Este es el trasfondo básico de la amalgama entre Hijas del Caos y Mil Hijos (Esto parece la Tribu de los Brady con tanto hijo)
A ver que os parece

El Primer dia Aquel que Cambia fijó su ojo en Uróboros y lo juzgo bueno.
Y le dijo a sus Hijas: mandareís una sola semilla a ese mundo y agarrará con fuerza.
Allí donde toque tierra eregireis mi templo y el templo de los mios.
Y yo me regocijaré, pues este templo será una herida en el cozarón del Falso.
Y así fue como el Segundo dia partió una nave tirada por los que aullan y se retuercen.
Y en ella dormia una semilla de fuego, encerrada en el cozarón de una de las hijas del Maestro.
Ocurrió que el Tercer dia tocó tierra en la costa y la semilla descendió. Y a cada paso florecian
las llamas.
Hasta que tanto era el fuego que prendió la realidad misma. Un fuego tan puro que ardia sin llama
y sin humo y que partiendo de Su hija quemó todo el planeta.
Cien millones de almas fueron entregadas el Cuarto dia a nuestro señor.
Cien millones que fueron retornadas cuando se rehizo el mundo.
Pues el Quinto dia comenzó la lluvia y con ella la vida. Arboles de cristal y oro crecieron junto
a bellos espinos sangrantes y aquellos que habian retornado al mundo por obra del Cambiante
se regocijaron en la gloria de nuesto señor y de los suyos.
Y el Sexto dia se comenzó el templo y se encontró a la semilla.
Y la semilla habló y dijo: Parto ahora al seno de mi Maestro, pero pronto llegarán mis hermanas.
Y las hermanas de mis hermanas y aquellos que vinieron antes que ellas.
Así fue como el Septimo dia llegaron las Hijas de los maestros y las Cien mil almas se postraron ante
la Madre, y ella los bendijo y les conminó a la gloria.
Y el Octavo día llegó el Hechicero y su corte de ocho magos y así habló a la Madre: He oido que el Arquitecto arrebató cien millones de almas y las devolvió. He venido por mis hermanos. Me fueron arrebatados por un traidor, un exiliado, y quiero recuperarlos. Mis hermanos eran grandes guerreros, ahora solo son sombras.
Si el Arquitecto devolvió los cien millones, tal vez podria devolver tambien diez mil.
La Madre lo pensó, lo meditó y al fin respondió: Mañana quizas, tengas la respuesta.
Al amanecer del Noveno dia una figura encapuchada se presentó frente al Hechicero.
Yo soy la mayor de las hijas de la Madre, y la Menor de mis Hermanas. Soy la Predilecta de la Araña
y el maestro me envia con este mensaje.
"No puedes exigir aquello que no estes dispuesto a ofrecer. Envidias a los Cien Millones y piensas
que mi regalo fue hecho a la ligera. Pero el precio que han pagado solo lo sabemos ellos yo.
Así pues te conmino a pagar para conseguir mi favor. Igual que pagó el exiliado para evitar mi ira"
Y así fue como antes de acabar el Noveno día, el Hechicero partió de nuevo. Pero no partió solo.
Pues junto a su corte de magos marchaban las elegidas de Aquel que Cambia.
Y recorrieron las estrellas y se unieron a los cultos del Maestro.
Y con los vástagos de esos cultos reclutaron nuevos guerreros para el Arquitecto y así poco a poco
van pagando su precio.
Los Cien millones aún esperan el día en que las naves del Hechicero vuelvan triunfantes. Pues ese dia ellos
serán liberados de su servidumbre y ascenderán al lado del Maestro.
Y mientras tanto, la Araña sonrie en la oscuridad.