Muchas veces la inspiración viene de donde uno menos se la espera. Hace ya unas semanas me equivoqué al comprar cuchillas de afeitar y pillé unas distintas de las que uso habitualmente. No es que importe mucho, pero es para poneros en situación. El caso es que cuando abrí la caja de cartón y vi el blister, resulta que era bastante más grande del de mis cuchillas habituales. Y de repente supe que había que hacer algo...

Vamos a descartar un vagón de montaña rusa, venga. Un parque de atracciones post-apoc tiene que molar, pero no voy a ir por ahí

. La imagen que me vino es la de un tebeo de cuando era chaval. El vehículo de seis ruedas de la Guardia de Oktubre, de los GIJOE.

Sí, mira, veo una caja de cuchillas de afeitar y me viene esto a la mente, qué le voy a hacer, no es como si eligiera. Sencillamente ocurre.

Bueno, al lío. Necesito ruedas y piezas para camuflar esto. Con un poco de oyumaru y mi caja de restos, me apañé esto:

Unas pocas piezas más y algo de masilla para los asientos:

Ahora ya se empieza a ver, gentes de poca fe

He elegido un color apagado, va a ser un cacharro para el desierto radiactivo, no un coche de carreras.

Y con un par de mutantes y algo de masilla, pues al final sale esto:




Pues eso es. Hala, coste irrisorio y espíritu viejuno. Si en los tiempos RT la peña hacía tanques con tubos de desodorante, yo no iba a ser menos

.
Se lo he dado a los mutantes porque es con lo que estoy ahora, pero el diseño es lo bastante neutro como para que funcione como vehículo industrial, por ejemplo. O si lo artillamos, como cacharro militar, y no necesariamente warhammero. No sé, ya puestos, a mí no me desentonaría en un Culto Robagenes...

Os dejo la entrada del blog:
http://oldschoolworkshop.blogspot.com.es/2016/11/muties-pt-7-mutant-ride.htmlA ver si termino la infantería que me queda...