientemente en las Quebradas, aquél laberinto de rocas afiladas y cañones que se sucedían sin que pareciese que tuviera fin. Mejor viajar ligeros, así ahorrarían fuerzas y evitarían atenciones indeseadas de grupos de carroñeros como ellos, siempre dispuestos a caer sobre un grupo cargado hasta las trancas de botín.


Hasta el momento habían avistado varias veces en la lejanía alguna gran banda, pero la simple contemplación mutua de los números y las armas exhibidas bastaron para disuadirse de no entablar combate. No sabía hasta cuando iban a lograr evitar ese tipo de enfrentamiento, pero si tenían que llegar a las armas contra otra partida nutrida como la suya, estarían dispuestos.


Ahora mismo, lo que más preocupa a Sander y sus chicos era la merma en sus reservas de comida y agua…, ésta se estaba agotando y había que plantearse si desviarse de aquella zona para buscar alguno de los pequeños asentamientos que proliferaban a varios días de marcha de Puentechatarra donde poder obtener provisiones o bien lanzarse contra una partida rival y arrebatarles por la fuerza lo que ellos necesitaban

Al atardecer de aquel día, cuando hicieron el alto dispuestos a montar su improvisado campamento para pasar la noche después de la larga y agotadora marcha del día y cuando aún estaban tratando de decidir que hacer al día siguiente, Danny apareció desde su posición adelantada como exploradora, silbando desde la distancia para avisar a sus compañeros que era ella la que se estaba acercando, y evitar sorprenderles, no fuese que a alguien demasiado nervioso se le escapase un disparo al escuchar el ruido de pasos a la carrera.

Era la mejor haciendo de rastreadora y disfrutaba con aquellas tareas. Llegó jadeando hasta las rocas en las que se habían parapetado sus compañeros mientras ella inspeccionaba la zona y se aseguraba que no les aguardaba ninguna desagradable sorpresa al caer la noche. Se tomó un momento para retomar el aliento, dio un largo trago de agua calentorra que llevaba en su cantimplora e informó de lo que había encontrado:

-          Hay unas colonia de Martinejos un poco más adelante, en una pequeña hondonada entre dos colinas -, sonrió con picardía. – Esos bichos han escavado sus madrigueras entre los restos de unos bugas, jefa, los depósitos de los bugas se ven cerrados… Lo único es que me ha parecido ver un par de mutos vigilando la zona -

-          ¿Estás segura que los coches están sin tocar? -. Le miró con intensidad la Coronel Sander.

-          Cerrados están los depósitos jefa -. Contestó sin amilanarse Danny. -  Si los mutos nos están tendiendo una trampa o sólo pasaban por allí…, eso no puedo decírtelo, he venido perdiendo el culo en cuanto he visto el panorama, no vaya a ser que nos madruguen los Martinejos y la gasofa, si es que algo queda… -.

Sander miró a Clint y este asintió a la pregunta muda. Danny llevaba mucho tiempo bajo su mando, era espabilada y la mejor exploradora que había tenido nunca a su lado. Sabía leer la situación como nadie y no se le escapaba nunca un detalle.

-          Dibújanos la zona…- dijo Sander permitiéndose esbozar una sonrisa

 


Comenzaba la primera partida del primer Torneo de Punka en las Freaks. Para mí iba a tener un sabor muy especial, y es que llevaba un tiempo poniéndole los dientes largos a Criamon, , un buen amigo mallorquín,   para que se animara a jugar a Punka, cual no fue mi sorpresa cuando le comenté que me había apuntado al torneo de Punka en las Freaks y me dijo que se estaba planteando venir a las Freaks a jugar el torneo con la banda de Mutardos que había comenzado a preparar, “La Hermandad de la Luna de Ébano”, un puñado de mutardos adolescentes con mucha mala baba. Así que cuando finalmente me confirmó que se había apuntado al torneo y ya tenía billete de avión sacado, nos conjuramos para hacer todo lo posible para poder cruzar dados en la primera partida, que es la única en la que podíamos tratar de forzar el destino, al decidirse por sorteo los contrincantes y no en función de cruces según los resultados de partidas anteriores. El destino quiso que nos tocase en mesas de juegos contiguas y tras explicarle la situación a nuestros rivales, los dos amablemente nos dijeron que no tenían ningún problema en cambiar los emparejamientos. Por lo que finalmente pudimos disputar la tan ansiada partida.


En serio, antes si quiera de empezar el torneo, éste fue un gran aliciente para mí y el mejor premio que podía depararme ese día. Poder juntarme con un tío tan estupendo como Criamon y jugar la que espero que sea primera de muchas partidas Parameñas juntos… ¡Sed Testigos!

La primera partida del Torneo resultó ser “La rebelión de las máquinas”, íbamos a disponer de tres coches en el centro del tablero y tendríamos que tratar de obtener la mayor cantidad posible de puntos de gasolina. En la tabla de sucesos aleatorios volvimos a hacer un poco de trampas… Sssssshhhhhhh, que no se entere Isra, ja, ja, ja. En mi defensa diré que en agradecimiento por el esfuerzo que hizo Criamon para venir desde Mallorca hasta aquí, quise tener un pequeño detalle con él y le preparé un par de Martinejos como regalo, así que decidimos de común acuerdo jugar el suceso aleatorio de los Martinejos usando los que le había regalado. Por cierto, respecto al tema de los sucesos aleatorios, recomendar encarecidamente a la gente que meta esa tabla en sus partidas, genera la posibilidad de obtener puntos extras por objetivos secundarios que no pueden ser desdeñados, ya que te pueden dar o quitar la partida. Un gran acierto crear esa tabla Isra, la he disfrutado mucho en las tres partidas y en la medida de lo posible la usaré en todas las partidas que pueda.


Una vez que estuvo claro el escenario y el suceso aleatorio que íbamos a jugar, no quedaba más que desplegar. Por la disposición de la escenografía en mesa y por el despliegue que iba realizando mi rival, opté por desplegar muy centrado aunque algo escorado hacia el lado derecho de mi lado de despliegue, tratando de evitar posibles ataques por el flanco de sus tres perromorfos y de paso unas formaciones rocosas en el lado izquierdo que me iban a impedir disparar desde lejos a los mutardos de mi rival.

Mi táctica iba a ser ceder ese lado izquierdo y no disputar el coche que estaba allí, dejando un arquero y a Clint en el centro de la mesa, algo escorados hacia esa zona para entorpecer en la medida de los posible los intentos de extracción de gasolina. Mis otros dos arqueros se situarían en mi flanco derecho para evitar la carga de perromorfos por ese lado, tratando de tumbarlos a distancia con sus arcos o en su defecto retrasarlos en combate cuerpo a cuerpo hasta que Sander o Clint con su filo medio se pudieran encargar de ellos. Todos harían una labor de cobertura de mis dos piltrafas, que en el fondo serían las que iban a llevar el peso de la partida, tratando de obtener la mayor cantidad de puntos extrayendo gasolina. Su labor no era combatir, era darme la partida. Si el rival lograba llegar a contactarlas en combate y tumbármelas, la partida se me iba a poner muy cuesta arriba.


Mi rival se presentó con un Cabezón, el “Gran Hermano de Ébano”, tres perromorfos, cuatro o cinco mutardos y una bestia del Pozo

 

"Sander y sus chicos coronaron la pequeña elevación todos a una, formando una delgada línea que barría cada centímetro de la loma. Llevaban sus armas preparadas para usarlas en cualquier momentos, flechas encordadas en los arcos, rifle y escopeta cargados y amartillados... La luz anaranjada del atardecer bañaba toda la escena, cuando un lejano aullido resonó oculto tras la loma que surgía al otro lado de la hondonada, haciendo que los Martinejos que masticaban la escasa y reseca vegetación que allí crecía se parasen en seco y se elevaran sobre sus patas traseras en estado de alerta

Los aullidos fueron creciendo en tono e intensidad. Los primeros fueron respondidos por un segundo coro de aullidos y al poco tiempo un tercero se unió a los dos anteriores. En cuestión de segundos tres perromorfos atravesaron veloces la cima de enfrente y como una exhalación comenzaron a bajar la poca empinada loma en dirección a la hondonada, hasta que un lejano silbido arrastrado por el viento les detuvo antes de llegar a ésta.

Poco a poco un grupo de grotescas figuras fue apareciendo en la cima que coronaba el otro lado de la hondonada. Un mutardo aquí, otro por allí, uno un poco más lejos, un diminuto Cabezon con una gran vara al hombro..., y una Bestia del Pozo acompañada de otro nuevo par de mutardos

 

- Dos de ellos llevan bidones-, murmuró Danny mientras guiñaba los ojos contra el sol del atardecer tratando de fijarse en todos los detalles

- Han venido a por la gasofa-, convino Clint.

- No si nosotros llegamos primero-, zanjó el tema Sander. -Codo con codo, sin abrir hueco y cubriendo a las que llevan nuestros bidones. Dejad el izquierdo que está muy expuesto e id a por el central y el de la derecha-

 

No hizo falta más, una estrategia sencilla y directa que sus chicos pudieran seguir era todo lo que se necesitaba. Bajaron a la carrera la pendiente y cuando llegaron a la hondonada Sander ordenó un alto"



Turno 1:


Al inicio del primer turno tiramos dispersión de los Martinejos, uno de ellos se desplazó asustado en busca de un lugar donde cobijarse, pero el otro, estresado por todo aquel follón se quedó paralizado en el suelo temblando…, acababa de evolucionar.

Mi rival comenzó en el turno 7 de agilidad haciendo avanzar a sus tres perromorfos por el lado derecho de mi despliegue usando la escenografía como cobertura para negarme líneas de tiro

Aprovechando el despliegue propio y el del rival, utilicé la primera acción de mi jefa para apuntar con el rifle y la segunda para disparar, iba a una tirada de 8 o menos y saqué un 10, primera bala desperdiciada en el torneo. La última acción la volví a utilizar para disparar y aunque impactó en el Cabezón, superó la tirada de herir…



"-   Maldita sea - masculló Sander, expulsando a través del cerrojo de su rifle el casquillo de la segunda bala disparada. Aquel mutardo canijo no paraba de paraba de saltar y era jodidísimo impactarle, las balas silbaron a su alrededor y aquel desgraciado parecía estar disfrutando con el hecho de sacar de quicio a su atacante, dedicándole todo tipo de gestos obscenos".



Hice avanzar a mis piltrafas, Susi y Betty “la Fea”, cada una cargada con un bidón de gasolina directamente hacia los coches. Mientras retrasé el resto de acciones de mis tres pandilleros y curtidos hasta turnos posteriores, esperando a ver cómo reaccionaba mi contrario a esos primeros movimientos. En el lado derecho de mi despliegue, un mutardo rival se encaramó de un gran salto a los restos del techo de una vieja, oxidada y abandonada caravana. La criatura aterrizó sobre el techo de aquellos restos con gran estrépito, creando un gran abollón en él y gastó su segunda acción en tumbarse para evitar que le eligiesen como blanco.
En el centro de la mesa, la bestia del pozo avanzó decididamente hacia el compacto grupo de la coronel Sander, respaldado por otro pequeño mutardo armado con lo que parecía ser un barrote de una vieja verja de hierro forjado rematado con un chuzo puntiagudo. El fulano atravesaba una charca radiactiva a la carrera chapoteando en sus viscosas aguas sin que le pudieran importar las consecuencias.
En el lado izquierdo en su zona de despliegue, el Cabezón se concentró y creó un gran escudo luminoso a unos pasos de él, que crepitaba emitiendo una fulgurante luz azulada

Sus otras dos acciones las gastó en potenciar a otros dos mutardos que tenía a su lado, para acto seguido lanzarse ambos hacia delante tratando de llegar al coche de la izquierda.

