Justo eso era lo que estaba pensando. Yo empezé en el 40K gracias a pequeñas batallas de 400 puntos para que no nos diese pereza montar y pintar una pequeña patrulla. Había pensado en retomar la idea:
Una batalla entre 400 y 600 puntos, sin necesidad de meter HQ. El ejército que tuviera el baneblade podría ser de 150 o 180 puntos menos.
La idea es que el baneblade ha sufrido grandes daños durante una ofensiva previa, y todos sus sistemas de armamento y motrices están dañados. A efectos de la partida, contaría como un leman russ con alguna restricción, que solo pudiera mover 5 o 10 cm por turno. El objetivo de un bando es defender ese baneblade hasta que lleguen los tecnosacerdotes en el turno 5 (o en un turno variable), y el objetivo del bando contrario consiste en llegar hasta el baneblade e introducir alguna miniatura en su interior. Se puede complicar todo lo que se quiera, por ejemplo haciendo que solo determinadas miniaturas sean aptas para meterse en el tanque, o de mil formas más, pero a mí personalmente me gustan los escenarios sencillitos y esto tan solo es un esbozo.
Por otro lado estoy volviendo a pensar el tema de jugar batallas de 400 o 600 puntos, como en mis orígenes cuarentamileros. Por aquel entonces las únicas restricciones a las listas eran las de que no era necesario usar un HQ, y que no se podían usar tanques cuya suma de valores de blindaje fuese 33 o 34, no recuerdo. Eran prácticamente calcadas a las de 40k en 40 min, con una o dos variaciones. Voy a darle vueltas al tema, y ver que restricciones podríamos poner, porque tengo un muy grato recuerdo de esas partidas. Eran rápidas, con listas muy bonitas con un montón de transportes, y muchísimo muchísimo transfondo.
Un saludo.