"-Máz Dakka, máz Dakka...-, gritaba la desquiciada criatura henchida de poder mientras creaba un translucido escudo protector frente a él. - Tuz palabraz podrán herizme, pero no tuz putaz balaz, pues mi mente ez máz fuezte que laz mierdaz que me tirez"- reía el pequeño cabroncete..."




Mi rival se había lanzado en tromba hacia delante y tenía que frenar esa marea de músculos como fuera…

Hice avanzar a Clint sus dos turnos de acción, ya que aunque su escopeta es mortífera a corta distancia, aún no tenía ningún rival a su alcance. Avanzó hacia el centro, para taponar el posible intento de la Bestia del Pozo de irrumpir en medio de mis chicos desatando una carnicería. Alabama, Danny  y  Jaime Oliver usaron sus acciones para apuntar y disparar sus arcos contra el pequeño mutardo armado con el chuzo, la flecha de Alabama pasó zumbando a pocos centímetros de su cara, mientras que la de Oliver, aunque le impactó, debió de hacerlo en algún tipo de protección que llevase aquella criatura, ya que no sirvió ni para ralentizarle en su veloz carrera.

El primer turno se cerró en falso, dejándolo todo preparado para un segundo turno que prometía ser trepidante.

Segundo Turno:

Iniciamos el turno realizando la tirada de dispersión de Martinejos, el primer Martinejo volvió a moverse, mientras que la temblorosa criatura que acababa de evolucionar…, volvió a evolucionar…, las convulsiones en la pequeña bestia peluda eran cada vez más evidentes. O nos espabilábamos o el pequeño bicho estallaría en nuestras narices.

Los perromorfos rivales volvieron a avanzar y se quedaron a distancia de carga para el siguiente turno, no avanzaron todo lo que podrían haberlo hecho, para no quedarse un turno completo al descubierto y evitar disparos rivales

Danny por su parte usó una de sus dos acciones en avanzar hacia el frente y situarse por delante de Susi y Betty que corrían a duras penas arrastrando los aparatosos bidones vacíos, en un intento por protegerlas de una posible carga de los perromorfos que se estaban acercando y de paso coger un martinejo que pasaba por allí y trato de escabullirse entre sus piernas.

“Sander decidió que aquel desgraciado Cabezón, con sus crepitantes energías mutantes, no iba a seguir riéndose de ella. Hincó rodilla en tierra, cargó el rifle con una nueva bala y se tomó el tiempo necesario para exhalar todo el aire de sus pulmones y ralentizar su pulso. En ese momento dejó que sus instintos actuasen por sí solos y apretó el gatillo, la bala salió disparada directamente contra la pequeña figura que había elegido como blanco, ésta tenía su mano izquierda adelantada concentrando toda su energía en mantener el luminoso escudo… . La bala pareció ralentizar su vuelo durante un par de segundos y parecía que iba a ser rechazado por la semiesfera brillante, pero de pronto un estallido resonó por todo el campo de batalla y el escudo pareció vacilar, en ese instante la bala continuó con su trayectoria hasta que impactó en el blanco elegido, provocando que la pequeña figura saliese disparada hacia atrás.  Aquél mamón se lo tenía bien merecido pensó Sander mientras lanzaba un gargajo al suelo dedicado a su víctima".




Su última acción la gastó en avanzar hacia el frente para tratar de ayudar en los combates cuerpo a cuerpo que presumiblemente se iba a entablar en ese y el siguiente turno. Si sus chicos no acababan con aquellos dos perromorfos o los mutardos que se acercaban a ellos, tendría que ser ella quien resolviese la papeleta.

Alabama apunto con total tranquilidad a la forma de uno de los veloces perromorfos que corría directamente hacia ellos y había quedado al descubierto, le envió un flechazo directo al centro de su pecho, pero la veloz bestia esquivo ágilmente el mortal proyectil.

Retrasé las acciones de mis miniaturas de agilidad 5 hasta que no actuase la Bestia del Pozo de mi rival. Mientras eso sucedía, la Bestia del Pozo avanzó nuevamente y el mutardo de agilidad 5 continuó avanzando y llegó a pillar el Martinejo con dos evoluciones… .Tenía que abatir a aquel mutardo antes de que lograse escaparse con aquellos 3 puntos de victoria. Se me planteaba un problema, me quedaban dos pandilleros con arcos y mi curtido para parar a la Bestia del Pozo y a ese mutardo de agilidad 5. Lo que hiciese en ese turno podría decantar la partida hacia un bando u otro. Primero traté de acabar con el rival más débil y disparé con Jaime Oliver al pequeño mutardo…

“Una vez que Jaime vio como su compañera Alabama fallaba el disparo contra el perromorfo, cogió una flecha de su carcaj y buscó una nueva víctima. ¡Bingo!. Justo ahí enfrente tenía un pequeño mutardo centrado en atrapar un martinejo, cuando el veloz mutardo atrapó a la pequeña bestia peluda, lanzó un grito de triunfo y elevó su presa en alto. Pero el grito de victoria murió en sus labios sustituido por un grito de dolor y rabia cuando una flecha atravesó su costado”




"Era el turno de acabar con aquella enrome masa de músculo que avanzaba hacia ellos bramando…, sólo uno de ellos tuvo el arrojo suficiente para plantarse en medio de la enloquecida carrera de aquella bestia, hacer retroceder la corredera de su escopeta y descerrajarle un brutal disparo a tan corta distancia.
-   ¡Click, clack!. Blammm –"




"La bestia vio su carrera detenida en seco por el retroceso del disparo a tan corta distancia. Quedó por un momento atontada mientras veía como comenzaba a manar sangre por los numerosos impactos que tenía en su cuerpo”.


Mi última acción fue avanzar con Clint hasta ponerme al lado del martinejo evolucionado.

Por su parte hice avanzar a mis dos piltrafas, Susi logró llegar hasta el coche que tenía delante en su primera acción y obtener un punto de gasolina. Betty “la Fea” gastó sus dos turnos en alcanzar el coche elegido para sacar gasolina

El turno no podía haberme salido mejor, un mutardo que tenía en su poder 3 puntos de victoria también había sido derribado y había perdido esos puntos de victoria y la bestia del pozo había recibido un disparo mortal, aún le quedaba un turno para actuar, pero esa amenaza había sido neutralizada, aunque lograse tumbar a alguno de mis muchachos, el peligro había sido neutralizado.


Turno 3:

“Las veloces bestias perromórficas continuaron su veloz carrera centradas en un único objetivo, llegar cuanto antes al combate y despedazar a sus enemigos con sus garras y dientes. Danny que había avanzado a la carrera con la intención de buscar una buena posición de disparo y abatir a una de las bestias que corría protegiéndose de las coberturas que encontraba en su veloz carrera, al tratar de rodear el abandonado chasis de coche que tenía a su derecha, se encontró de golpe con una veloz masa de carne y dientes que se le echaba encima. Casi sin tiempo para reaccionar, no pudo tensar su arco y disparar, así que optó por dejar caer la flecha que llevaba encordada en su arco y utilizar éste como una maza para azotar el hocico de la bestia en un demoledor golpe de barrido.

-   Fuasssssssssssssshhhhh. Chakcksssssssssss… -



El impacto fue brutal, la bestia salió despedida lateralmente patinando sobre sus patas traseras mientras lanzaba gañidos de dolor y salía huyendo por donde había venido con la cola metida entre sus piernas. Una bestia menos de la que preocuparse”



Otro perromorfo se quedó corto en su veloz carrera y no llegó a entablar combate con ningún rival. Pero el tercero agotó sus dos acciones en correr directo contra Susi, que acababa de lograr alcanzar el coche y cuando aún estaba agachada al lado del depósito del coche intentando sacar algo de gasolina del depósito de abandonado coche, fue sorprendida por la bestial criatura, que la derribó en el suelo y comenzó a atacarla.

“Sander se lanzó rugiendo contra el primer perromorfo que se había quedado corto en su carrera y sin detener su veloz avance le lanzó un tajo profundo que cercenó una de las patas de la bestia, lo que provocó que esta cayese inerte al suelo y se quedase arrasatransdo allí donde cayó derribada.




Sin detenerse continuó corriendo hasta que alcanzó a la segunda bestia que acababa de derriba a la joven piltrafa y de un rápido tajo de su machete abrió un tajo en la bestia haciéndola retroceder y mientras veía como se alejaba la bestia gañiendo y cojeando, sin perderla de vista tanteó con su mano libre hasta que logró alcanzar el bidón derribado en el suelo y sacó un nuevo punto de gasolina.




-   ¿Cómo estás pequeña? -, preguntó Sander
-   Aggghhhh – Susi se incorporó sujetándose el brazo en el que el perromorfo le había mordido. – Llena de babas jefa… -

La joven piltrafa quería dárselas de dura, así que Sander hizo que no veía los gestos de dolor que recorrían su cara.

-   Así me gusta, chica dura – dijo para animarla y subirle la moral”.


Clint utilizó su primera acción para coger el martinejo junto al que había terminado su anterior turno y en su segunda acción puso tierra de por medio para alejarse de la moribunda bestia del pozo. Alabama y Jaime Oliver tomaron posiciones para bloquear líneas de carga y evitar que la mole atacase a aquellos de sus compañeros que cargaban con los bidones de gasolina. Danny cogió la lata de gasolina que había dejado caer Susi y logró obtener otro punto extra de gasolina. Por último Betty “la Fea” obtuvo 2 puntos de gasolina del coche que había elegido para rapiñar.


Mi rival avanzó con sus dos mutardos de mi lado izquierdo hasta contactar con el solitario coche que no había cubierto y lanzó una brutal carga contra Jaime Oliver, al que tumbo de un poderoso y postrer golpe mientras caía abatido cuando por fin su pequeño cerebro recibió orden de desconexión tras la herida de escopeta recibida a quemarropa.



“El sol prácticamente se había puesto y los mutardos que quedaban conscientes sobre el campo de batalla se retiraron llevándose a sus compañeros caídos hacia la loma por la que habían aparecido. Sander decidió que no merecía la pena perseguir al maltrecho grupo de mutardos, así que ordenó a sus chicos que acabasen de secar los depósitos de los coches mientras vendaban las heridas de Jaime y Susi. Estaba satisfecha con cómo le estaban saliendo las cosas a sus chicos en esa correría por el Páramo”.

Y lamentablemente tuvimos que dejar la partida al final del turno 3 porque se había agotado el tiempo programado para esa partida, ya que se prefirió dejar más tiempo para las dos partidas posteriores. Al termino del turno 3, el resultado fue de 8 – 0 a favor de mis pandilleros.

Conclusiones:

El momento crucial de la partida fue el turno 2, cuando logré abatir al Cabezón de mi rival, ya que eso le impidió utilizar muchas de las ayudas que un cabezón puede otorgar a sus muchachos. Tuve mucha suerte en la posterior fase de disparo al lograr abatir al mutardo que tenía 3 puntos de victoria en su poder y a la bestia del Pozo, si no hubiese sido tan afortunado y se me hubiese logrado poner a salvo ese Martinejo evolucionado y su Bestia del Pozo no hubiese sido abatido, mi rival podría haberme complicado mucho la partida.

Fue un auténtico disfrute jugar con Criamon y mientras recogíamos y esperábamos a que nos asignasen el nuevo rival, nos dedicamos a hablar sobre la partida y a intercambiar anécdotas sobre la misma… Si os encontráis a esos Mutardos en el futuro, no os confiéis, son rivales duros y correosos, siempre dispuestos a buscar el cuerpo a cuerpo por la vía rápida y contundente, luego no digáis que no os advirtieron los chicos de Sander

¡Sed testigos! 

madrid *
 
     
     

Re:PUNKAPOCALIPTYC: "La Leyenda del Mongolongo de Oro" Desconectado Suber
Teniente (3906 mensajes) #2. 19 Sep 2017, 23:19

Tremendísimo todo. Hace mucho que no juego a Punkap, ¡leer estas cosas me anima a retomarlo!

madrid * http://laarmada.net/taller/proyecto-secta-robagenes/
 
     
     

Re:PUNKAPOCALIPTYC: "La Leyenda del Mongolongo de Oro" Conectado Criamon
Alférez (1927 mensajes) #3. 23 Sep 2017, 12:01

-Gran Hermano nos estamos quedando sin recursos, desde que salimos de nuestra ciudadela mas allá del Gran Mar de Óxido hemos ido gastando mas de lo que hemos encontrado. Puentechatarra no creo que esté muy lejos, unos 3 o 4 días a lo sumo pero a este paso no llegaremos.

Gracias a su maestría mental tenemos bajo control a Torreznos, esa mala bestia consume diez veces mas alimento que nosotros, al menos en esta zona parece que hay abundancia de martinejos y ha podido saciar su mastodóntica hambre.
Me dice Rana que detrás de esas dunas hay unos pocos vehículos que parecen contener algo de gasolina, cierto es que no nos valen para llenar nuestras tripas pero si como moneda de cambio con las caravanas de mercaderes. Podría ser una buena idea acercarnos con unas latas vacías y ver cuanto podemos recuperar.

_ Tzzch Tzchh, como ozaz hablar de ezta forma al Gran Hermano! Tzzch Tzzch, vozotroz pequeñaz zabandijaz avanzareiz lo que yo os diga, la Luna de Ébano guía nueztroz pazoz! Mi zexto zentido me dice que Clint el Guapo ezta cerca, no hemoz recorrido tanto camino para ir de compraz a los buhoneroz, loz diozez quieren que vuelva a la ciudadela con zu cabeza y azi zerá.

 Tzzch Tzzchh, Pero bueno, penzandolo mejor quizás tengaz razón ezcurridiza rata de alcantarilla, corre, aviza a los demáz que aprovecharemoz el atardecer para coger todo el combuztible que podamoz, tengo un mal prezentimiento pero la Luna noz protege-

A sus órdenes Gran Hermano! Rana ya tiene preparadas las latas, la pequeña Rose no suelta su harapiento osito de peluche pero tendrá su cuchillo preparado, Pequeño Joe y su gigantesca llave inglesa soltará a los chuchos. A Torreznos lo mandaremos por delante, seguro que si ve corretear martinejos no dudará en salir a por ellos, cualquiera que lo vea estando en su sano juicio no querrá acercarse a ese gigante con malas pulgas. Que la Luna Negra sea con todos nosotros!-


Y así empezó la partida contra el culpable de mi locura por Punkapocalyptic, el bueno de Abrasapuentes, gracias de nuevo por todo los trámites del torneo y por la desinteresada ayuda durante las partidas, de las cuales conseguí una victoria de las tres partidas que jugamos. Ahora con todo lo aprendido tengo la intención de darle caña a este fantástico juego y ponerte las cosas mas difíciles en nuestro siguiente encuentro. ;)

Sobre la partida en si, pues bueno, poco mas tengo que decir a lo que ya habéis leído en el informe anterior, mi pobre Cabezón evitó una muerte certera en el primer turno pero cayó en el segundo por un disparo muy bien colocado por parte de su líder de los KFC.

Me faltó algo de practica con mis mutardos, cada cual tenía una serie de habilidades que me resultaron mas o menos efectivas para enfrentarme a los pandilleros de Clint el Guapo, los cuales formaron una letal linea de tiro dejando claras sus intenciones de no compartir los restos de combustible.
Estoy contento con los perromorfos, los sanguinarios perretes vuelvan por el tablero (y eso que no jugué del todo bien al Cabezón para potenciarlos) para atacar y comerse al primer enemigo que se encuentren, bien jugados son un adversario temible.
Y bueno, mi Bestia de Pozo, es una diana andante pero que con su elevada resistencia puede aguantar y hacer perder munición al enemigo, si consigues estrellarlo contra un adversario puedes tener bien seguro que lo va a machacar, creo que es una pieza vital en mi banda.

En resumen, una gran partida y un gran torneo, tanto la organización como la gente fueron estupendos y tuvieron el detalle de ajustar los horarios a nosotros que dependiamos de un vuelo de vuelta. Muchas gracias de nuevo a todos y sed testigos! Avancemos cromados hacia el apocalipsis!

PD: Perdonad por no añadir ninguna foto, hice unas pocas de la partida y la mayoría han salido borrosillas, los nervios del momento me traicionaron jejejeje)

baleares * http://laarmada.net/taller/punkapocalyptic-hermandad-de-la-luna-de-ebano/
 
     
     

Re:PUNKAPOCALIPTYC: "La Leyenda del Mongolongo de Oro" Desconectado Abrasapuentes
Sargento (535 mensajes) #4. 26 Sep 2017, 16:11

 :cc :cc :cc

Ese es el espíritu Criamon, disfrutar como lo hicimos de la pedazo partida que pudimos jugar.

De verdad, mis mayores satisfacciones desde que he entrado en este foro, han sido poder conocer en persona a gente que pulula por aquí, poder ponerles cara, trapichear minis, hablar de proyectos y hypes varios con los que nos obsesionamos.
Pero la guinda hasta el momento, ha sido poder jugar una partida contra ti, llevamos muchos meses dándonos la matraca mutua con Punka y conjurándonos para encontrarnos en un tablero de juego, por eso poder jugar contra ti en las Freaks, fue un regalazo.

Ya estoy deseando poder cruzarnos de nuevos y continuar agrandando la leyenda de nuestras bandas

madrid *
 
     
     

Re:PUNKAPOCALIPTYC: "La Leyenda del Mongolongo de Oro" Desconectado Abrasapuentes
Sargento (535 mensajes) #5. 26 Sep 2017, 16:19

SEGUNDA PARTIDA TORNEO FREAKS WARS

"Tras dos semanas recorriendo el Páramo, los ánimos de la banda de la coronel Sander estaban muy altos. Sus correrías estaban dando los frutos esperados, ya habían logrado acumular un considerable botín, siendo la parte más importante aquellos bidones de gasolina que pudieron rapiñar y arrancar de las garras de aquella banda de mutardos con la que tuvieron un encontronazo unos días atrás.

Desde entonces, pocas cosas reseñables habían sucedido, varios asaltos a grupos dispersos de aquellos buscadores de mitos que últimamente se habían echado al Páramo tras los rumores del “Mongolongo de oro”, todos los días desplumaban a un par de esos grupos de incautos. Ninguno de esos encontronazos supusieron mayor problema, ya que ante el número y equipamiento de sus chicos, sus víctimas entregaron las pocas cosas de valor que llevaban encima para evitar males mayores. Un puñado de balas, algún filo pequeño que mereciese la pena, unas cuantas baratijas, algún cachivache del que tal vez pudieran sacar provecho y algo de comida y agua.

 

Había llegado el momento de volver a casa, tendrían que recuperar todo aquel botín que habían ido acumulando y enterrando en estas dos últimas semanas. El principal problema que se les presentaba para iniciar la vuelta a Puentechatarra era elegir la mejor de las rutas posibles para evitar encontrarse con otros grupos de salteadores como ellos mismos, pendientes de suculentas presas como la que ellos representaban.

 

-              Yo evitaría Las Quebradas, es la ruta más directa, pero también la más transitada…-, Clint se limitaba a exponer en voz alta lo que la mayoría del grupo veía como lógico

-              ¿Por el sur entonces?, ¿por el Paso de los olivantes.? -, preguntó Alabama

-              No – negó con rotundidad Danny. – Pasaríamos muy cerca del cementerio de olivantes, esa zona siempre está llena de buscadores de perlas y de grupos de carroñeros dispuestos a desvalijar a los incautos que puedan pillar. Yo iría por el norte…

-              Joder, aquello está lleno de pantanos y charcas radiactivas, es un criadero de mutardos y mierda chunga… -, refunfuñó Jaime Oliver

-              No he dicho a través de Las Ciénagas, digo por el norte, bordeando Las Ciénagas, atravesando el borde del Baldío… -

-              Fiiiiuuuuuu…, joder chica a ti se te va la bola -. Murmuró Susi tras lanzar un gargajo, dejando ver a las claras que opinaba de aquella idea.

-              ¿Qué supondría? -, dijo Sander mirando fijamente a Danny.

 

La tensión empezó a palparse en el grupo, a nadie en su sano juicio le gustaba meterse en el Baldío, demasiadas cosas raras pasan allí y demasiada gente que se ha movido por él no ha vuelto. Pero lo cierto es que si querían conservar el considerable botín que habían logrado amasar durante aquellos duros días, ese era el mejor camino para hacerlo.

 

-              Unas dos semanas de viaje, viajando de noche y acampando durante las horas de caloruzo del día, así ahorraremos agua y nos cansaremos menos -. Dijo con total seguridad Danny

-              Es el doble que a través de Las Quebradas -, murmuró Sander. - ¿Cómo vamos de agua?

-              Pa cuatro días nos queda agua para mojarnos la gasuza -, dijo Oliver, que era quien controlaba el suministro de las provisiones . – Y comida para seis, si nos quitamos de comer y solo papeamos una vez al día –

-              Allí fuera no hay nada, joder, si nos metemos así, de poca mierda nos va a valer que nos llevemos todo lo que hemos arramplado -, comentó Betty “la Fea”. –Cuando nos encuentren muerticos y resecos como mojama pero cargaos hasta las trancas de cosas chachis, se van a partir de nosotros por capullos -.

 

La discusión se fue generalizando entre los kíes mientras Clint a una pregunta muda de Sander asintió. Desde luego, la ruta iba a ser jodida y dura, pero su botín bien merecía la pena el riesgo

 

-              ¿Podemos cargarnos de agua y víveres antes de salir? -, preguntó Sander.

-              Nahhhhhhhhhh…, aquí no hay una mierda en tres días a pata desde aquí en cualquier dirección…-, rió Danny con picardía -. - Por eso vamos a pasarnos primero por Pozo Amargo -

 

El grupo entero enmudeció de golpe.

 

-              ¿No es ahí donde están los tronaos esos de la gasofa…? -, preguntó Alabama sabiendo de antemano la respuesta

-              Sip…, esos chalados se quedaron con el asentamiento y echaron a los fulanos que vivían allí antes criando martinejos. Están desmontando todas las máquinas y cacharras que usaban para sacar agua de las tripas de la tierra, para llevárselo todo a donde ellos sacan su gasofa -, concedió Danny. – Allí podremos pillar todo el agua que queramos y fijo que pescamos algún martinejo extra de los que se escaparon cuando jodieron el criadero. Y con un poco de suerte, lo hacemos de noche y ni se coscan de que hemos pasado por allí -.

-              Sssstia puta, tú estás fatal de lo tuyo pava, que esa peña anda con lanzallamas, motos y no se cuantas mierdas más -, decía Susi cuando Clint las interrumpió poniéndose de pié.

-              Y nosotros tenemos balas y flechas para metérselas en las tripas"

 

La segunda partida que íbamos a jugar en el Torneo de las Freaks era “1, 2, 3… Splash”, cuando se realizaron los cruces en función de los resultados de la primera partida, me tocó jugar contra una banda de Sangre Negra. La verdad es que mi primera impresión fue pensar que a mis pandilleros le iban a grabar un tatuaje con forma de neumático cada vez que una moto les arrollara y es que en el torneo había visto gente jugando Hijos de la Sangre Negra con hasta 4 motos…, (coffff, coffff, ¿verdad Nacho?, ja, ja, ja).

Aunque finalmente mi rival sólo llevaba una moto y un lanzallamas. Lo cierto es que era la primera vez que me enfrentaba a una lista de Sangre Negra a 400 puntos con la posibilidad de coger cualquier opción disponible de la armería de Sangre Negra, así que la verdad es que estaba un poco a la expectativa de cómo podía funcionar esa lista. Ya que hasta esta partida, todas las veces que me he enfrentado a Sangre Negra ha sido en campaña y lo cierto es que no tenían acceso a esta gran cantidad de peligrosos inventos diabólicos.

 

Lo que fue una auténtica suerte es que por los resultados obtenidos en la primera partida, nos tocara a mi rival y a mí, el “premio” de jugar en la mesa que se montó con todos los elementos de escenografía que se habían presentado al concurso temático de escenografía de Hijos de la Sangre Negra…, una verdadera preciosidad. En serio, fue un auténtico disfrute poder jugar esa partida en esa mesa y puedo asegurar que la gente que se acercó a la zona de torneo, quedó impresionada con la mesa.









 

Igual que en la primera partida, nos numeraron y en función del número, te tocaba a un lado u otro del tablero. Tras desplegar los objetivos, en este caso 6 pozos de agua que puntuaban 1 punto al final de la partida si estaban en poder de algún miembro de la banda con capacidad de obtener puntos de victoria y 3 si lograban activar las fuentes, con la penalización de que si intentabas activar la fuente a través de una tirada de técnica y fallabas ésta, la fuente resultaba destruida y perdías el punto de victoria.

Según esas condiciones, tenía claro que mis pandilleros salvo que estuvieran en una situación desesperada, no ibas a tratar de forzar en ningún caso las fuentes por la baja tirada de técnica que poseen. Así que mi táctica en la partida consistiría en utilizar mis dos piltrafas y otro pandillero para controlar las tres fuentes más cercanas a mi zona de despliegue, al tiempo que trataría de contener posibles ataques en motocicleta por parte de mi rival y si era posible derribar con el rifle de mi líder pandillera al Guardián de la Llama y a alguna de las minis rivales que conservasen las fuentes.

 

Tiramos en la tabla de sucesos aleatorios y nos tocaron de nuevo los martinejos. Así que tendríamos un par de escurridizos puntos de victoria correteando por la mesa de los que habría que estar pendiente.

 

“Tras dos noches de marchas nocturnas, Sander y sus chicos llegaron a los límites del Baldío, allí decidieron acampar durante las horas centrales de luz diurna y tratar de descansar y reunir fuerzas para el presumible combate que se podría entablar esa noche en el recóndito asentamiento de Pozo Amargo, controlado por uno de los grupúsculos de la Sangre Negra y situado a apenas una hora de marcha del lugar en el que ellos se habían refugiado. Aquella sería su ruta de retirada si las cosas no salían bien, directos hacia el corazón del Baldío, para luego girar hacia el Este y caminar paralelo al límite de aquella abrasadora y letal tierra

Nada más llegar al afloramiento rocoso en el que se refugiaron, escavaron un pequeño agujero en el que escondieron su botín, ya lo desenterrarían cuando obtuvieran el agua necesaria para su regreso a Puentechatarra.

 

A media tarde Danny volvió corriendo hasta el refugio del grupo con buenas noticias. Un gran número de Hijos había abandonado el asentamiento en su poderosas máquinas escoltando un nutrido grupo de vehículos pesados cargados hasta los topes de agua y de maquinaria desmontada que iban a llevar a su asentamiento principal. Tenían que atacar ahora, que la guarnición se había visto fuertemente disminuida…

 

-          No deben ser más de una decena jefa – Danny dibujaba rápidamente sobre la arena un mapa con la disposición de los edificios de Pozo Amargo . – Todo rodeado de vallas y alambre, pero por esta zona he visto varios agujeros, los muy cafres ni se preocupan de vigilar y cuidar las vallas. Yo pude acercarme hasta el borde mismo y ni me olieron…

-          ¿Las fuentes has visto donde están? -, preguntó Sander. Y Danny las fue señalando una a una, mientras ella asentía con la cabeza

-          Susi, Betty y Alabama, cada una de vosotras cargará con todo lo que tengamos que sirva para rellenar de agua, llenad todo lo que podáis mientras os cubrimos y en cuanto tengamos suficiente, salimos por patas. El resto a cubrirlas. – Sander hizo una pausa y miró seriamente a todos. – No vamos a saquear, ni a un ajuste de cuentas, no quiero que nadie se emocione y se le pire la mano, sólo queremos el agua –.Todos asintieron

-          Jefa, yo no lo dejaría para más tarde-, se pronunció Clint. – Mejor atacar ahora y usar la noche para pirarse y adentrarse en el Baldío, así nos quitamos de que vengan a buscarnos al día siguiente

 

Sander estaba pensando exactamente lo mismo, así que asintió y cerró la reunión borrando de una barrida de su pie el mapa dibujado en la arena

 

-          En marcha -, dijo dando por zanjada la reunión"


Desplegué a mi líder en lo alto de un pozo de bombeo desde el que podría dominar la mayor parte del campo de batalla y utilizar mis primeros turnos para tratar de abatir al motorista de mi rival y a todas las minis rivales que me salieran al paso.




Fue una suerte que ese elemento de escenografía tuviera una enorme escalera por la que poder acceder a la plataforma superior y permitirme ese despliegue. Mis dos piltrafas, Susi y Betty “la Fea” las dejé colocadas cada una enfrente de una de las dos fuentes que había colocadas en los extremos de la mesa en mi zona de despliegue, cada una de ellas secundadas por un pandillero que sirviera para darles cobertura y repeler cualquier ataque que lanzasen contra ellas. Por último coloqué en el centro de mi lado de despliegue a Clint y Alabama, la idea era que Alabama tomaría el control de la tercera fuente y defendería ese objetivo con sus certeras flechas, quedando Clint como comodín para ser lanzado allí donde hiciera más falta.

Turno 1:

“Una vez que atravesaron la alambrada a través de los agujeros que había en ella, Sander distribuyó con señas a su peña, había que hacerse con las fuentes más cercanas y tratar de rellenar todos los recipientes que llevaban vacíos con agua. Mientras su gente tomaba posiciones, ella se dirigió a lo alto de la gran torre de extracción, desde allí podría cubrir con su rifle a su gente si las cosas se torcían y les descubrían. Cuando estaba a medio camino de la plataforma superior, vio a un par de aquellos fanáticos patrullando por el interior del asentamiento, así que detuvo su ascenso y se pegó todo lo que pudo al lateral de la escalera de subida para evitar que su figura destacara contra la noche
Aquellos tíos, si realmente eran una patrulla de vigilancia, no eran nada metódicos, se limitaban a deambular por la zona hablando entre ellos, más pendientes de la conversación que tenían, que de vigilar realmente los alrededores de la vaya…

-   Ñiiiiiiii ñac, Niiiiiii ñac… -

Joder…, la puta palanca de la fuente que acababan de tratar de accionar, chirriaba más que la silla mecanizada que la que usaba aquella vieja chatarrera con las que se las habían visto sus chicos varias veces en el pasado. El ruido llamó la atención de los Hijos de la Sangre Negra, que comenzaron a pegar gritos preguntando quién había allí…, al no llegarles respuesta, comenzaron a avanzar hacia el lugar donde se había escuchado el penetrante chirrido…, cuando estaban a unos veinte metros, una flecha lanzada por uno de sus chicos salió disparada contra los prevenidos vigilantes, que pudieron esquivarla al tiempo que comenzaban a pegar gritos llamando a las armas a sus compañeros.

Al final, aquella noche habría sangre”.


Abrió la partida mi rival  moviendo a su motorista Sangre Negra,  para acto seguido tocarle el turno a mi jefa, Sander utilizó su primera acción en apuntar, la segunda en disparar y…, un maldito 10…, primera bala fallada. Utilicé mi tercera acción en tratar de volver a abatir al motorista y nuevamente fallé… . Dos balas absolutamente desperdiciadas y un peligroso rival que contaba con haber podido abatir, continuaba libre por el campo de batalla dispuesto a complicarme los siguientes turnos.

“Tras terminar de subir apresuradamente el tramo de escalerillas que le quedaba, Sander llegó a la plataforma prácticamente sin aliento, pero no podía darse ahora el respiro que necesitaba para recuperar el aliento. Se descolgó el rifle que llevaba cruzado a la espalda y apuntó hacía el lugar en el que se escuchaba el potente rugir de una motocicleta… Joder, aquellos cabrones se había quedado con una de aquellas máquinas, tenía que abatirla al precio que fuera, si no quería que sus kies lo pasaran mal cuando tuvieran que retirarse.
Prácticamente a ciegas, disparó a bulto hacia un veloz borrón que veía moverse en la oscuridad…, ¡bang, bang!, realizó dos disparos que debió de fallar porque el potente rugido del motor continuaba sonando mientras adquiría cada vez más velocidad”


Avancé con mis piltrafas para tomar las fuentes y avancé con Alabama también para tomar la central, Jaime Oliver y Clint “el Guapo” también avanzaron para cubrir a sus compañeros que iban a tratar de aguantar esos objetivos hasta el final de la partida. A Clint simplemente lo coloqué a cubierto detrás de Alabama, mientras que Jaime Oliver comenzó a subir por la escalerilla del enorme depósito que controlaba mi zona derecha de despliegue. Por su parte Danny apuntó y disparó su flecha en un tiro lejano contra una mini rival, fallando el disparo.









Turno 2:

“Después de la oportunidad desperdiciada de sorprender a su enemigo desde su posición privilegiada, Sander decidió tomarse un momento para calmar su acelerado pulso, respirar profundamente varias veces y calmarse. Era consciente de que su posición había sido delatada con los dos primeros disparos de rifle y que tenía poco tiempo para volver a disparar y salir de allí antes de que tratasen de arrinconarla o derribarla si su enemigo disponía de armas largas”.
Sabía que sólo le quedaban dos balas en la recámara del rifle y estaba dispuesta a que cada bala contara.

-   Bang, bang –“


Sander dispuesta a resarcirse por su mala actuación del turno anterior volvió a apuntar y utilizó su segunda acción en tratar de abatir a una mini rival, pero nuevamente volvió a fallar la tirada. Con su última bala, volvió a tratar de hacer blanco sobre la mini rival…, y otro nuevo fallo. Contra todo pronóstico había disparado las 4 balas asignadas a mi jefa y no había logrado abatir a ninguna mini rival. Posteriormente mi rival me comentó que en esos turnos actuó con cautela porque creía que llevaba 10 balas, ya que había escuchado que alguien en el torneo llevaba 10 balas y al ver a mi jefa en esa posición, pensó que esa mini podría ser mía, así que al menos sirvió para que mi rival tuviera mucho cuidado con sus movimientos y no se expusiera mucho. Al menos, esos disparos perdidos permitieron que el resto de mis hombres ocuparon mejores posiciones de disparo y evitara que demasiadas minis rivales avanzaran.

“Disparó sus dos últimas balas de nuevo contra el veloz borrón de la moto y aunque escuchó un chasquido de metal chocando contra metal, fue consciente de que había fallado los dos disparos. Mierda, tendría que darse prisa y bajar desde su privilegiada posición de tiradora y tirar de su fiel filo Destripador, para acabar aquel combate”


Jaime Oliver utilizó su segundo turno en continuar subiendo por las escaleras del enorme depósito, fallé el primer chequeo de agilidad y superé el segundo, por lo que pudo avanzar 15 cm y prácticamente llegar a la plataforma intermedia y comenzar a subir por la segunda escalerilla. Me urgía que llegase lo antes posible, ya que por ese flanco estaba avanzando uno de aquellos chalados con un lanzallamas… . No podía permitir que se acercase más y tratase de freír a sus compañeros.
Betty “la Fea” y Susi se quedaron donde estaban sin hacer nada, ya que con su maza poco más podían hacer, salvo evitar llamar demasiado la atención y evitar atraer disparos enemigos. Danny avanzó para cubrir a su compañera por si la moto rival decidía avanzar contra ese flanco.
Alabama apuntó su arco contra una mini rival que se estaba acercando peligrosamente por el centro de la mesa y disparó la flecha, por desgracia ésta se estrelló contra la cobertura detrás de la que trataba de ocultarse.

“Alabama y Clint no paraban de maldecir por el follón que habían montado al tratar de activar aquella fuente… - Joder, joder, joder -, repetía Alabama sin parar mientras veía como cada vez más y más de aquellos fanáticos salían armados de las barracas que usaban como refugio. La poca luz que había esa noche no ayudaba demasiado a calcular las distancias y ya sabía que iba a ser difícil atinar a alguno de esos tronaos, pero al menos trataría de mantenerlos ocupados y con la cabeza baja…, una buena flecha zumbando al lado de tu oído, hace que cualquiera decida agachar la cabeza… . Así que sin más, lanzo la flecha hacia la sombra más cercana que se acercaba a ellos.

Clint por su parte debió de llegar a la misma conclusión, pues cogió su escopeta que había dejado apoyado en la estructura de la fuente y al ver cómo la flecha de Alabama no impactaba en su blanco, disparó un cartucho de postas en su misma dirección

-   ¡Click, bang! –

Acto seguido vieron con satisfacción como la sombra se desplomaba al suelo entre lamentos y maldiciones y se alejaba arrastrándose por el suelo buscando una cobertura tras la que ocultarse”


Por suerte Clint corrigió ese fallo y antes de que aquel Hijo de la Sangre Negra pudiera reaccionar ante el peligro, logró abatirle de un certero disparo de su escopeta. Por fin, casi al final de mi segundo turno y tras 5 balas y un par de flechas disparadas, lograba abatir a mi primer rival.

Turno 3:

Sander después de agotar su provisión de balas, se colgó el rifle del hombro y comenzó a bajar velozmente por las escaleras de la elevada torre de extracción, la lucha estaba allí abajo y sin balas ella no podría aportar nada al combate, había llegado la hora de pasar al combate cuerpo a cuerpo con su filo medio.
Susi por su parte reaccionó al movimiento de un valeroso Sangre Negra que se acercó lo suficiente como para intentar cargarle en el siguiente turno, aprovechándose del ánimo que le daba tener cerca a su compañero montado en moto para infundir miedo a sus rivales. Pero mi joven piltrafa, dispuesta a demostrar que era alguien entre su gente y que estaba dispuesta a ganarse un nombre, cargó hacia el enemigo profiriendo un gigantesco grito de guerra.



“ – Mierda, mierda, mierda…-, la joven piltrafa manoseaba nerviosamente su bate de béisbol mientras miraba alternativamente la cantimplora que se llenaba con el pequeño chorro de agua que salía de la fuente que estaba defendiendo y por otro lado a aquel grupo de fanáticos que se estaba acercando poco a poco a su posición. La tensión era cada vez más palpable y Susi decidió que no iba a permitir que la cazaran como a un gusarajo, arrastrada fuera de un agujero y molida a palos hasta que dejara de moverse. Así que cogió una fuerte bocanada de aire y salió lanzada hacia el enemigo profiriendo un feroz grito de guerra”

El impacto propinado por el bate de béisbol fue tan brutal, que  logró tumbar a su rival de un bestial batazo incapaz de atajar.  Danny se quedó en la recamara, manteniendo la posesión de la fuente y con el arco listo para disparar si no lograba abatir a su rival la joven piltrafa. Aquí mi plan era sencillo, si la moto lograba sobrevivir al final del turno, trataría de ofrecerle un objetivo fácil, a ver si lograba que se quedase a distancia de carga y pudiese acabar con ella…, pero antes de llegar al siguiente turno, me quedaba uno de mis mejores ases en la manga, para tratar de acabar con el motorista rival.

“Clint escuchó el alarido mezcla de rabia y miedo que lanzó Susi y vio como ésta cargaba desde su escondite bate en mano para enfrentarse al grupo de fanáticos adoradores de la gasolina que se acercaban a ella y a Danny. Se le llenó el pecho de orgullo por cómo la joven decidía afrontar su destino. Mejor caer de pie, haciendo frente a los enemigos, que dejando que éstos te acorralen y te destrocen. La chavala descargó toda su furia contra el más cercano, logrando abatirle con un poderoso golpe…, pero lo iba a pasar muy mal cuando sus rivales, se diesen cuenta que estaba sola sin nadie para apoyarla… . Eso decidió a Clint, nadie merece caer solo, sabiendo que nadie le apoya. Desenvaino su filo medio y con una veloz carrera se fijó como objetivo tumbar a aquel fulano en moto que había frenado su carrera con un trompo para cargar contra la novata…”



El ataque no pudo salirme mejor, en la escopeta aún me quedaba un cartucho y lo reservaba para una situación desesperada, prefería usar el filo medio contra el confiado Hijo de la Sangre Negra al que sorprendido por la carga de la joven piltrafa, no se fijó en el peligroso curtido que se le aproximaba por la espalda y que con un par de rápidos tajos de su filo, logró abatirle. No sabía si Clint lograría sobrevivir a la más que posible tormenta de disparos que le podía llover encima, pero desde luego en esa partida ya había cumplido más que de sobra con su cometido, al abatir una mini rival y al eliminar al peligroso motorista, que mi rival habría podido lanzar en un turno final para acabar con alguno de mis kíes y privarme de algún punto de objetivo.

Las cosas pintaban bastante bien a esas alturas de la partida, ya había logrado abatir tres minis rivales, entre ellas la del motorista, para mí una de las minis que más problemas podía causarme al atacar casi en cualquier parte del campo de batalla en un ataque relámpago. Las tres bajas causadas me permitían nivelar bastante el número de enemigos a los que enfrentarme, ya que era superado ampliamente en número al inicio de la partida.

Turno 4:


Con Sander utilicé mis tres acciones del turno en terminar de descender por las escaleras y avanzar todo lo que pude hacia el combate. La posición de disparo en la que había desplegado era inmejorable…, pero tras haber terminado con su reserva de balas, eso le había supuesto usar dos turnos completos en tratar de cargar al combate y aún estaba lejos de llegar a conseguirlo.

“-Ziummm, ziummmmm…-

Las balas zumbaban alrededor de Clint, pero él no estaba dispuesto a agacharse y hurtar el cuerpo, él era “el Guapo”, bregado en incontables reyertas y no se iba a dejar amilanar por aquel grupo de mierdecillas adoradores de un líquido de mierda. Sabía que se arriesgaba a llevarse un plomazo, pero también que es actitud ponía nervioso a los rivales menos bregados. Levantó su goteante filo medio, señaló a uno de aquellos mierdecillas y se lanzó contra él, mientras leía el miedo en los ojos de su siguiente víctima”




Clint por su parte había aguantado un par de disparos desafortunados en el turno anterior que pasaron sin rozarle siquiera. Tenía un rival bastante cerca armado con una pistola y no iba a permitir que le volviese a disparar de nuevo…, así que con su filo medio aún goteando por la sangre de su último rival, cargo contra su nueva presa, a la que también abatió usando su la fuerza bruta que le confirió la carga que realizó. Éste rival estaba cerca de uno de los martinejos que concedían puntos extras y que a esas alturas de partida, tendría que coger como fuese para tratar de empatar el resultado.

Jaime Oliver, desde su privilegiada posición en lo alto del depósito de gasolina, intentó disparar contra el Guardián de la Llama, pero se trataba de un tiro demasiado lejano y la flecha pasó bastante desviada de su objetivo.



Alabama por su parte apuntó con su arco y derribó a uno aquellos Hijos de la Sangre Negra que seguían fanáticamente al Guardián de la Llama hasta el punto de interponerse en el camino de las flechas que a éste le pudieran lanzar, (aquí he de decir que me hubiese encantado poder disparar directamente al Guardián de la Llama, pero justo en medio de la trayectoria se interponía un “quemado” que interrumpía la línea de tiro, así que no me quedo más remedio que disparar contra él).

“Alabama se había quedado sola después de ver como Clint salía disparado hacia la melé en la que se había convertido su flanco izquierdo, ella se olvidó momentáneamente de eso, apartó una de las cantimploras llenas y colocó otra vacía debajo del débil chorro de agua. A continuación sacó otra flecha de su carcaj y la colocó en su arco lista para ser disparada. Comenzó a forzar la vista buscando una nueva víctima propicia y se fijó en aquellos dos fulanos que se afanaban detrás de otra fuente, parecía que estaban tratando de cortar el agua que fluía hasta la zona en la que ella se encontraba, así que sin dudarlo un momento tensó la cuerda del arco y dejó partir la flecha…, si lograba tumbar a alguno de aquellos fulanos estupendo, si no, seguro que se achantarían y dejarían de enredar…

-   Bingo -, uno de ellos fue alcanzado por la flecha y volteado en el aire por la fuerza del impacto, mientras que el otro se parapetó detrás de la fuente que tenía justo a su lado.”




Por su parte Danny avanzó por el lado izquierdo de la mesa para acercarse al rival y tratar de complicarle a mi rival aquel lado de la mesa que había estado muy tranquilo. Hasta que no logré abatir la moto, no quise aventurarme mucho por ese lado de la mesa, por la que me pudiese liar. Por su parte Susi volvió de nuevo a la fuente que controlaba, para continuar manteniendo ese punto de objetivo y Batty “la Fea” sin nadie que le inquietase en el lado de la derecha, continuó disfrutando de una plácida partida.

Mi rival reposicionó sus minis cubriéndolas lo mejor que pudo dispuesto a defender los puntos obtenidos, replegó a las más adelantas…, pero hubo un valiente entre los suyos, que decidió moverse para inclinar la balanza a favor de Texco…, era un fulano armado con uno de aquellos aterradores lanzallamas, que comenzó a avanzar hacia mis kíes desde la derecha de la mesa…

A esas alturas de la partida, mi rival optó por conservar en su poder las tres fuentes que controlaba y en un alarde de ir a por la partida, realizó una tirada de técnica con su Guardián de la Llama para tratar de activar la fuente que él controlaba…, y vaya si lo logró… . A falta de jugarse los dos últimos turnos, mi rival iba por delante en el marcador 5 -3 en puntos de victoria.

“El Guardián de la Llama había dado orden a su gente de activar las fuentes de agua para reducir el caudal de agua que los invasores herejes trataban de robarles. Tenía que retrasarles todo lo que pudiera para ganar tiempo y que los fieles que habían partido hacia unas horas regresaran al asentamiento para hacer recaer sobre ellos la justa ira de Texco. En esas estaba cavilando el Guardián mientras trataba de activar su fuente para desviar el caudal de agua, cuando un flechazo se hundió en el pecho de su adepto Carl, que cayó desplomado al instante. Con un último grito de frustración y rabia, logró activar la manija para desviar uno de los cursos de agua y de un salto se lanzó tras la protectora seguridad de la enorme fuente”

Turno 5:

Sander continuó corriendo ese turno llegando hasta la fuente que guardaba Alabama, cada vez estaba más cerca del enemigo y dispuesta a hacer algo en el último turno para tratar de darle la victoria a sus chicos. Alabama por su parte aprovechó que su jefa cubría su fuente para lanzarse a por un Martinejo que estaba a una carrera de distancia y logró atraparlo…, ya sólo quedaba uno libre…, un suculento punto en juego al que trataría de echar el guante en el siguiente turno.

“Alabama llevaba un rato observando como un Martinejo se había ido acercando cada vez más al sitio en el que ella se había ocultado, cuando a su espalda sintió unos pasos que se le acercaban, se volvió con el arco tendido en un acto reflejo, no tenía flecha en la cuerda, ya que acababa de dejar ir una y no le había dado tiempo a encordar una nueva, con la esperanza de que su rival se asustara al ver un arco tendido y cejase en su intento de atacarla… - Joder jefa…, que susto me has dado -, era la coronel Sander, que venía sofocada por la enorme carrera que se acababa de pegar. Cuando se volvió para mirar al frente, Alabama se dio cuenta de que el Martinejo se había quedado paralizado a unos metros de ellas, asustado al ver como una humana se acercaba a él cortándole su ruta de escape. Alabama no dio tiempo al bicho a reaccionar y tras pegarse una corta y rápida carrera se lanzó en plancha para atrapar al escurridizo animal por una de sus enormes orejas cuando éste comenzó a correr tratando de huir”




Clint por su parte se vio enfrentado a un dilema…, el fulano del lanzallamas había aparecido en mitad de la mesa y ahora de pronto amenazaba tanto con calcinar a Alabama, como de optar por calcinar a Sander…, él no estaba lo suficientemente cerca como para tratar de cargar contra él y no podía disparar tampoco con su escopeta…, así que opté por la opción que me parecía menos mala, obligarle a reaccionar a mis movimientos y ya que iba a perder una mini, al menos que fuese una que no me otorgase puntos de victoria en ese momento.

“Tras abatir a su último rival, Clint comenzó a avanzar hacia el que reconoció como uno de los líderes de aquellos tronaos, un Guardián de la Llama, se lanzó directo a por él, cuando a media carrera vio aparecer una figura achaparrada que llevaba algo enorme colgado en su espalda…



-   Hostia puta… -, no le dio tiempo a articular ninguna palabra más a “el Guapo”, antes de lanzarse al suelo para tratar de esquivar una enorme llamarada de fuego que iluminó la noche. La bola de fuego se adhirió a la gabardina de cuero con la que se cubría y prendió otras partes de su cuerpo. El curtido pandilleros comenzó a rodar por el suelo y a desprenderse de sus ropas en llamas para tratar de que el fuego no le devorase. Por suerte, el fuego no rozó su cara gracias a la máscara que llevaba puesta. Pero por ese día, se imponía una retirada…, comenzó a retroceder para buscar un lugar donde revisarse las posibles quemaduras que podía haber sufrido”

Así que avancé a Clint con intención de amenazar a su Guardián de la Llama, si mi rival no paraba a Clint en ese turno, en el siguiente estaría a distancia de cargar e intentaría acabar con él por todos los medios. Ante esa tesitura, mi rival decidió vaciar el depósito completo de su lanzallamas en una larga llamarada contra mi curtido veterano envolviéndolo en una bola de fuego… .Por esa partida, Clint ya había cumplido de sobra, logrando abatir a tres rivales antes de ser él abatido.

Danny por su parte continuó ese turno corriendo para tratar de cargar en el último contra uno de los rivales que conservaba en su poder la fuente del lado izquierdo de la mesa. Si lograba hacerme con el control de la fuente, nuevamente desequilibraría la partida a mi favor.

Final del turno 5 e iba un punto por detrás en los puntos de objetivo, 5 a 4 a favor de mi rival.

Turno 6:

Aquí había que jugársela al todo por el todo…, Sander si una sola bala que disparar, tendría que tratar de cargar contra el Guardián de la Llama, pero por desgracia éste estaba fuera de su distancia de carga, así que optó por la única opción que le quedaba…, lanzarse en una veloz carrera de tres acciones para coger al último Martinejo que continuaba correteando libremente por la mesa y lograr así 1 vital punto de victoria que lograse empatar la partida…



Cuando mi rival me recordó que no había cogido el Martinejo del demonio y por tanto no puntuaba…,¡nooooooooooooooooooooooooooooo…!, en el calentón por pillar el punto en disputa no caí en ese detalle… . Así que había desperdiciado una de mis oportunidades para darle la vuelta a la partida…, por suerte aún me quedaban otro par…

Danny midió distancias para lanzar su carga contra el rival que conservaba en su poder la fuente de la izquierda de la mesa y aunque podría haberla abatido de un flechazo, no quise arriesgarme, porque mi rival tenía otra mini cerca que podría haber conservado el objetivo en un turno de movimiento posterior…, así que opté por lo único que pude hacer…, tratar de cargar a la mini y quedarme con el objetivo y tratar de resistir una carga posterior. Por desgracia no llegaba a contactar a la mini rival, aunque sí hasta el objetivo…, así que me puse en contacto con el objetivo, logrando al menos negarle un punto de objetivo a mi rival.



Alabama que era mi última oportunidad, tensó su arco y disparó contra el desprotegido Guardián de la Llama rival, ya nadie se interponía entre los disparos que le pudieran realizar y él… Dejé volar los dados y acertó de pleno, realicé mi tirada de fuerza…, y ¡Bingo!, echamos cuentas y mi rival sólo podría salvar su Guardián con un 10 en la tirada de dados…

“Tras volver de nuevo a la seguridad de su posición inicial, Alabama dejó el Martinejo capturado en el suelo y puso una de sus botas encima para aprisionar al nervioso bicho, tanteó su carcaj y encontró su última flecha. La colocó de nuevo en el arco, tensó al máximo la cuerda y dejó volar la flecha con toda la intención de derribar a aquel fulano que continuaba asomándose de vez en cuando para dar órdenes a voz en grito a su gente, tratando de organizar el contraataque para expulsarles de su asentamiento.

La flecha impactó en el Guardián de la Llama…, pareció que había logrado cazarlo…, el fulano se tambaleó un par de pasos hacia atrás, pero en vez de caer desplomado en el suelo, continuó manteniendo la verticalidad, se arrancó la flecha del pecho a la altura del corazón. Quedó un momento paralizado en el sitio y metió la mano dentro de su chusmoso abrigo para sacar un mechero de metal con el logo de Texco que había logrado parar la flecha dirigida contra su corazón”

-   ¡Texco protege, Texco protege!, comenzó a gritar el enloquecido Guardián.”


Y como el destino es como es…, quiso que mi rival obtuviese su 10…

Ciertamente fue lo justo, mi rival jugó la partida con mucha inteligencia, haciendo gala de una enorme deportividad y señalándome un par de errores que podrían haber jugado en mi contra en el resultado final de la partida. Así que siendo sinceros, creo que lo más justo para ambos fue ese empate a 4 puntos de victoria arrancado in extremis por la carga de Danny y la buena suerte del Guardián de la Llama

Una magnífica partida, sobre todo por la mesa en la que pudimos jugar.


Una magnífica partida, sobre todo por la mesa en la que pudimos jugar.

“Sander vió como aquel afortunado giro del destino comenzaba a enfervorecer a los seguidores de la Llama…, así que sin pensárselo dos veces y en vista de la cantidad de agua que había logrado recolectar su gente en el rato que duró la trifulca, comenzó a silbar y ordenó a su peña que retrocediese llevándose todos los recipientes que habían traído llenos de agua.
Ella fue la última en salir por el agujero que habían utilizado en la valla para entrar, se quedó allí plantada, guardándole las espaldas a su gente, viendo como salían uno a uno por el agujero, con una gran sonrisa en la cara, Betty le ofreció una de las cantimploras llenas de agua antes de salir del recinto. Clint pasó por su lado, apestando a cuero quemado y con las ropas hechas polvo y llenas de quemaduras, le miró con cara interrogativa, joder, la última vez que le vio fue desapareciendo en una enorme bola de fuego…  Pero el curtido veterano pasó por su lado renegando y lo dejó pasar, ya se enteraría de la historia más tarde, el muy cabrón era un duro hueso de roer y como acababa de demostrar, era capaz de renacer de sus cenizas.

-   Volvemos a casa -, murmuró cuando fue la última en abandonar aquel lugar perdido en el culo del Páramo”



madrid *
 
     
     

Re:PUNKAPOCALIPTYC: "La Leyenda del Mongolongo de Oro" Desconectado Abrasapuentes
Sargento (535 mensajes) #6. 28 Sep 2017, 16:53

Tercera Partida Torneo Punkapocaliptic Freaks Wars:

“La travesía por el Baldío puso al límite de la supervivencia a los kíes de la coronel Sander. A pesar de las provisiones y las cargas de agua obtenidas en el asalto al pequeño asentamiento de aquel grupúsculo de los Hijos de la Sangre Negra, el viaje a través de los límites del inclemente Baldío, estuvo a punto de costarles la vida. Las temperaturas durante el día eran tan elevadas, que incluso tumbados como pasaban las horas de luz solar, refugiados bajo improvisados refugios con las telas y sus armas haciendo de soporte, cualquier mínimo movimiento que realizasen era agotador.
Prácticamente era imposible descansar durante el día, cuando la abrasadora luz solar comenzaba a desaparecer en el horizonte el grupo comenzaba a activarse, cada día con movimientos más cansados y torpes que el día anterior. Comían un rápido bocado y antes de que hubiese desaparecido el último rayo de luz, se ponían en marcha y se pasaban toda la noche avanzando a trompicones por el inmenso cansancio que cada día les invadía más y más.

Las conversaciones cada vez eran más escasas hasta que prácticamente habían desaparecido. Sólo la fuerte determinación de Clint y la coronel Sander mantuvo unido al grupo, impidiendo que ninguno de sus kíes se abandonara y se tumbara para dejarse morir.

Cuando ya llevaban dos semanas de viaje, comenzaron a ver una pequeña elevación que con cada paso que daban y creciendo más y más, hasta que al atardecer de ese día, acabó por ocupar todos su horizonte. Ese amanecer cuando por fin dieron por terminada la caminata del día, Danny esbozó una sonrisa de labios resecos

-   El Espinazo del Baldío -  graznó con una voz áspera y reseca por la falta de agua. – Mañana podemos volver hacia el sur de nuevo y en un par de días estaremos fuera de este infierno.

El resto de kies, derrumbados tras la agotadora marcha del día esbozaron tímidas y cansadas sonrisas. Por fin veían el final de aquel aterrador viaje.

Cuando dos días más tarde llegaron de nuevo al borde del Baldío, comenzaron a ver poco a poco de nuevo pequeños rastros de matojos y vegetación, animalejos pequeños y escurridizos que se escapaban al menor indicio de movimiento. Gracias a la pericia del grupo, pudieron comenzar a cazar pequeñas piezas que aunque fuesen escasas en carne, al menos servían para dar consistencia a los guisos de Jaime Oliver. Los kíes roían y chupaban los pequeños huesos de los trozos de carne que les tocaban en cada comida. Pasaría mucho tiempo antes de que recuperasen plenamente sus fuerzas después de la dura prueba que acababan de pasar, pero esa aventura que por poco les cuesta la vida, también había servido para forjar de nuevo su espíritu, habían salido del Baldío con una determinación y un brillo especial en los ojos, si habían logrado sobrevivir a esa prueba, nada podría interponerse en su camino.

Cuando un par de días después Danny, adelantada como siempre al resto del grupo en su función de exploradora, llamó su atención sobre una figura destacada en una colina cercana, fueron conscientes de que sus problemas no habían terminado. Si querían llegar a casa de una pieza y con su botín justamente obtenido, tendrían que pasar por encima de cualquier obstáculo que les saliese al paso. Ellos eran los KFC y no permitirían que nadie les robase lo que era suyo.

-   Si se nos acerca cualquier comemierda, jodedle la madre -, Sander no estaba para discursos, ni sus chicos los necesitaban. Una feroz determinación ardía en sus ojos

Cuando comenzaron a aparecer más y más figuras en el horizonte y comenzaron a avanzar cautelosamente hacia ellos, los kíes dejaron en el suelo, en un gran montón, todas sus pertenencias salvo las armas que portaban”


Tras una victoria y un empate en las dos primeras partidas, llegaba a la última con un buen sabor de boca por cómo se me habían dado las cosas en el torneo hasta el momento. Ahora me tocaba enfrentarme al escenario “Al Ataque”, en el cual tendríamos que repartir cada uno de los jugadores 3 marcadores de objetivos, un en nuestra zona de objetivo propia que daría 1 punto de victoria al que lo controlase, otro en el centro del campo de batalla que daría 2 puntos de victoria al que lo controlase y un tercer objetivo que había que poner en la zona de despliegue del rival y que daría 3 puntos de victoria al rival si lograba cruzar el campo de batalla y controlarlo. Al final de cada turno de juego se contabilizarían los puntos de objetivos logrados.
Además tiramos en la tabla de sucesos aleatorios y nos salió “Arrase”, al final de la partida, la banda que lograse abatir a mis miniaturas rivales capaces de controlar objetivos, ganaría 2 puntos de victoria.

Antes de conocer quien sería mi rival, tenía el temor de ver que banda sería la que me tocaría enfrentarme, las de Hijos de la Sangre Negra con hasta 4 motos como las que estaban participando en el torneo podían destrozar a mi banda, es cierto que ese tipo de bandas también iban a adolecer de una grave problema en ese escenario, ya que las motos no pueden tomar objetivos y tendrían que ser el resto de las minis de la banda las que se encargaran de puntuar. Por suerte me tocó como rival una banda de Pandilleros con una lista muy similar a la mía, de hecho estuve barajando exactamente esa misma lista para jugar el torneo:

Lider pandillero con rifle y filo medio
Bruto con maza pesada
Dos piltrafas
Dos pandilleros con arco
Una pandillera con escopeta

Finalmente no me decanté por esa lista porque consideré que sacrificar un bruto en favor de un curtido, me podría dar más flexibilidad táctica. Sobre todo porque me permitía tener una muy buena mini tanto en disparo como en combate cuerpo, mientras que con el bruto estaba constreñido al combate cuerpo a cuerpo.
La partida estaba claro que iba a decidirse en el centro del tablero, en torno a los objetivos que puntuaban 2 puntos de victoria por turno, por tanto mi intención era tomar el mío y defenderlo a toda costa al tiempo que trataría de flanquear con un par de miniaturas y acabar con las miniaturas rivales que estuvieran guardando el suyo propio, al tiempo que trataría de impedir que mi rival me flanquease y tratase de hacer con el objetivo situado en mi zona de despliegue. Si la partida se ponía muy de cara trataría de ir a por el objetivo situado en la zona de despliegue rival que me daría 3 puntos de victoria por turno que lo tuviese controlado, pero he de reconocer que desde el principio lo veía complicado

Turno 1:

“Donde las dan las toman, pensó Clint mientras veía como la banda rival comenzaba a desplegarse frente a ellos, buscando las mejores coberturas los unos y los otros para evitar los mortíferos dispares que sus rivales pudieran hacerles. En frente tenían una banda de kíes, tenían toda la pinta de ser saqueadores como ellos, que habían estado aprovechándose de los incautos que salieron a buscar fortuna en el Páramo, desvalijándoles cuando regresaban a Puentechatarra y privándoles del botín que hubiesen podido obtener.
Es cierto que ellos estaban exhaustos, habían tenido que luchar contra el Baldío, pero no contra otras bandas para llegar hasta allí, así que aquellos fulanos se iba a llevar una buena sorpresa, ya que ellos al no tener que abrirse paso a sangre y fuego entre rivales, aún conservaban plomo y flechas para defender lo que era suyo. Tan sólo una cosa le preocupaba a Clint, acabar rápido el combate, estaban tan agotados, que si se alargaba mucho, ellos llevarían las de perder.
Aquel combate sería a cara de perro y el que lograse achantar al otro, sería el que se llevase el premio”


En el primer turno hice avanzar a todos los miembros de mi banda, Betty “la Fea” la situé en contacto con el objetivo situado en mi zona de despliegue y que me concedía 1 PV si lo mantenía hasta el final del turno, (aquí he de decir que hubo una pequeña confusión, ya que de cara al torneo se cambió la forma de puntuar los objetivos y ese objetivo antes no concedía PV, mi rival comenzó a jugar la partida de forma normal y cuando al final del primer turno el pobre revisó la redacción del nuevo escenario se llevó las manos a la cabeza al no haber reparado en ese detalle, pero vamos, que no hubo ningún problema y continuamos disputando la partida de forma normal). Betty no se movió de su puesto en toda la partida, concediéndome al final de cada turno un nuevo PV.



Mi líder gastó sus tres acciones para llegar hasta uno de los 2 objetivos que había situados en la zona central del tablero de la mesa. Alabama avanzó por el lado derecho de mi zona de despliegue hasta colocarse detrás de un coche y trataría de defender mi flanco, al tiempo que trataría de forzar el flanco rival.



Jaime Oliver avanzó por la zona central de la mesa, pero escorado un poco hacia la izquierda del tablero, para defender que nadie se colase por ese flanco. Mientras que con Danny, Clint y la piltrafa Susi avancé siguiendo la estela de mi líder. Mi plan para los siguientes turnos estaba claro, que la piltrafa tomara la posición de Sander manteniendo el objetivo y consiguiendo PV, mientras que con Sander, Clint y Danny trataría de forzar el centro e imponer su ley… . Por desgracia mi rival pensó punto por punto lo mismo que yo y de pronto nos encontramos con el 80% de las miniaturas en juego, situadas en un radio de unos 30 cm en torno a un grupo abandonado de contenedores oxidados. En los próximos turnos se preveía que se iban a producir encarnizados combates por hacerse con su control.

Mi rival, debido al despiste antes comentado, sólo obtuvo 2PV al hacerse su líder con el otro objetivo central en disputa, por lo tanto al final del turno 1, acabamos con 2PV de mi contrincante frente a los 3PV obtenidos por mí.

Turno 2:

“- Son la peña de Trinity-, gritó Jaime Oliver.

Joder, se había parapetado detrás del viejo chasis abandonado de una buga del mundo del mañana pasado, cuando de pronto vio pasar una mole monstruosa de una cobertura a otra y por un instante se le heló la sangre. Acababa de reconocer a esa mala bestia, era Bambino, un fulano enorme que luchaba con sus manos desnudas, el tío era capaz de calzar hostias como panes y hacerte salir volando de un revés. Lo conocía de cuando se dejaba caer por el restaurante y el tipo se hincaba perolos completos de alubias sin pestañear”




Comencé el segundo turno retrasando la actuación de mi líder, para a continuación reposicionar a Jaime Oliver para cubrir la posible salida en tromba de mis rivales a través del lado izquierdo de la zona central del tablero, reforcé esa zona colocando a Danny en el límite de uno de los contenedores, pero orientada hacia la derecha de la mesa, por si alguno de mis rivales salía por ahí, de cara a tratar de tumbarlo de un flechazo en el siguiente turno, mi rival se dedicó a realizar movimientos similares. Clint avanzó hasta situarse al lado de Sander, en el centro del tablero de juego y en función de como fuese el turno, trataría de acabar con una pandillera rival que cubría esa zona, o atacar la fuerte posición central rival por la derecha, tratando de crear una pinza con Sander y Clint.
Betty continuó en su sitio sin moverse proporcionándome otro PV extra y Susi corrió como una posesa para llegar hasta la altura del objetivo de Sander y ponerse en contacto con éste para controlarlo cuando ella se moviera. Mi rival por su parte avanzó con sus otras miniaturas acercándolas aún más en busca de la confrontación que estaba a punto de estallar.
Por su parte Alabama y una pandillera rival se enzarzaron en un duelo de flechas que duraría prácticamente el resto de la partida en el lado derecho de la mesa, ese turno ya se dedicaron a lanzarse flechazos uno detrás de otro sin consecuencias para ninguno de los dos bandos. Y la piltrafa rival volvió corriendo hacia su zona de despliegue tratando de acercarse al objetivo que estaba en su zona de despliegue.

Y en ese momento comenzó la trifulca que duraría hasta el último turno… . El líder rival utilizó una de sus acciones para moverse y asomarse al lateral de uno de los contenedores tras el que se ocultaba, apuntar tranquilamente con su rifle y tumbar de un certero disparo a Jaime Oliver.



“Tan conmocionado se quedó Jaime Oliver, que perdió un tiempo valioso desde que se giró para vocear quienes eran sus rivales hasta que comenzó a cubrirse detrás del lugar que había elegido para apostarse, lo justo para Trinity asomara su rifle y prácticamente sin tomarse un momento para apuntar, logró descerrajarle un tiro, que aunque simplemente le rozó la cabeza, le provocó tal dolor y mareo que hizo que se desplomase al suelo con la vista desenfocada y dando grandes arcadas”.



Mi líder reaccionó al movimiento rival avanzando con su primera acción hasta situarse al borde de la cobertura ofrecida por el contenedor, apuntando con su rifle y…

“Sander al escuchar que se trataba del cara bonita de Trinity, se lanzó corriendo hacia delante a través de la cobertura proporcionada por los obstáculos que tenía a su alrededor, en plena carrera fue introduciendo una nueva bala en su rifle. Sabía que a ese fulano le gustaba hacer de las suyas con su rifle, así que trataría de tumbarlo antes de que su gente sufriera las consecuencias. Estaba a punto de girar la esquina de un enorme y oxidado contenedor abandonado, cuando escuchó el inconfundible sonido de una bala pasar a escasos centímetros de su cara… Por el rabillo del ojo vio como Jaime era derribado y se perdía de vista detrás del coche tras el que se había parapetado.
Sander ni se lo pensó un segundo, giró la esquina encarando el cañón de su arma hacia el frente al tiempo que se ponía de rodillas y disparó su rifle, para acto seguido ver como la sonrisa de autosuficiencia de Trinity se mudaba en una mueca de pavor al ser alcanzado por el disparo y salir lanzado hacia atrás. Puede que la sonrisa de dientes perfectos que a tantas pavas había cautivado en el Páramo, no volviese a ver verse nunca más”


Bingo, el disparo de Sander había logrado tumbar a su vez al líder pandillero rival.



Al final del segundo turno la situación estaba así  con 3PV obtenidos por mi contrincante frente a los 6PV obtenidos por mí.

Turno 3:

Decidido a explotar el éxito de haber abatido a la líder rival, comencé el nuevo turno usando dos acciones de movimiento para cargar contra la concentración de minis rivales que había detrás de la protección de los viejos y oxidados contenedores abandonados. La carga fue un éxito y logré abatir al pandillero al que había cargado. Aunque por un momento me dio un vuelco el corazón…, saque un 1 en la tirada de dados y ya imaginaba el galletón que se iba a comer Sander…

“Sin pararse a ver si el disparo había sido mortal, Sander se puso en pie y se lanzo a la carrera desenvainando a Destripadora, corriendo hacia el otro lado del contenedor donde acababa de escuchar juramentos y maldiciones de un par de voces. Aprovecharía el momento de confusión que habría causado la pérdida de un líder tan carismático entre sus chicos, para darles tan duro que no pudiesen recuperarse. Giró la esquina del contenedor descargando ya el golpe de su filo y cruzándole la cara al primer fulano que se encontró allí, le tipo ni si quiera estaba en guardia y el tajo se le llevó media cara, por lo que cayó al suelo sangrando y berreando con las manos sujetándose lo poco que le había quedado de cara.”



Pero mi rival lanzó su dado y cuando se detuvo sacó otro 1…, giros del destino que provocó no pocas coñas y risas que nos pegamos los dos.



Como me quedaba otra acción por realizar, decidí cargar contra el bruto rival y aunque logré impactarle, no logré herirle.

“Trató de saltar por encima del pataleante fulano, pero se movía tanto, que el salto que tuvo que dar para sortearle, le hizo perder el impulso que llevaba y de poco le sirvió contra la enorme mole de Bambino…, su apresurado golpe dio con la hoja plana en el costado del gigante, que se hubiese molestado más por la picadura de un mosquiñampa, que ante el ataque de Sander



-              Hostia puta…-, fue todo lo que alcanzó a decir la coronel.”


Por su parte Clint avanzó al ver a una pandillera rival y se lanzó a la carga con su filo medio desenvainado….

“Clint aprovechó que su rival estaba concentrada cargando los cañones de su escopeta para realizar un ataque sorpresa sobre la pandillera rival, acometió una corta carrera para finalizar con un gran salto y al tiempo que descendía, dejó caer la espada contra la sorprendida rival, a la que no le dio tiempo ni a interponer los cañones de su escopeta para parar el descendente golpe del mortal filo de su rival

-   Zaaaaassssssssssss, chasssssss.



Después de derribar a su rival, limpió el filo de la espada con el borde de su gabardina mientras elegía una nueva víctima a la que acechar ”


El poderoso golpe de mi curtido acabó con la pandillera rival armada con escopeta. Ciertamente en esos momentos la partida se había puesto muy de cara para mí, ya que en los primeros compases del tercer turno había logrado abatir al 50% de la banda rival

Se produjo el duelo correspondiente de arqueras y nuevamente no sucedió nada reseñable. La piltrafa de mi rival que había estado regresando para controlar el objetivo abandonado de su zona de despliegue llegó por fin hasta él. La otra piltrafa rival que había visto caer a su líder y a otro de sus compañeros, decidió jugársela y cargar contra mi líder.



"Sander aún se estaba recomponiendo del choque contra aquella mole humana, cuando de pronto vio aparecer a una joven piltrafa rodeando al gigantón mientras se lanzaba hacia ella con ojos llorosos y gritándole mil mierdas… . Seguro que se trataba de alguna de esas pavas que se habían unido a la banda de Triníty encandiladas por la bonita sonrisa de aquel capullo farruco y estaban loquitas por sus huesos.
Ni por un momento le perdió la cara a Bambino, tampoco es que lo necesitase para partirle la cara de un puñetazo con su guante reforzado con tachuelas de metal a aquella niñata babeante….



-   ¡Paaam. Chuck!

Un fuerte crujido se escuchó cuando el puñetazo de Sander le rompió las tochas a la tipa saltándole un par de dientes por el camino y le hizo doblarse en el suelo mientras chorreaba sangre a espuertas por la destrozada nariz y escupiendo trozos de dientes y sangre por la boca”.


La tirada de dados me resultó favorable y logré abatirla.

Mis piltrafas no hicieron nada en su turno para continuar sumando puntos de victoria. Y ya sólo nos quedaba por jugar el Bruto rival

“Bambino no pareció verse afectado por la escabechina que se había producido a su alrededor al ver como tres de sus carnales caían ante aquel torbellino de acero mortal. El gigantón agarró a la coronel Sander por la muñeca con la que sostenía su espada cuando desencadenó un mandoble contra él, la elevó de un tirón en el aire hasta que le hizo despegar los pies del suelo y con la mano abierta le arreó un sonoro bofetón en el lateral de su cabeza a la altura de la oreja…, bueno, oreja, mejilla y media cara, porque el fulano tenía una mano tan grande como una tapa de alcantarilla.

-   Japissssssss…-, sonó el inmenso bofetón, al tiempo que la coronel Sander salía despedida sin sentido.



Bambino se mesó la corta pelusa de su barba y comenzó a andar pesadamente para girar la esquina del contenedor”


Mi rival decidió continuar con el combate trabado en el que se encontraban las dos minis, en su primera acción mi líder fue más hábil que la mini de mi rival y logró impactarla aunque no herirla. Pero en la segunda acción, el bruto rival logró impactar y con la fuerza y modificadores de su arma, poco tuvo que hacer mi líder y acabó cayendo abatido por éste

Aunque el turno finalizó con ese revés para mí, era consciente de que la partida ya estaba en mi mano, mi rival había perdido más del 50% de sus integrantes y al quedar desguarnecido el objetivo central que controlaba mi rival y no tener ninguna miniatura cercana que pudiese controlarlo en turnos siguientes, yo seguiría sumando de 3 en 3 puntos mientras mi rival sumaba de 1 en 1.

Al final del tercer turno la situación estaba así  con 4PV obtenidos por mi contrincante frente a los 9 PV obtenidos por mí.

Turno 4:

Ese turno no hubo nada reseñable, nuevo duelo de arqueras en el lado derecho del tablero que volvió a finalizar con flechas volando de una lado a otro pero que no causó baja entre ellas. Yo por mi parte retrocedí con Danny para que el bruto rival no la cargase en ese turno y basculé a Clint hacia el lado por el que el Bruto rival estaba avanzando para tratar de contenerlo en el siguiente turno. Mi rival avanzó con su Bruto y las piltrafas supervivientes en los dos bandos continuaron sumando puntos de victoria.



“Al escuchar el alarido que pegó su jefa, Clint decidió abandonar su idea de ir a por la piltrafa rival y apoderarse de la posición que ésta estaba defendiendo y decidió ir a averiguar que había podido suceder para que la coronel gritara de esa forma…”

Al final del cuarto turno la situación estaba así  con 5PV obtenidos por mi contrincante frente a los 12 PV obtenidos por mí.

Turno 5:

A esas alturas de la partida, la única mini que me podía complicar la partida era el Bruto rival, así que tras los movimientos del turno anterior, Clint estaba a distancia de carga y se lanzó directo a entablar combate contra la mini rival.

“La presurosa carrera de Clint se vio frenada de golpe cuando de pronto de encontró con la descomunal figura de Bambino. El curtido veterano decidió dejar su escopeta apoyada al lado de un montón de escombros y desenvainó su filo medio. Bambino escupió en sus gigantescas manazas como palas y con toda la tranquilidad del mundo le dijo a Clint:

-   Mira que al final te voy a tener que dar –
-   No me jodas Bambino, no sigas por ahí o la próxima vez que vengas no te daremos el muñequito del menú infantil -, replicó “el Guapo”, y es que al grandullón le encantaba coleccionar los muñequitos de “Tipos duros del Páramo” que daban con cada menú infantil. El pobre Bambino había tenido una prometedora carrera como Luchador del Pozo hasta que 8 Dedos se cruzó en su camino y le pegó tal castañazo en la cabeza, que le dejó con la inteligencia de un crío pequeño.
-   ¡Aaaggghhhhhh….!, ¡eso no, eso no, eso nooooooo! -, gritó Bambino al tiempo que se abalanzaba sobre Clint y hacía entrechocar las dos palmas de sus manazas contra la cabeza de su rival y terminaba descargándole un puñetazo con el canto de la mano contra lo alto de la cabeza de Clint, que hizo que éste se desplomara sin sentido en el suelo”




Aunque logré impactar e imponerme en el combate al Bruto, a la hora de herir, nuevamente volví a fallar tirada, por lo que las dos minis quedaron trabadas en combate.

Danny volvió a retrasar su posición y quedó justo por delante de Susi, protegiendo a la piltrafa de una posible carga para que pudiera continuar acumulando puntos de victoria un turno más.

“Danny viendo la que se le venía encima, comenzó a recular hasta llegar a la altura de Susi, esperando que el mastodonte prefiriera irse a otro lado y dejarla a ella en paz”

El duelo de arqueras continuó en el lado derecha de la mesa de forma infructuosa, las dos estaban dejando la cobertura rival convertida en un alfiletero, de la cantidad de flechas lanzadas y falladas.




“Alabama había perdido la cuenta de las flechas que había intercambiado con aquella tipa… Joder, la tía era buena, cada vez que le lanzaba una flecha, le pasaba rozando o rebotaba muy cerca de la chapa del coche con la que se protegía. La tía prácticamente no necesitaba ni apuntar, tensaba el arco, se asomaba lo justo y dejaba volar una nueva flecha. Ella trataba de hacer lo mismo, pero o espabilaba pronto o terminaría quedándose sin flechas”.

Al final del quinto turno la situación estaba así  con 6PV obtenidos por mi contrincante frente a los 15 PV obtenidos por mí.

Turno 6:

Con la partida ya ganada, podría haber optado por retirar a Danny y Susi del objetivo que estaban defendiendo para haber tratado de ganar los 2 PV extra por “Arrasamiento”, que consiste en ver quien tumba más miniaturas rivales con capacidad de conseguir objetivos. En esos momento yo había tumbado 4 miniaturas rivales frente a las 3 que mi rival me había tumbado a mí. Pero sinceramente, tenía ganas de seguir jugando y con la partida tan claramente decidida a mi favor, quise intentar que Danny consiguiese su momento de gloria en la partida, así que cargué con ella contra la mini del Bruto.

“Cuando Danny vio como avanzaba Bambino hacia ella, decidió que trataría de cargarle y arrearle un golpetazo con su arco en la entrepierna a ver si lograba derribarle, pero el tipo tenía los brazos más largos que la cola de un galligarto. Detuvo la carrera de Danny poniéndole una mano en la cabeza y dejando que esta siguiese pataleando tratando de avanzar…, hasta que de pronto retiró la mano y Danny acabó estrellándose contra la enorme zampa de Bambino. Recogió el arco de Danny del suelo y lo partió como si se tratase de un palito.
Danny ni si quiera se lo pensó dos veces y salió corriendo por patas”


Los resultados del enfrentamiento fueron los mismos  de rondas anteriores…, así que Danny fue abatida por el Bruto rival.

En el duelo de arqueras, por fin una de ellas logró impactar a la otra…, esta vez la suerte no me sonrió y Alabama cayó abatida…, visto el rato que se dedicaron a asetearse la una a la otra, no sabría decir si fue por un certero o por un afortunado disparo…



Adelanté a Susi para que se colocara delante del objetivo y tratara de impedir que el Bruto contactara contra el objetivo. Acto seguido éste cargó y…, Susi se portó como una jabata y aguantó el primer envite en pie, logrando arrearle un buen golpe a su asaltante.

“Susi después de ver lo sucedido, agarró con fuerza su bate de béisbol y cuando Bambino estuvo a dos pasos de ella comenzó a golpear con todas sus fuerzas al coloso. Bambino ni se inmutó mientras la chica le golpeaba inútilmente una y otra vez hasta que Susi se quedó sin resuello. En ese momento Bambino cogió a Susi por los brazos inmovilizándola, la levantó por los aires y la colocó en dirección por donde se había ido Danny hacía unos instantes. No quería hacerle daño porque la chica siempre se había portado muy bien con él y además le gustaba como olía… A lo lejos vió a Betty, Bambino estaba enamorado hasta las cachas de la chica y no le apetecía hacerle daño, así que le sonrió y mientras se daba media vuelta, decidió que como el resto de sus compañeros no estaban muy allá, iría a recogerlos y se los llevaría del campo de batalla. Dejando a la asombrada Betty “la Fea” como única e indiscutible señora del campo de batalla



Por desgracia éste no fue suficiente para detenerle y en el segundo golpe que dio, logró tumbar a mi valiente piltrafa

Al final de la partida, la situación quedó finalmente  con 9PV obtenidos por mi contrincante, (7PV por objetivos y 2PV por “Arrasamiento”) frente a los 16 PV obtenidos por mí.

Sander y sus chicos se reunieron en torno a lo hoguera que encendieron aquella noche en el campamento improvisado que montaron en el terreno por el que habían estado peleando apenas un par de horas antes…, joder con Bambino, menuda mala bestia estaba hecha. Desde luego ellos estaban al límite de sus fuerzas por la dura prueba de la travesía por el Baldío, pero aún estando en plena forma, no sabía si podrían haber hecho frente a ese tipo. Habría que pensar en ofrecerle un suculento contrato a ese tipo para que se pasase a su banda…

Y así es como finaliza el periplo de mis kíes por el Páramo durante la fiebre del Mongolongo de Oro, mucho se habló después sobre que unos fulanos habían encontrado no se qué y aseguraban que era lo que todos buscaban. Algunos les creyeron, otros les llamaron embusteros de mierda y el resto de la peña, pasó como de comer mierda de eso porque ya estaban liados con otra de las pajas mentales que el pendejo de Sajarratas hacía correr en forma de rumores por ahí. Sander estaba convencida que el viejo cabrón se inventaba todas aquellas historias para reírse de los kíes que se las creían, pero oye, a ella le iba estupendamente así, aprovechándose de los pobres infelices que salían a recorrer el Páramo para llenar luego sus bolsillos de chapas y balas, bien dejándose lo que se encontraban en su local o siendo desplumados por su banda cuando volvían a casa cargados de botín"

madrid *
 
     


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